Mar Argentino


Con el nombre de Mar Argentino se conoce al sector del Océano Atlántico Sudoccidental que cubre la porción menos profunda del margen continental argentino. Se trata de una denominación histórica y cultural, y no implica, por tanto, una referencia a los espacios marítimos de soberanía o jurisdicción de la República Argentina.

Se extiende, en términos generales, desde la boca del estuario del Río de la Plata en el norte, hasta el Banco Burdwood en el sur, y desde la costa argentina hasta el comienzo del talud. Tiene una extensión de alrededor de un millón de kilómetros cuadrados y en sus aguas se desarrolla una de las más importantes pesquerías del globo.

Es un mar litoral y epicontinental, ya que cubre parte del margen continental argentino. Se trata de la plataforma de suave pendiente que se extiende desde la costa hasta los 200 metros de profundidad, aproximadamente.

Al este del Mar Argentino, la profundidad comienza a aumentar de forma marcada a medida que el terreno sumergido cae abruptamente por un talud, recortado en ciertos puntos por profundos valles denominados cañones submarinos. El origen de estos cañones, a menudo atribuido a la acción erosiva de los ríos durante las glaciaciones cuando los océanos estaban más bajos, es todavía materia de discusión científica.

A continuación del talud se extiende la emersión continental, conformada por gruesas capas de sedimentos depositados al pie del talud. Más allá de la emersión, se extiende una inmensa llanura abisal conocida con el nombre de “Cuenca Argentina”.

Una simple descripción de la circulación de las aguas en la región, permite identificar la presencia de dos corrientes superficiales principales: la Corriente de Malvinas (fría) y la Corriente de Brasil (cálida).

En la región más cercana a la costa, se encuentran aguas de características diferentes, llamadas “aguas de plataforma”, influidas por la mezcla de las corrientes mencionadas y por los aportes de aguas de descarga del continente, por alteraciones debidas al intercambio con la atmósfera o por acción de las mareas.