Industria Naval


La industria naval abarca dos grandes ramas: la construcción de buques, que se lleva a cabo en establecimientos denominados “astilleros”, y la reparación de los mismos, que se realiza en talleres con instalaciones y equipamiento adecuado.

En la Argentina, el incentivo para el desarrollo de la industria naval se originó en la necesidad del descubrimiento y de la colonización. El primer antecedente se puede encontrar en 1520 cuando Magallanes establece un taller de reparaciones en la ría San Julián. Siete años más tarde se instaló un astillero en el Fuerte Sancti Spiritu, en Santa Fe.

En 1936 se crearon los Talleres Navales en el “Riachuelo de los Navíos”, actual barrio de la Boca de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se reciclaron y artillaron antiguos buques mercantes que conformaron la primera escuadra nacional de Azopardo y, posteriormente, la escuadra del Almirante Guillermo Brown.

Luego, las necesidades comerciales dieron el impulso para que las construcciones y reparaciones sean atendidas por iniciativas privadas, que más tarde sería impulsada por el gobierno, con el advenimiento de naves más modernas. De esa manera, el Presidente Nicolás Avellaneda autorizó por decreto en 1870 la instalación de un taller y un astillero a la vera del río Luján, que incluyó el primer dique flotante que operó en el país.

Con el devenir del tiempo, esta medida dio paso a la creación del Arsenal Naval Buenos Aires, que más tarde se convertiría en Talleres Dársena Norte S.A.C.I. y N. (TANDANOR), que implicó la construcción de los dos primeros diques secos, en 1896.

En 1897 comenzó la construcción de la Base Naval Puerto Belgrano, en cuyo arsenal se desarrollaron importantes instalaciones para reparaciones navales, incluyendo los diques secos más grandes del país.

Con motivo de la creación de la Empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), y su flota de buques tanques, la industria naval recibió un nuevo impulso. Por esa época surgieron los astilleros Sánchez, Hansen y Pucini y ASTARSA, el mayor astillero privado.

En 1937, en Puerto Belgrano se culminó la construcción del Buque Tanque A.R.A. “Punta Alta”, el primero de la zona. También son de esa época una serie de nueve rastreadores minadores para la Armada, totalmente nacionales. El primero de ellos se construyó en los Talleres Generales de la Base Naval Río Santiago, que luego se convirtieron en los Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE), y luego en el Astillero Río Santiago (ARS).

La construcción naval continuó evolucionando, influenciada por las flotas estatales y las normas sobre subsidios o distintas formas de apoyo crediticio que recibió del gobierno nacional, y así, para la década del 60, la ocupación generada por la actividad asciende a 108.000 personas. Es a partir de esta época que comenzó a fluctuar la actividad, en consonancia con una marcada declinación a escala mundial. En respuesta a esto, se creó el Fondo Nacional de la Marina Mercante (FNMM), orientado a generar condiciones de competitividad internacional.

En el año 1972 se promulgó la Ley de Promoción a la Industria Naval, destinada a aumentar su eficiencia.

A comienzos de los años 90 la situación se agravó con la anulación del FNMM y la disolución de la flota estatal. Así, muchos astilleros y talleres fueron cerrando. Esto se debió a la poca competitividad que tenían los astilleros nacionales frente a los asiáticos, que ofrecían costos muy bajos; y al dictado de normas que permitían a armadores nacionales realizar sus actividades con buques de bandera de conveniencia.

En 1999 se comenzó a revertir esta situación con la derogación del régimen que permitía el arrendamiento de buques extranjeros para el cabotaje nacional. En 2004 se dictó el Decreto Nº 1.010, por el cual se estableció un régimen que posibilitó el incremento de la bodega nacional, y que procuró mejorar la situación para la Industria Naval, a través de medidas fiscales particulares.

Finalmente, en 2017 el Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 27.418, la cual establece un Régimen de Promoción de la Industria Naval Argentina a través de la creación de un registro de artilleros, talleres navales y estudios de ingeniería naval. El régimen de promoción busca priorizar y promocionar aquellas producciones locales y la asignación específica, a través de un Fondo para el Desarrollo de la Industria Naval Nacional (FODINN).

Entre los principales astilleros y talleres navales nacionales encontramos los siguientes:

• Astilleros Corrientes S.A.I.C.: Desde 1958 se especializa en construcciones, reparaciones y transformaciones navales, ubicado a orillas del río Paraná, en Corrientes. Su planta industrial ocupa una superficie de 140.000 m2, disponiendo de grandes instalaciones cubiertas, además de un parque de máquinas de alta tecnología. Dispone de naves para preparación del acero, oxicorte por plasma, corte por guillotina y plegado con prensa y prefabricación de bloques de acero. Posee una grada de construcción con sistema de botadura transversal, con un ancho de 140 metros y un varadero para reparaciones y construcciones menores. Un área de 30.000 m2 permite la construcción y armado de artefactos navales off-shore.

• Astilleros Mestrina S.A.: De construcciones y reparaciones navales, se ubica a orillas del río Luján, en la localidad de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Tiene una superficie total de 70.000 m2 y un muelle de alistamiento de 130 metros. Cuenta con galpones, grúas puente y dos varaderos que permiten botaduras de buques de hasta 120 metros de eslora y 20 de manga.

• Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR): Surge de la unión de TANDANOR y del Astillero Almirante Segundo Storni. Estos se encuentran instalados al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El primero ofrece servicios de reparaciones navales, disponiendo de un muelle de alistamiento de 1.800 metros en una planta de 270.000 m2. Opera una plataforma Syncrolift, una especie de ascensor de buques que le permite la atención simultánea de embarcaciones de hasta 180 metros de eslora. El segundo cuenta con una superficie total de 123.583 m2, con una zona industrial cubierta de 33.950 m2 que le permite trabajar en toda condición climática. Cuenta con 20 grúas.

• Astillero Río Santiago (ARS): Ubicado en la localidad de Ensenada, a orillas del río homónimo. Cuenta con un dique seco flotante de 160 metros de largo y una manga de 26 m; tres gradas de 140 a 220 metros para la construcción de buques; muelle de reparaciones con un largo total de 1.000 metros; capacidad de izado con grúas; talleres de mecanizado, electricidad y calderería; y un taller de preparación de chapas.

• Astillero Naval Federico Contessi y Cia. S.A.: Este es un antiguo astillero instalado en el puerto de Mar del Plata que se especializa en la construcción de buques pesqueros.

• Astilleros Servicios Portuarios Integrados S.A. (SPI): Astillero de reparaciones y construcciones navales con asiento en el puerto de Mar del Plata. Cuenta con dos diques flotantes y un Syncrolift, que le permiten reparar buques de más de 100 metros de eslora.

• Arsenal Naval Puerto Belgrano: Situado en la Base Naval Puerto Belgrano, a orillas de la ría de Bahía Blanca. Dispone de cuatro sitios en muelle para reparaciones a flote. Se destaca la disposición de dos diques de carena con una longitud mayor a los 222 metros.

• Astillero Coserena S.A.: Establecido en Puerto Deseado, con instalaciones para el mantenimiento y reparación de buques pesqueros y embarcaciones de hasta 80 metros de eslora.