Presidencia de la Nación

Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino


Si bien el cáncer de cuello de útero es una enfermedad altamente prevenible con las estrategias actuales disponibles, cada año se diagnostican más de 4.600 nuevos casos y más de 2.400 personas fallecen por esta enfermedad en Argentina, lo que lo vuelve uno de los cánceres más frecuentes entre las mujeres del país.

El cáncer cervicouterino se produce por el crecimiento anormal de las células del cuello del útero, causado por algunos tipos del Virus del Papiloma Humano (VPH). El VPH es un virus muy frecuente que afecta tanto a mujeres como a varones y se transmite principalmente por contacto sexual. Se estima que 8 de cada 10 personas contraerán el virus en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos, la infección desaparece de manera espontánea y no produce síntomas ni consecuencias para la salud. Sin embargo, en una pequeña proporción de los casos (alrededor del 5%), la infección persiste y puede provocar lesiones en las células del cuello del útero que, con el tiempo y si no son detectadas y tratadas oportunamente, pueden evolucionar hacia un cáncer. Desde la aparición de una lesión precancerosa hasta el desarrollo de un cáncer suelen transcurrir entre 10 y 20 años. Gracias a este largo período de evolución, el cáncer cervicouterino es una enfermedad altamente prevenible mediante la vacunación, el tamizaje y el tratamiento oportuno de las lesiones.

Prevención

Desde el año 2011, Argentina implementa una estrategia integral para la prevención del cáncer cervicouterino basada en acciones de prevención primaria y secundaria. La prevención primaria consiste en la vacunación contra el VPH. La prevención secundaria comprende la realización del Papanicolaou (PAP) y del test de VPH, estudios que permiten detectar lesiones antes de que evolucionen hacia un cáncer.

Vacuna contra el VPH

Es gratuita y obligatoria a los 11 años y se encuentra disponible en centros de salud y hospitales de todo el país. La vacunación constituye la principal estrategia para prevenir las infecciones causadas por los tipos de VPH de alto riesgo asociados al desarrollo del cáncer cervicouterino.

Papanicolaou (PAP)

El Papanicolaou (PAP) es un estudio sencillo que permite detectar alteraciones en las células del cuello del útero antes de que se conviertan en cáncer. A partir de los 25 años se recomienda realizar el PAP. Los dos primeros controles se hacen con un año de diferencia. Si ambos resultados son normales, el PAP puede repetirse cada 3 años. Esta prueba es la indicada durante el embarazo. A partir de los 30 años, en los lugares donde está disponible, se recomienda el test de VPH como método de tamizaje. El riesgo de desarrollar cáncer cervicouterino aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, por lo que es importante continuar realizando los controles luego de la menopausia. El PAP se realiza en centros de salud y hospitales públicos de todo el país.

Test de VPH

Detecta la presencia de los tipos del Virus del Papiloma Humano asociados al desarrollo del cáncer cervicouterino. Actualmente se encuentra disponible en la mayoría de las jurisdicciones del país y está destinado a mujeres a partir de los 30 años. Cuando el resultado es negativo, se recomienda repetir el estudio cada cinco años. Si el resultado es positivo, es necesario realizar estudios complementarios, como el PAP y/o la colposcopía, según corresponda, para confirmar o descartar la presencia de lesiones.

El Programa Nacional de Prevención del Cáncer Cervicouterino (PNPCC) tiene como objetivo reducir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad mediante el fortalecimiento de las políticas públicas de prevención, detección temprana, diagnóstico, tratamiento y seguimiento en todo el territorio nacional.

Para ello, desarrolla, implementa y evalúa estrategias en articulación con los programas provinciales y jurisdiccionales, promoviendo el acceso equitativo a servicios de calidad.

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