Monte Longdon


Hasta el último hombre

La Compañía “B” del Regimiento de Infantería 7 y una sección de ametralladoras de la Infantería de Marina se encontraban cubriendo el oeste, noroeste y norte de la primera línea de posición defensiva, en las alturas de Monte Longdon.

El 8 de junio, patrullas adelantadas detectaron la aproximación de fuerzas de Infantería inglesas. Se ordenó abrir fuego con los morteros pesados y se solicitó apoyo sobre la zona de avance del enemigo que, consecuentemente, se replegó hacia el Noroeste. En los siguientes tres días se produjeron varios ataques aéreos.

A las 20.30 horas del 11 de junio, se intensificó el fuego de artillería enemigo y cortándose los tendidos telefónicos; no obstante, los comunicantes, bajo fuego inglés, lograron restablecerlos tan sólo una hora después.

En ese momento, el enemigo ya había alcanzado la posición de la 1ra Sección del “7 de Infantería”, y durante el contraataque, cayeron sin vida su jefe, el subteniente Juan Domingo Baldini, y el cabo Ríos. A las 23 hs se inició el masivo ataque inglés sobre Monte Longdon.

Sobre la medianoche, se le ordenó al teniente Hugo Aníbal Quiroga, jefe de la 1ra Sección de la Compañía de Ingenieros 10, que lanzara un ataque sobre el sector donde estaba cercada la 1ra Sección de Baldini. Los ingenieros se enfrentaron a los británicos y consiguieron que se replegaran. Pero nuevas tropas inglesas presionaban sobre los flancos. Los combates cuerpo a cuerpo se multiplicaron, y sin embargo, pudieron detener el avance inglés controlando la situación.

El 12 de junio, llegó al puesto de comando la 1ra Sección “C” bajo el mando del teniente Raúl Castañeda y se le ordenó ejecutar un contraataque en dirección noroeste para envolver a los británicos que asediaban a la sección de la Compañía de Ingenieros 10 y lo que quedaba de la 1ra Sección de Baldini. Su embestida logró el repliegue de los británicos, pero un masivo fuego de morteros detuvo el ímpetu argentino y propició un nuevo ataque inglés.

A las 5 hs del 12 de junio, el enemigo atacaba desde el Norte, Noroeste, Oeste y Suroeste con seis compañías, apoyado por un intenso fuego de artillería y morteros. Para ese entonces, los argentinos ya no tenían efectivos disponibles para intentar un contraataque y sus municiones estaban casi agotadas. A pesar del fuego de artillería nacional, que castigaba las posiciones inglesas, el ataque británico no cedía. A las 6.30 hs, el comandante de la Agrupación Puerto Argentino ordenó el repliegue de la Compañía “B” del Regimiento de Infantería 7 hacia Wireless Ridge y, una vez que ésta se retirara, ejecutar fuego masivo de artillería sobre las alturas de Monte Longdon. Después, se ordenó el repliegue Puerto Argentino.

Monte Longdon fue el combate más encarnizado de la campaña de las Malvinas y en aquella oscuridad poblada de bengalas, trazadoras de municiones y relámpagos de bayonetas y cuchillos, nuestros soldados ofrecieron la más enconada resistencia y el supremo sacrificio en la lucha por la soberanía nacional.