Presidencia de la Nación

Redactar textos claros, breves y útiles

Escribamos solo lo que el usuario necesita de la manera más sencilla posible.


Los textos que publicamos en Argentina.gob.ar deben ser breves y escritos con palabras sencillas, incluso si el destinatario es profesional o técnico.

El estilo se denomina en español lenguaje claro: toma en cuenta la perspectiva del usuario (qué información necesita, de qué modo necesita que se la digan) para elaborar textos acordes.

Más allá del obligatorio uso correcto de la lengua castellana (una obviedad), no existe una pauta única para redactar textos en lenguaje claro.

Sin conocer al usuario, su necesidad y la información que la satisface, es difícil (si no imposible) afirmar si un texto en particular es adecuado, está bien escrito, tiene la extensión correcta o es comprensible.

Pero sí debemos tomar en consideración las siguientes pautas generales.


Escribí palabras, oraciones y párrafos cortos.

Hay una regla de oro que reconocen todos los especialistas de la redacción en el mundo web: cuanto más corto un texto, más legible.

Las palabras deben ser breves. Si exceden los 10 caracteres, son más difíciles de leer.

Las oraciones deben tener estructura sujeto + verbo + complemento. Una extensión óptima es 15 palabras.

Cada párrafo debe presentar una sola idea. Una extensión óptima es entre una y tres oraciones (entre 15 y 50 palabras).

Tipo de texto Extensión más adecuada
Título o subtítulo de un contenido o apartado 8-10 palabras [70 caracteres con espacios]
Resumen, descripción o bajada de un contenido 15-20 palabras [120-160 caracteres con espacios]
Oración 15-20 palabras [120-160 caracteres con espacios]
Párrafo 40- 70 palabras,[320-560 caracteres con espacios]
Cuerpo del texto 350 palabras [2150 caracteres con espacios]
Epígrafe de foto 15 palabras [120 caracteres con espacios]



MS Word incorpora una herramienta para «medir» si un texto es poco o muy legible (si tiene palabras, oraciones o párrafos muy largos).

Evitá las subordinaciones.

Las oraciones y los párrafos subordinados dan lugar a textos largos con construcciones complejas que dificultan la comprensión del lector.

Presentá una idea a la vez. Terminá una idea antes de presentar la siguiente.

El lector no tiene que volver a leer una oración o párrafo anterior para comprender oraciones o párrafos posteriores.

La Real Academia Española presenta ejemplos de subordinadas que se pueden reemplazar por oraciones simples, mucho más claras para el lector.

Sé coloquial, evitá jerga y tecnicismos.

Utilizá siempre los vocablos que usamos en el habla cotidiana.

Hay palabras que en nuestro ámbito de trabajo son de uso habitual, pero los usuarios desconocen o no comprenden.

Si no trabajamos en la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad Automotor, probablemente no sepamos que le dicen «dominio automotor» a lo que llamamos «patente».

Por ello, es preferible decir
«patentar el auto»
en lugar de
«gestionar el dominio automotor».

Si no trabajamos en una industria relacionada, probablemente no sepamos que los productos «de limpieza» se denominan «domisanitarios».

Por ello, es preferible decir
«productos de limpieza autorizados»
en lugar de
«productos domisanitarios autorizados».

El tablero de métricas del organismo y Google Trends te ayudan a conocer cuáles palabras usan los usuarios cuando buscan nuestros contenidos en Internet.

Si es inevitable usar jerga por motivos legales, publicá una lista de definiciones para explicarla al público en general.

Escribí en segunda persona y usá voz activa.

Siempre nos dirigimos a un usuario concreto (una persona, una institución). Por eso debemos escribir en segunda persona y con voz activa.

Preferimos dirigirnos al usuario como «vos», pero algunos contenidos, como excepción, pueden requerir la formalidad del «usted».

Tomemos como ejemplo el título de este apartado, «Escribí en segunda persona y usá voz activa». Escrita en tercera persona y voz pasiva diría
«El texto debe ser escrito en segunda persona y voz activa».

Pero el sujeto (tácito) de la oración del título sos vos, nuestro usuario.

Por ello, en un contenido del propio ministerio es preferible decir
«somos el órgano rector»
en lugar de
«El ministerio es el órgano rector».

Tambien es preferible decirle al usuario
«presentate al organismo»
en lugar de
«El solicitante debe presentarse al organismo».

Otro lugar común habitual e inadecuado que solemos usar es
«se debe completar el formulario»;
es más adecuado decir
«completá el formulario».

Evitá presentar ideas por su negación.

El usuario quiere que le demos la información que necesita, no que lo reprendamos.

Tomemos como ejemplo el título de este apartado,
«Evitá presentar ideas por su negación».

Si la presentáramos como negación, diría
«No presentes ideas por su negación».

Usá pronombres para evitar reiteraciones y «el mismo».

Tomemos como ejemplo un texto habitual en contenidos del Estado:
«Deberá retirar un formulario. Una vez completado el formulario, deberá presentar el mismo en las oficinas de atención.».

El texto tiene dos oraciones, repite «formulario« y «deberá» y usa «el mismo» con valor anarófico, uso desaconsejado por la RAE.

Podemos decir lo mismo breve y claro del siguiente modo:
«Retirá el formulario, completalo y presentalo en la oficina de atención.».

Ante la duda, usá diccionarios en línea.

Consultá el diccionario en línea de la Real Academia Española (o el Panhispánico de Dudas) y, en particular, el sitio de la Fundación del Español Urgente (Fundeu), que responde dudas habituales con ejemplos prácticos.

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