¿Qué es?


El bienestar animal puede definirse como el estado de un animal en relación a sus intentos por hacer frente al ambiente (Broom, 1986). Esto significa que las condiciones del ambiente en el que se encuentren los animales influirán directamente en su bienestar, a tres niveles:

  • El funcionamiento biológico (su estado de salud)
  • El comportamiento
  • Los estados afectivos (confort, placer, satisfacción, sufrimiento, dolor, frustración, etc.)

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) señala que el término bienestar animal designa el estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las vive y muere. Un animal está en buenas condiciones de bienestar si (según indican pruebas científicas) está sano, cómodo, bien alimentado, seguro, puede expresar formas innatas de comportamiento y si no padece sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego.

La salud animal es un componente esencial del bienestar de los animales, pero no es el único. Las buenas condiciones de bienestar de los animales exigen que se los críe en situaciones de mínimo estrés, dolor y/o temor; que se les permita satisfacer sus necesidades nutricionales, sanitarias y comportamentales; que se prevengan sus enfermedades y se les administren tratamientos veterinarios apropiados; que se los proteja, maneje y alimente correctamente; que se los manipule y sacrifique de manera compasiva.

El concepto bienestar animal se refiere, entonces, al estado del animal y puede ser evaluado de manera científica, independientemente de consideraciones morales (Broom, 1991). La forma de tratar a un animal se designa con otros términos como cuidado de los animales, cría de animales o trato compasivo, y resulta un aspecto más a considerar a la hora de proveer condiciones que promuevan un adecuado bienestar en los animales.