Rafael Klejzer: “Nuestro objetivo es reactivar y generar mejores condiciones para los trabajadores y trabajadoras que conforman el universo de la economía popular”

El director Nacional de Políticas Integradoras explicó cómo se desarrolla el Plan Federal de Ferias, cómo la pandemia obligó a potenciar circuitos cortos de comercialización para generar relaciones económicas más justas entre productores y consumidores, y cuáles son las acciones para fortalecer a los trabajadores pesqueros.


1- ¿Cuál es el trabajo que realiza desde la Dirección Nacional de Políticas Integradoras?

-Con mi equipo de trabajo fuimos convocados por el ministro Daniel Arroyo y el secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, para desarrollar iniciativas vinculadas a mejorar las experiencias de comercialización de la economía popular, con prioridad en el fortalecimiento de la producción de alimentos y productos de primera necesidad.

La tarea la realizamos en el marco de una estrategia general, común a toda la Secretaría, entendiendo este universo desde una perspectiva amplia, en la que incluyo a la agricultura familiar, a los pescadores artesanales, a las cooperativas y fábricas recuperadas y a los cientos de miles de hombres y mujeres que todos los días generan su propio trabajo.

Con el apoyo del Estado, nuestro objetivo es reactivar y generar mejores condiciones para los cuatro millones de trabajadores y trabajadoras que conforman el universo de la economía popular.

Valorizar el trabajo en la etapa de comercialización implica muchos aspectos. Desde pensar cómo dotar a las ferias de sanitarios y agua potable, que constituyen un piso mínimo de dignidad para los trabajadores, hasta como transformar esos espacios, muchas veces marginales, en un paseo atractivo para toda la familia.

Tenemos que ir un eslabón atrás, porque muchos problemas de la comercialización se originan en los procesos productivos. Por lo tanto, tenemos que intervenir en esa etapa para contribuir a generar la infraestructura para que la producción popular pueda cumplir con los requisitos bromatológicos. Por ejemplo, adaptar salas de producción, refrigeración y transporte a las normativas vigentes, o mejorar las técnicas de envasado, presentación, registro de marca, etc.

Eso en el plano de lo inmediato, a mediano y largo plazo nos gusta imaginar que desde la gestión podemos colaborar para la creación de mercados concentradores regionales y corredores por donde fluya la producción y apalanquen la apertura de nuevos mercados para la economía popular.

2- ¿En este contexto de pandemia, cómo desarrollan la gestión?

La pandemia cambió la realidad de todo el planeta, nuestro equipo de trabajo no fue ajeno a esta realidad. En esta cuarentena volcamos todo nuestro esfuerzo a la construcción de respuestas sanitarias para mitigar los daños ocasionados por la pandemia.

Acompañamos las tareas para la instalación de centros de aislamiento y participamos de todas las instancias y acciones que, con el correr de los días, se sintetizaron en el Programa el “Barrio cuida al Barrio”. En estos últimos días, estamos llevando la experiencia de las postas sanitarias y los protocolos de seguridad al interior de los establecimientos laborales de las cooperativas de trabajo.

Más allá de la pandemia, le dimos continuidad a algunos de los lineamientos esbozados en el comienzo de la gestión tramitando proyectos de fortalecimiento para que organizaciones territoriales abran almacenes de productos de la economía popular y otra línea para cooperativas de pescadores artesanales.

3- ¿Qué impacto tiene en la economía real el Plan Federal de Ferias y cómo se organizan las ferias itinerantes?

-Ni bien lanzamos la convocatoria para construir esta iniciativa recibimos como respuesta la participación de 200 gobiernos municipales y una veintena de asociaciones de feriantes y artesanos. Estimamos que solo las ferias que se realizan en esos municipios y comunas alcanzan a unos 10.000 compatriotas entre feriantes, artesanos, manualistas y productores.

La implementación del Plan Federal de Ferias consta de varias etapas. La primera, que nos ocupa en este momento es la elaboración de un relevamiento para construir un mapa federal de ferias y de las necesidades de cada una de ellas. Un segundo momento tiene que ver con construir respuestas a esas demandas, que no solo son “fierros” para los puestos, también se trata de generar mesas de trabajo para articular a los productores y cooperativas con esos gobiernos locales, y a su vez a estos con los niveles provinciales y todos los organismos y dependencias del orden nacional. Esta etapa de crisis y fuertes restricciones presupuestarias obliga, más que nunca, a que todos los niveles de gobierno trabajemos de manera articulada y coordinada.

Las ferias tienen un rol fundamental para generar un círculo virtuoso económico y social. Todos los meses el Estado realiza un enorme esfuerzo bajo la forma de transferencia directa de recursos a los sectores más vulnerables mediante la AUH, IFE, Potenciar Trabajo y la Tarjeta Alimentar. Estos ingresos se destinan fundamentalmente al consumo de artículos de primera necesidad.

Si de manera articulada, los distintos niveles de gobierno generamos las condiciones para que la agricultura familiar, las cooperativas y la economía popular locales abastezcan esos productos, logramos que esos recursos den, lo que nosotros en términos coloquiales llamamos, una “vueltita más” en esa economía regional beneficiando a los consumidores que pueden adquirir los productos a precios justos, y a los sectores productivos para que incrementen sus ingresos. Caso contrario esos recursos son capturados por las cadenas de supermercados y las empresas monopólicas de alimentos.

4- ¿Cuáles son las acciones que llevan adelante para fortalecer a los trabajadores pesqueros?

-En esta primera etapa, focalizamos el abordaje en la pesca artesanal de río. En ese sentido, realizamos diversas acciones coordinadas como la realización de un evento de promoción de esta actividad en Estación Federal donde además de visibilizar al sector, permite construir los vínculos entre organizaciones del sector, las cámara de hoteles y restaurantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los agentes públicos con competencia en la materia: nosotros de Desarrollo Social, Agricultura Familiar, Pesca de Nación y las Provincias y SENASA.

En paralelo, avanzamos en la tramitación de proyectos de fortalecimiento para las cooperativas del sector, orientados a la adquisición de cámaras y logística. Esta infraestructura empodera al sector porque le permite manejar el precio de su producción al no verse obligados por la perennidad del pescado a venderlos.

La tercera línea de acción está vinculada a promover formas de asociativismo y cooperación entre las organizaciones que nuclean a los pescadores artesanales. Este tipo de alianzas posibilita una mejor asignación y aprovechamiento de los recursos públicos que se transfieren como inversión social.

5- En este círculo virtuoso que permite al productor exponer su producto y que llegue al consumidor a un precio justo y sin intermediarios, ¿Contra qué impedimentos se enfrentan y a qué intereses incomodan?

-Algunas de las dificultades a superar están vinculadas a los permisos y habilitaciones sanitarias y bromatológicas que se relacionan con la falta de infraestructura, esa misma falencia obliga al pescador a vender su producción antes de que se eche a perder.

Las tres acciones que mencionaba tienden a dar una respuesta integral a la situación actual del pescador artesanal de río, que por falta de infraestructura depende del acopiador y es éste el que fija el precio de compra. El pescador entonces se encuentra en la encrucijada, aceptar el precio vil que ofrece el acopiador o perder su producción.

6- ¿Cuál es la estrategia y las acciones que proyectan para cuando salgamos de la pandemia?

Poner en marcha la segunda etapa del Plan Federal de Ferias, lograr la ejecución de los proyectos de fortalecimiento que se encuentran en trámite y volver a recorrer el interior en función de generar los convenios de cooperación, y las vinculaciones necesarias para poder avanzar en la creación de los mercados regionales y los corredores de la economía popular.