Cáncer de próstata


Afecta principalmente a los varones mayores de 65 años. No se puede prevenir dado que ciertos factores de riesgo, como la edad o los antecedentes familiares, no se pueden controlar. Algunos cánceres de próstata pueden crecer y propagarse rápidamente, amenazando la salud, pero la mayoría crece muy lentamente y no generarán mortalidad. La decisión de realizar estudios para el diagnóstico temprano debe ser individualizada, teniendo en cuenta valores y preferencias de cada paciente.

¿Qué es?

El cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer sin control. La próstata es una glándula que sólo tienen los hombres. Esta glándula produce parte del líquido que conforma el semen. Este tumor suele crecer muy lentamente, por lo que a menudo no presenta síntomas tempranos. En etapas avanzadas, los síntomas más frecuentes son: aumento en la frecuencia al orinar, flujo urinario débil, urgencia al orinar (aunque estos síntomas también pueden presentarse en enfermedades benignas de la próstata), sangrado en la orina y dolor pélvico o lumbar.

El desarrollo del CP varía en las personas. Por eso ante la aparición de cualquier síntoma se recomienda consultar al médico.

Factores de riesgo

Si bien no se conocen las causas que originan el cáncer de próstata, existen factores de riesgo que favorecen su desarrollo:

  • Edad: es el principal factor de riesgo. Esta enfermedad es poco frecuente en varones menores de 50 años y las probabilidades de padecer CP aumentan considerablemente con la edad.
  • Antecedentes familiares: el riesgo es mayor si padre o hermano tuvieron esta enfermedad. Cerca de un 10% de los CP pueden darse como resultado de una predisposición genética o hereditaria.

Detección temprana

Los exámenes para detectar el cáncer de próstata en estadios tempranos consisten en la realización de un análisis de sangre para medir el Antígeno Prostático Específico (PSA) y en un examen digital a través del recto. El diagnóstico definitivo se determina a través de una biopsia prostática.

La decisión de efectuar el PSA para detectar de modo temprano este cáncer debe ser individualizada, dado los escasos beneficios y los daños potenciales asociados a este examen. El PSA puede conducir a la realización de más pruebas diagnósticas y tratamientos que causan incontinencia urinaria, dolor e impotencia sexual a muchos pacientes. Este estudio puede dar además, un resultado positivo aun en ausencia de cáncer (lo que se conoce como “falso positivo”), llevando a la realización de biopsias innecesarias. Las biopsias prostáticas también pueden asociarse a fiebre, infección, hemorragias.

Existe evidencia científica que afirma que no hay diferencias significativas en la reducción en las muertes por cáncer de próstata mediante el empleo del PSA. La mayoría de los cánceres de próstata que se detectan por el PSA son de crecimiento lento, por lo cual no causarán daños durante la vida. En la actualidad no es posible determinar qué tipo de cáncer de próstata tendrá un hombre y si amenazará su salud o no.