Ernesto Migone: “Las organizaciones sociales y comunitarias protagonizan la pelea cotidiana para garantizar el techo, la tierra y el trabajo”

El director de Formación y Terminalidad Educativa para los Actores de la Economía Popular describió el trabajo en capacitación y formación que realizan con los promotores barriales, qué líneas del Potenciar Trabajo están implementando y cuáles son los objetivos a la salida de la pandemia.


1- ¿Cómo es el trabajo de capacitación y formación para los promotores barriales y en qué programas del Ministerio lo ejecutan?

Al entender que la Emergencia Sanitaria, producto de la pandemia Covid-19, se transformó en el principal problema a afrontar, pusimos el centro de nuestro trabajo en las tareas socio-comunitarias y organizamos capacitaciones en todo el país para organizaciones sociales, comunitarias y municipios en Promoción de Salud Comunitaria. Desde hace varios meses se están formando más de 7 mil promotores y promotoras, y en los próximos meses capacitaremos otros 7 mil más.

Brindamos herramientas conceptuales y materiales para fortalecer el extraordinario trabajo que llevan adelante desde marzo miles de compatriotas en la primera línea de lucha contra el coronavirus en comedores, merenderos, clubes, parroquias y otros lugares comunitarios. Estamos convencidos que el protagonismo que emergió en cada barrio es fundamental para ganar esta batalla y también para la post-pandemia.

Desde ya que el primer punto de toda capacitación es el Covid-19, pero también vemos enfermedades vectoriales como el dengue, sarampión, tuberculosis que nos obliga a conocer el sistema de salud hasta la nutrición y la soberanía alimentaria.

Utilizamos el campus virtual de “Formate en Red” (que es la plataforma del Ministerio) y el campus de la Universidad Nacional de Avellaneda. Las formaciones las llevamos adelante con acompañamiento de tutores y funcionamiento semipresencial en el territorio ante los problemas de conectividad, siempre respetando las medidas sanitarias. Estos promotores y promotoras articulan en el territorio con el programa “El Barrio cuida al Barrio”, y el plan Detectar.

Por otro lado, construimos el Potenciar Deporte como una línea del programa Potenciar Trabajo. Estamos capacitando a casi 3 mil personas principalmente jóvenes, en “Promoción del deporte, el juego y la recreación en espacios comunitarios”, y en “Gestión deportiva, regularización de instituciones y creación de clubes de barrio y pueblo”.
Hay un emergente que es el rol de los clubes ante la pandemia y, al mismo tiempo, creemos que el deporte y la recreación son herramientas clave para la inclusión de las y los jóvenes de los barrios. Con estas iniciativas buscamos construir puentes entre los clubes y las organizaciones sociales y comunitarias.

2- En el marco de la pandemia ¿Cómo articularon el trabajo con otros ministerios, con las provincias y con los municipios?

Para la elaboración de los contenidos de las formaciones de Promotores y Promotoras de Salud Comunitaria coordinamos con el Ministerio de Salud, con la Dirección de Cuidados Integrales de nuestro Ministerio y con Universidades como la de Avellaneda.

Nos apoyamos en la extensísima red que componen las organizaciones sociales, clubes, parroquias, sindicatos y demás espacios comunitarios, que como siempre dice el Ministro Daniel Arroyo, es una de las mejores cosas que tiene nuestro país. Estamos trabajando con municipios de la provincia de Buenos Aires y algunas provincias.

A nivel territorial, impulsamos que los promotores y las promotoras se integren a los comités de crisis de cada barrio, municipio y provincia, ya que en muchos distritos han jugado un rol muy importante.

3- ¿Cuáles son las inquietudes más relevantes que reciben por parte de los promotores barriales y en qué medida pueden dar solución a las necesidades que tienen?

La situación social es muy difícil. Muchas de las promotoras, en su gran mayoría mujeres, sostienen todos los días una olla popular, un comedor o un merendero, y es ahí donde además de cocinar y repartir viandas, realizan la promoción de la salud en el barrio. Estas mujeres terminan sosteniendo integralmente el territorio, por ejemplo, ayudando a víctimas de violencia de género, acompañando a jóvenes con problemas de adicciones u otras situaciones.

Las medidas tomadas por el presidente Alberto Fernández en cuanto a lo sanitario y a lo social han sido muy buenas, aunque no alcanzan si no logramos que toda la población protagonice esta pelea. La coyuntura requiere que garanticemos entre todos que el Estado tome las medidas necesarias para que, como dijo el presidente, empecemos por los últimos para llegar a todos.

4- Volver al territorio les permitirá realizar un mejor abordaje ¿Con qué dificultades se encontraron en el comienzo de la gestión y qué preparan para la salida de la pandemia?

La gestión anterior fragmentó y desarticuló el área de formación del Ministerio a tal punto que encontramos una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras que tienen muchísima competencia, pero que hacía años que no se les asignaban tareas. Coherentes con el concepto de meritocracia, pensaban que el problema de la desocupación se resolvía solamente generando empleabilidad.

El resultado fue que tenían a miles de titulares haciendo un curso atrás de otro, simplemente para poder sostener el plan social y sin ninguna posibilidad de conseguir trabajo a consecuencia de las políticas económicas.

El objetivo del nuevo programa Potenciar Trabajo es cambiar esa lógica y que sea generador de empleo. En ese marco pensamos la formación en oficios en dos ejes. En primer lugar, buscamos sacar de la desocupación, subocupación o de la precarización a quienes trabajan en las llamadas economías social y popular, apuntando fortalecer principalmente la capacidad de trabajo en la construcción, la rama textil y el reciclado. Entendemos que tiene que estar ligada a unidades productivas que tengan capacidad de sostenerse y que para que eso sea posible es indispensable que estén acompañadas por el Estado.

En el segundo eje, nos planteamos tener ofertas formativas en oficios para la franja de trabajadores que perdieron su empleo formal fruto de las políticas del gobierno anterior o por la pandemia, pero que en el momento que se produzca una reactivación económica, rápidamente pueden volver al denominado trabajo formal.

Un desafío grande que tendremos a la salida de la pandemia será la reapertura de la terminalidad educativa, la cual se vio severamente afectada por la emergencia sanitaria, como todos los niveles del sistema educativo. Apostamos a que esos miles de promotores que estamos formando, junto a las organizaciones sociales y comunitarias, jueguen un papel importante en la revinculación de los titulares.
Tenemos el objetivo de reforzar con capacitaciones y terminalidad educativa la línea Potenciar Acompañamiento, que está enmarcada en el Potenciar Trabajo y es una articulación con la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas para acompañar la última etapa de recuperación de las adicciones a jóvenes que concurren a dispositivos de la red de la Sedronar.

También estamos trabajando fuerte, junto al coordinador David Magnarelli, en la creación y capacitación de decenas de radios comunitarias digitales y de aire, a lo largo y ancho del país. Las entendemos como unidades productivas de contenidos y apostamos a que refuercen las redes territoriales. Un objetivo es la creación de una red nacional de radios comunitarias de las organizaciones sociales.

5- ¿Cuáles son los objetivos al final de la gestión? ¿Con qué se permite soñar?

Desde la formación en oficios y en tareas socio-comunitarias, nuestro objetivo es contribuir a fortalecer al entramado de organizaciones sociales y comunitarias. Entendemos que las organizaciones sociales y comunitarias protagonizan la pelea cotidiana para garantizar el techo, la tierra y el trabajo.

Una meta importante, en ese camino, es armar una red de Centros de Formación de la Economía Popular a nivel nacional que sea reconocida por el sistema educativo. Para ello, estamos articulando con diversos sectores y mientras tanto vamos a ir generando gradualmente un acumulado de ofertas formativas y de capacidad instalada.