CNEA participa en un proyecto premiado sobre biomateriales

Investigadores del Centro Atómico Bariloche proveen el biovidrio con el que se elabora un novedoso material que puede ser utilizado en implantes dentales y reconstrucción maxilofacial en pacientes con cáncer.


Un grupo interdisciplinario de científicos argentinos –pertenecientes a las universidades nacionales de Buenos Aires y Cuyo, el CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica– trabajan en el diseño y la síntesis de un biomaterial capaz de regenerar tejido óseo, el cual podría ser utilizado en aplicaciones odontológicas y traumatológicas.

En ensayos de laboratorio, el biomaterial demostró ser biocompatible y tener mejores propiedades que los que se utilizan actualmente como sustitutos óseos. Podría ser usado, por ejemplo, en implantes dentales y reconstrucción maxilofacial en pacientes con cáncer, así como para restaurar un defecto óseo por trauma, patologías o deformación. Incluso podrían elaborarse tornillos para reparación de huesos.

El nuevo biomaterial combina una fase orgánica y otra inorgánica. En la primera, se utiliza una parte del cordón umbilical humano que funciona como un rico reservorio de factores que estimulan la regeneración de los tejidos. En tanto, la fase inorgánica está formada por un biocerámico y un biovidrio, los cuales se fabrican en el Centro Atómico Bariloche de la CNEA.

Al respecto, el doctor Miguel Prado, del Departamento Materiales Nucleares de la Gerencia de Investigación Aplicada (GIA) de la CNEA, explica que el grupo de trabajo tiene una amplia experiencia en vidrios para inmovilizar residuos nucleares. Puntualmente, esta línea de investigación para producir el biovidrio que se utiliza para elaborar el biomaterial tiene más de 10 años.

El biovidrio se elabora a partir de una mezcla de óxido de silicio, carbonato de calcio, carbonato de sodio y fosfato de sodio que es sometida a un tratamiento térmico en un horno eléctrico. Posteriormente, el material obtenido es triturado, molido y tamizado para obtener unas pequeñas partículas de vidrio bioactivo que poseen propiedades osteoconductivas, es decir, que favorecen el crecimiento óseo.

A partir del biovidrio, mediante su cristalización aplicando tratamientos térmicos adecuados, también se producen vitrocerámicos, que son materiales parcialmente vítreos y parcialmente cristalinos con propiedades similares a las de los biovidrios.

Los próximos pasos del proyecto incluyen la tramitación de la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) para confirmar la seguridad y eficacia del biomaterial en nuevos ensayos clínicos. A futuro se aspira a realizar una transferencia tecnológica que permita llevar desarrollo al ámbito médico.

Recientemente premiado

Este biomaterial para la regeneración ósea fue galardonado en 2017 con el primer premio "Fundación René Barón" de la Academia Nacional de Odontología. El reconocimiento fue recibido por los autores principales del desarrollo: el doctor Andrés Ozols, director del Grupo de Biomateriales para Prótesis de la Facultad de Ingeniería de la UBA; el Dr. Daniel Olmedo y el odontólogo Cristian Martínez, ambos investigadores de la Facultad de Odontología de la UBA.