Investigan cómo mejorar la calidad de los diagnósticos por imágenes

Ya está en funcionamiento un nuevo equipo de resonancia magnética nuclear que es utilizado para realizar investigación básica y aplicada en el Departamento de Física Médica del Centro Atómico Bariloche.


Luego de un año de trabajos de instalación, ya se encuentra operativo en el Departamento Física Médica del Centro Atómico Bariloche un nuevo resonador magnético nuclear de 9.4 teslas, equipado para hacer micro imágenes. En él se realizan investigaciones para mejorar las técnicas de diagnóstico por imágenes mediante la aplicación de los últimos avances en el control de sistemas cuánticos, denominados tecnologías cuánticas.

Los investigadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica y CONICET, Analía Zwick y Gonzalo Álvarez, utilizan el nuevo equipamiento para generar soluciones tecnológicas que aumenten la calidad de servicios de diagnóstico y tratamiento prioritario de enfermedades oncológicas y neurológicas. Este proyecto fue impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para potenciar el rol de la Física en el ámbito médico a través del Departamento de Física Médica.

Zwick y Álvarez obtuvieron el doctorado en Física y volvieron al país luego de haberse desarrollado en investigación teórica y experimental con especialistas de Alemania e Israel durante siete años. El regreso se dio a partir de una oferta concreta de la CNEA para aplicar esos conocimientos en el Departamento Física Médica del Centro Atómico Bariloche.

“Se está tratando de fortalecer la combinación de científicos de la física con la biología y la medicina”, explica Gonzalo Álvarez. “El trabajo que realizamos principalmente busca permitir un diagnóstico más temprano de enfermedades como el Alzheimer con una técnica no invasiva, como es la Resonancia Magnética Nuclear”, agrega Analía Zwick.

A grandes rasgos, los investigadores explican que sus trabajos con el Resonador Magnético usan la difusión molecular para interpretar la información que guardan las células a escalas atómicas.

Si bien ya hay técnicas convencionales que miran cuánto se mueve o no el agua dentro de las moléculas, no pueden explicar la forma en que lo hacen. "Estamos tratando de observar con más detalle cómo se mueven esas moléculas para tener más información, que sea más cuantitativa, sobre cómo son los tejidos para mejorar la técnica de diagnóstico", señala Álvarez.

El trabajo de los investigadores de la CNEA fue destacado por la editora de la revista de divulgación de la Sociedad Americana de Física Physics, Jessica Thomas.

“Siempre quisimos volver a Argentina para aprovechar todo lo que aprendimos en el exterior y retornarlo al país, por eso decimos que esta oportunidad de comenzar un laboratorio nuevo, con equipamiento nuevo, fue como la ‘frutilla del postre’”, concluyeron los investigadores.