Las radiaciones ionizantes son fundamentales en diversas áreas como la medicina, la agricultura y la industria, aportando grandes beneficios a la humanidad. La Protección Radiológica es el conjunto de medidas para su uso seguro, garantizando la protección de las personas y el ambiente.

Para la correcta aplicación de estas medidas, las personas se clasifican en las siguientes categorías:
- Trabajador: es toda persona empleada en una organización, ya sea a tiempo completo, parcial o de manera transitoria, a quien se la han reconocido derechos y deberes respecto a la protección radiológica ocupacional.
- Paciente: es aquella persona que recibe una exposición planificada a la radiación, asociada a un procedimiento médico con fines de diagnóstico, intervencionista o terapéutico.
- Miembro del público: es toda persona que no pertenezca a las categorías anteriores y que podría estar expuesta a radiaciones ionizantes debido a su proximidad a actividades que las utilicen, incluyendo las fuentes naturales.
La CNEA tiene una política de prevención y promoción de la seguridad y de la salud ocupacional, con el objetivo de proteger a las personas y al ambiente de los posibles impactos derivados de las actividades desarrolladas en su campo.