Satélites argentinos con paneles solares fabricados por la CNEA

La próxima misión del satélite nacional SAOCOM incorpora paneles solares en cuyo desarrollo, fabricación e integración participó la CNEA, al igual que en los provistos para el SAC-D Aquarius.


Los satélites argentinos cumplen la misión de observar el océano, el clima y el medioambiente desde el año 2011, cuando se lanzó el SAC-D Aquarius y fue puesto en órbita. Hoy en día se continúa trabajando en el SAOCOM 1A, para el cual finalizaron en Bariloche las verificaciones eléctricas y la integración mecánica y se prevé realizar su lanzamiento en el próximo mes de agosto.

La CNEA participó en la construcción de estos satélites a través de la fabricación e integración de los paneles solares que fueron especialmente diseñados para satisfacer la demanda de energía eléctrica de la plataforma satelital y de todos sus subsistemas. El buen funcionamiento de estos paneles, luego del lanzamiento y despliegue, determinan el éxito de la misión satelital.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) -organismo que se encarga de llevar adelante el Plan Espacial Nacional- le propuso al Departamento de Energía Solar de la CNEA un contrato de asistencia tecnológica para poder integrarlos en el país y, entre las dos misiones, ya llevan cerca de 10.000 celdas solares.

Si bien la cooperación comenzó en la década del 90, en el año 2001 ambas instituciones comenzaron a trabajar bajo el objetivo de disponer en el país de las herramientas de diseño, fabricación y ensayo de paneles solares para la misión satelital SAC-D Aquarius, puesto en órbita en 2011.

Además de fabricar los sensores gruesos de posición para este satélite (utilizados para orientar los paneles solares), en la CNEA se desarrolló la tecnología de integración de paneles solares, basada en un sistema de aseguramiento de la calidad com­patible con los estándares internacionales de la industria espacial.

Asimismo, se pusieron a punto procedimientos para la realización de ensayos ambientales sobre dispositivos para uso espacial, ya que las celdas solares en el espacio están sometidas a condiciones ambientales mucho más severas que en la superficie terrestre.

Próximos pasos

El SAOCOM 1A se está terminando de ensamblar en las instalaciones de la empresa INVAP en Bariloche y cuando esté en órbita será de gran aporte para la agroindustria argentina, ya que permitirá elaborar mapas de riesgo de enfermedades de los cultivos y será capaz de crear sistemas eficientes de fertilizantes. Además, servirá de alerta temprana de inundaciones y para detectar otras emergencias ambientales como los derrames de hidrocarburos en el mar.

Más información:
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