[S. DEL ESTERO] Más de 100 productores inauguraron un mercado popular de alimentos y proyectan crear un polo productivo local.

Con apoyo de la semilla de Mesa local de Termas de Río Hondo, más de 100 productores inauguraron un mercado popular de alimentos y proyectan crear un polo productivo local


La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) de la localidad santiagueña de Termas de Río Hondo inauguró este domingo un Nodo de Producción y Consumo Solidario destinado a acercar verduras y frutas a precios populares a los vecinos de esa zona, con el apoyo0 de la semiolla de Mesa de Asociativismo local. A los productores asociados a la organización se le sumaron otros agricultores familiares de la región para conformar el primer polo asociativo de desarrollo local de alimentos, que busca asegurar la provisión de hortalizas frescas, sanas, sin abusos a los consumidores ni explotación a quienes producen.
“Tengo 63 años, pero hoy me siento un pibe de 15”, comenta Miguel Alfeirán, referente de la UTT de Río Hondo. Es la alegría después de un esfuerzo de meses de trabajo para lograr convencer a productores y funcionarios que un espacio propio para los campesinos locales era una necesidad y una forma de generar trabajo genuino, desarrollo local y una alternativa saludable y barata para los vecinos.
El domingo 6 de septiembre, durante la inauguración del predio donde está ubicado el mercado popular, se acercaron más de 600 personas a conocer el lugar y comprar alimentos a precios que están muy por debajo de los que habitualmente pagan los consumidores de Termas, dado que generalmente las verduras llegan desde Tucumán o Santiago capital, con precios inflados por el transporte y la especulación.
“En nuestro cálculo más optimista esperábamos como mucho atender a 300 personas, pero nos vimos desbordados, para el mediodía ya no había cebollas, papas, zanahorias, vendimos todo”, explica Alfeirán y agrega: “No hacemos un balance comercial, nos interesa el balance social. Hicimos una charla todos los productores para analizar lo que pasó y hablamos de la importancia del consumo solidario, que acá llegaron vecinos ricos y pobres, y todos pudieron llevarse las verduras y frutas al mismo precio, que todos tuvieron las mismas posibilidades, hubo equidad. Demostramos que pudimos hacerlo y que lo que hace falta es organización para poder concretarlo”.
La filial local de la UTT se creó en noviembre de 2019 y ha logrado asociar a 40 productores de la zona. Sin embargo, hay otros 70 agricultores familiares que se han acercado con interés a partir de las primeras acciones que el grupo logró concretar en Termas. Primero fue un verdurazo, en el estilo de los que la UTT organiza en diversas ciudades y luego la venta de 10 mil choclos y la experiencia de armado de bolsones solidarios. Vencieron así la desconfianza generada por una larga lista de experiencias frustradas con la promesa de mejorar su situación.
Para la concreción del Nodo de Producción y Consumo Solidario, los organizadores contaron con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Productivo nacional y el Instituto de Asociativismo y Economía Social (INAES). En este último caso tuvo una participación especial la semilla de la Mesa de Asociativismo de Termas de Río Hondo, un proyecto de INAES que busca la organización comunitaria a partir del encuentro de cooperativas, mutuales, clubes y asociaciones sin fines de lucro de cada municipio. Cada Mesa busca llevar adelante proyectos locales con el acompañamiento de las organizaciones participantes y de INAES como nexo con los organismos estatales necesarios para apoyar las ideas que se aprueban.
El mercado popular contó con el apoyo de los bomberos locales que facilitaron la compra de matafuegos para el local, un ex boliche bailable ubicado a cinco cuadras de la terminal de Termas, y el resto de las organizaciones participó en la difusión y el armado del predio. La habilitación del local requirió de reformas que obligaron a una inversión cercana a los 200 mil pesos.
El proyecto no se agota en el nodo de consumo. La idea central es capacitar a los productores para que se asocien cooperativamente, conozcan las prácticas que pueden mejorar sus cultivos y estén en condiciones de proveer el 70% de las verduras que se consumen en la zona y realizar intercambios con productores populares de otras regiones para abastecer de alimentos que no se producen localmente.
Para concretar estas ideas, los organizadores tienen una primera meta, la compra de un camión que les permita llegar a las quintas de todos los productores interesados, un trabajo que actualmente hacen con dos viejas camionetas, un factor que los obliga a un costo extra de transporte que quieren disminuir para mejorar su logística. “No queremos un subsidio, queremos que nos permitan pagarlo con nuestro trabajo, pero necesitamos que nos den facilidades”, sostiene Alfeirán.
El referente de la UTT resume el sentido profundo de la experiencia: “Nuestra esencia es la solidaridad, los productores pueden vender sus cosechas, la gente recibe alimentos sanos a buenos precios y lo que no se vende se dona a comedores populares, acá no nos interesa lucrar, no especulamos”.