Radioisótopos Alfa: la nueva promesa para batallar al cáncer

La CNEA busca desarrollar la tecnología de producción y el uso de estos elementos radiactivos para el tratamiento de diferentes tipos de cáncer, como próstata, ovario, leucemia, linfoma, melanoma y gliomas.


El doctor Oscar Pozzi es el impulsor y jefe del Proyecto Alfa y del Departamento de Investigación y Desarrollo en Radiofarmacia de la CNEA, y trabajó con esta tecnología durante cinco años en la Universidad de Duke, Estados Unidos. Para aclarar el funcionamiento de esta terapia, Pozzi plantea una analogía: “Si pensamos en una batalla, el radioisótopo alfa es el arma y el transportador es el soldado que la lleva hasta la línea de fuego y comienza un ataque muy específico sobre las células tumorales. Esto es mucho más específico y efectivo que bombardear, por ejemplo, con un cañón de largo alcance como sería el caso de una radioterapia, que ataca el tumor pero también a todos los tejidos que lo rodean”.

Leucemias, linfomas, melanomas, gliomas, tumores de próstata y de ovario son ejemplos de los tipos de cáncer que podrían tratarse con esta terapia. En los estudios realizados hasta ahora, los radioisótopos emisores alfa ya han mostrado resultados clínicos contundentes –sobre todo en tumores de próstata, leucemias y gliomas– que no se habían logrado anteriormente con otras tecnologías radiantes. Pero las investigaciones aún continúan para perfeccionar los tratamientos y para extender sus usos a otros tipos de cáncer.

Suministros escasos

La tecnología de producción de radioisótopos emisores de partículas alfa actualmente solo está en poder de Estados Unidos, Alemania, Rusia y, parcialmente, Francia. El suministro actual es limitado y alcanza para realizar unos 200 tratamientos experimentales por año.

Por ese motivo, la CNEA –que tiene una amplia trayectoria en el desarrollo y producción de radioisótopos para medicina y ha sido pionera en nuestra región– ha decidido comenzar un proyecto propio para el dominio de la tecnología de producción de Bismuto-213 y Actinio-225, cuyo objetivo final es lograr el abastecimiento local y regional de este tipo de radioisótopos. Para ello, ya están en construcción las instalaciones en el Centro Atómico Ezeiza.

El Proyecto ALFA –que cuenta con el apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica– requiere del trabajo de un equipo multidisciplinario de profesionales y, si bien está aún en su fase inicial, ya participan en él más de 20 profesionales entre investigadores del Centro Atómico Ezeiza y el Centro Atómico Bariloche. Más adelante se sumarán médicos y especialistas del Instituto de Oncología Ángel Roffo.

Más información: https://youtu.be/KYBBgxMYPqU