Las Mesas del Asociativismo impulsan un modelo mutual de comercialización para bajar precios y generar trabajo local

La distribución de alimentos a cargo de mutuales puede ser un camino de comercialización que permita el acceso a precios justos y brinde posibilidades de desarrollo a pequeños productores locales, ferias y almacenes que adhieran. En Córdoba, se está organizando una experiencia piloto del sistema, que es una de las variantes de la propuesta de la Red de Soberanía Alimentaria de las Mesas del Asociativismo.


Un grupo de mutuales de la Mesa de Córdoba, donde participa la Federación de Mutuales Cordobesas (FEMUCOR), está dando los primeros pasos para implementar un sistema de distribución y comercialización de alimentos que busca llegar con precios accesibles a sus asociados y abrir bocas de expendio locales a pequeños productores. El proyecto se gestó a partir de la experiencia que existe en la Red hacia la Soberanía Alimentaria de las Mesas del Asociativismo y la Economía Social y la participación de la Unidad de Vinculación MAyES (UV MAyES) del INAES en la Mesa de Apoyo Interministerial (MAI), que reúne a un grupo de organismos estatales que trabajan juntos en el programa Acercar Alimentos.

“El proyecto es coincidente con la idea con la que venimos trabajando hacia la soberanía alimentaria de generar sistemas en las distintas comunidades de concentración, distribución empaque y abastecimiento a los comercios de cercanía, que pueden ser ferias, almacenes, venta por internet, bolsones, nodos de asistencia popular, todos los métodos de comercialización que existen, estas experiencias ya se estaban realizando dentro de las Mesas en varios lugares, lo virtuoso es que la distribución en manos de mutuales resulta muy fuerte desde el punto de vista de la economía social, solidaria y popular”, afirma Carlos Cleri, coordinador de la UV MAyES, una unidad que cuenta con el madrinazgo de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM).

Una proveeduría ubicada en la localidad de Arroyito será la prueba piloto del sistema de corredores de distribuidoras mutuales que se proyecta implementar en el centro y sur de Córdoba. El impulso lo están dando La Asociación Mutual Cordobesa 6 de Abril y la Asociación Mutual Soberanía, que aspiran a sumar nuevos actores del sector para organizar una red que permita el acceso a alimentos con precios que calculan podrían llegar con rebajas en algunos casos de hasta un 40% respecto de los comercios tradicionales.
El sistema de proveeduría mutual es uno de los servicios autorizados por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), que tiene como objetivo principal brindar a los asociados de las mutuales la posibilidad de adquirir productos alimentarios a precios convenientes en el mercado. Este objetivo principal puede generar, al mismo tiempo, beneficios a los pequeños comercios socios de la mutual (muchos de ellos pequeñas pymes familiares), la posibilidad de adquirir productos con un mejor precio y a una financiación acorde, extendiendo los beneficios a todas las familias asociadas que adquieran sus productos de consumo en estas pequeñas pymes familiares.

“Las mutuales pueden tener un papel importante si se reconvierten y aprovechan las posibilidades que tienen para ayudar a sus asociados a conseguir alimentos a un mejor precio. Tenemos sistemas de almacenes que se manejan con criterios parecidos, estamos habilitados para que varias mutuales unan sus esfuerzos y crear proveedurías que beneficien a sus socios actuales y a quienes quieran sumarse. Pero además queremos sumar a los pequeños mercados y comercios de barrio para que adhieran a un sistema en donde las mutuales podemos ser distribuidoras a precios mucho más razonables que los que se consiguen hoy porque en nuestra esencia asociativista no está presente la especulación ni el lucro desmedido”, afirma Mario Braida, de la Asociación Mutual Soberanía.
Como socios estratégicos de la proveeduría, los mutualistas buscarán trabajar en conjunto con las pequeñas y micro empresas, las empresas de agricultura familiar y de la economía popular, para generar una red de distribución de sus productos, que llegue a las góndolas, con una campaña de difusión de estos productos que no tienen la publicidad de las grandes marcas.

“El rol de las Mesas es fundamental porque estamos llegando a los sectores que más demandan, que más necesitan llegar a precios razonables. Hemos tenido experiencias concretas en el armado de bolsones, por ejemplo. Las Mesas están interactuando, coordinando con distintas organizaciones, incluso analizando el contenido nutricional, es un canal de difusión y llegada concreta con buenos precios y alimentos saludables”, sostiene Braida.
Los contadores que analizaron este esquema de compras directas y distribución aseguran que puede haber una baja significativa en los precios de venta. Hay que tener en cuenta que las rebajas en las cargas impositivas para las mutuales permiten entre un 18 y un 22% de ahorro impositivo en los productos. A eso se suma que la voracidad en el margen de ganancia que aplican los grandes grupos llega en algunos casos a aumentos desmedidos de un 40 o 50%. Para las mutuales, se calcula que con un 25 a 28% de recargo se genera un excedente suficiente como para que el sistema funcione y sea rentable.

La idea es crear corredores con mutuales de varios pueblos que estén en la misma ruta tanto para proveerse de la mercadería como para hacer un intercambio de lo que cada uno tiene para ofrecer en su localidad. “Es la oportunidad para romper con las marcas establecidas y que, por ejemplo, los productores lácteos o de aceites de Río Cuarto encuentren un canal nuevo de ventas. La idea es sumar productores que estén en el área de los corredores”, sostiene Braida.
Los organizadores subrayan la importancia de que el sistema no busca la concentración: “La idea es no repetir el formato del Hogar Obrero en el que un solo distribuidor concentraba todo y facturaba cientos de millones de pesos, aquí buscamos que, en un principio 5 o 6 mutuales se repartan la distribución y que eso se vaya ampliando a muchas más, nos gustaría que 50 mutuales se involucrarán para fortalecer la logística y que si hubiera algún problema puntual en una de las distribuidoras eso no afecte al resto”, explica Braida.
La experiencia piloto del sistema tendrá lugar en la localidad de Arroyito, donde las dos mutuales que impulsan el proyecto decidieron adquirir una distribuidora de alimentos para convertirla en proveeduría mutual. La Asociación Mutual Cordobesa 6 de Abril, brindará y ampliará el servicio en la zona norte y centro de la provincia, mientras que la Asociación Mutual Soberanía trabajará en la zona sur.

“El modelo al que vamos es de producción cooperativa, asociativa, centros de distribución acopio y empaque mutual, y todo tipo de bocas de expendio que corresponden a los sistemas de comercio de cercanía, con productores de la agricultura familiar, pequeñas industrias de manufacturas, empresas recuperadas; generando puestos de trabajo local y acordando una construcción social del precio”, apunta Cleri.
Mientras se preparan para la puesta en marcha, los organizadores analizan otras ventajas asociadas al esquema de proveedurías. La posibilidad de ampliar el espacio de las mutuales acercando un servicio esencial, el impulso que podría darse a los pequeños productores para que se asocien para cubrir la demanda si el sistema se extiende, la generación de trabajo en los pequeños pueblos a los que podrían llegar a medida que se organiza la red de corredores. Todo es ganancia, pero para quienes habitualmente no están del lado de los ganadores.