Elizabeth Gómez Alcorta participó del encuentro “Políticas de género y diversidad en la banca privada”

El evento, iniciativa del Banco Central de la República Argentina (BCRA), apunta a facilitar un espacio de intercambio y cooperación entre las entidades bancarias privadas dirigidas por mujeres junto al Estado, en general, y el Ministerio, en particular.


La ministra formó parte de la primera reunión de directoras de bancos privados organizada por el BCRA donde se expusieron especificidades acerca de las brechas de género, tanto en la organización institucional, como en los servicios otorgados por las entidades bancarias y también se compartieron experiencias sobre las acciones implementadas para revertirlas.

El encuentro contó con un panel sobre “Políticas de género y diversidad en la banca privada” en el que, además de Gómez Alcorta, expusieron la vicejefa de Gabinete de Ministrxs, Cecilia Todesca Bocco, el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, y las directoras de la entidad, Claudia Berger y Betina Stein. Durante la apertura, Pesce celebró el encuentro y expresó la necesidad de que “se incorporen mujeres y otras identidades a los directorios. Trabajemos para tratar de evitar la situación anómala y discriminatoria que se da en nuestra industria”, convocó.

Por su parte, Cecilia Todesca Bocco definió: Si logramos la incorporación de otras voces en las mesas donde se toman decisiones es muy posible que éstas sean más adecuadas porque van a reflejar la heterogeneidad de nuestra sociedad. Nuestra sociedad no es homogénea, no son todos varones blancos de corbata, tampoco mujeres de pollerita y taco alto”. En ese sentido, resaltó además la importancia de que todas las voces estén a la par, sin jerarquías impuestas.

En su intervención, Gómez Alcorta reconoció que las cuestiones financieras son uno de los aspectos pocos desarrollados, en general, en las agendas de los feminismos y recordó que desde el Ministerio venimos trabajando en las políticas económicas y financieras. Luego detalló las cifras de desempleo para las mujeres, precarización laboral, brecha salarial y las dificultades en el acceso, la permanencia y la promoción en trabajos formales. Las mujeres somos minorías en los cargos jerárquicos en las organizaciones financieras, y en todas las organizaciones, en las representaciones políticas, sindicales, en los ámbitos académicos y esto está vinculado centralmente a la división sexual del trabajo”, sostuvo.

Además compartió algunas de las conclusiones del informe “Género y Acceso al financiamiento empresario en Argentina”, realizado por el Banco interamericano de Desarrollo (BID). En ese marco especificó la brecha de acceso al financiamiento: “el 42% de los créditos a empresas lideradas por mujeres son rechazados y en el caso de varones, la cifra es de 2,5%”, y aclaró que esa tasa de diferencia tan contundente, incluye los casos en que la propia empresa retira una solicitud por entender que el financiamiento no será otorgado.

Sobre el trabajo invisibilizado por la economía formal, rescató el estudio “Medición del aporte del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado al Producto Bruto Interno”, que realizó la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía de la Nación en el que comprobó, al medirlo por primera vez en nuestro país, que el aporte en la economía de esos trabajos representan el 16 % del PBI, siendo el mayor de toda la economía, seguido luego por la industria y el comercio.

Todos los sectores tienen algo para contribuir en la reducción de estas brechas, afirmó Gómez Alcorta y enunció algunas propuestas como “mejorar condiciones según las demandas particulares, ser creativos en la implementación de nuevos instrumentos financieros y promover facilidades para los sectores históricamente excluidos”.

Por último, destacó la Ley de Financiamiento Productivo que establece la obligación del Estado argentino de tener una estrategia nacional de inclusión financiera. “Una de las líneas transversales de acción para esta inclusión es achicar estas brechas”, concluyó la ministra.

Por su parte, Claudia Berger resaltó que las sugerencias de buenas prácticas son un primer paso y que la paridad para garantizar el ejercicio de todos los derechos sin discriminación es una tarea diaria. En ese marco precisó que es necesario “trabajar en un esquema de datos específicos desde las compañías financieras que nos puedan dar las cifras duras para impulsar políticas”.

Hacia el final del panel, Betina Stein sostuvo que “las cuestiones de género atraviesan absolutamente a toda la realidad del país. Tenemos que caminar juntos: los bancos, la banca central, el Poder Ejecutivo central, en un financiamiento que tenga una perspectiva de género que redunde hacia la paridad. No hay otra posibilidad. Se trata de hacer honor al principio de igualdad que contiene la Constitución Nacional, ni más, ni menos que eso”.

La segunda parte del encuentro se desarrolló con una ronda de intercambio con las directoras asistentes de la banca privada en la que cada una dio cuenta de la situación en materia de género en cada una de las instituciones que integran, las políticas implementadas para reducir las brechas existentes y propuestas para avanzar en ese camino. Moderó la jornada la gerenta de Promoción de Políticas de Género, Resguardo del Respeto y Convivencia Laboral del BCRA, Celeste Perosino.