[Corrientes] A ritmo de carnaval, la primera cooperativa con mujeres trans de la provincia participa de la formación de la Mesa de la capital provincial

La primera cooperativa con mujeres trans de Corrientes participa de la formación de la Mesa de la capital provincial


“En carnaval no todo es brillo y plumas”, comenta Patricia Ramírez y parece estar usando una metáfora para referirse al contraste de esa fiesta deslumbrante, tan arraigada entre los correntinos, con la difícil lucha de ella y sus compañeras trans para que se les reconozca su identidad y su derecho al trabajo digno. Patricia, Nancy, Emilce y varias integrantes de la comparsa barrial Ñande Mbareté se dedican desde hace una década a animar la fantasía del brillo y las plumas, pero también al diseño y la confección de la parte textil de los trajes. Con esa experiencia y algunas capacitaciones se decidieron a formar la primera cooperativa con integrantes del colectivo trans de Corrientes.

Para estas mujeres, que lograron hace pocos años que sus documentos coincidan con el género que las identifica, las dificultades laborales son tan grandes como los prejuicios que sufren. Se calcula que en Corrientes hay unas 500 trans y sólo el 1% tiene un trabajo formal. Asociarse cooperativamente puede ser una salida para emprender juntas un trabajo que de otra forma resulta muy difícil de conseguir. “Lo vemos como una forma de inclusión, justo en este momento se paró toda la producción por la pandemia y estamos tratando de subsistir con la venta de algunas artesanías o servicios que las compañeras saben hacer como manicuría o cuidado de adultos mayores, pero queremos retomar con la indumentaria, ya hablamos de producir sábanas o manteles”, explica Patricia.

La cooperativa, llamada Ñande Rekó (Nuestra forma de ser), es una de las que participa en el armado de la Mesa de Asociativismo y Economía Social de Corrientes Capital. Ese proyecto, que es el núcleo de la política del INAES en las Calles, busca la libre asociación de los actores comunitarios para impulsar acciones que atiendan necesidades sociales en cada municipio. En el caso de la capital provincial, se está en una etapa denominada “Semilla”, el momento en el que las organizaciones se van sumando para analizar posibles entramados y van conformando su identidad.

La cooperativa textil Ñande Rekó funciona en el barrio Juan XXIII, el lugar donde surgió la comparsa que unió a Patricia y sus compañeras. “Es un barrio de gente humilde, de trabajo, ahí también se formó una cooperativa de albañilería con los papás de la comparsa, las cooperativas son una esperanza; mientras tanto, si no hay, hay que sacar de dónde sea”, resume Patricia.