El MMGyD, EUROsociAL+ y ELA intercambiaron experiencias sobre políticas de cuidados y licencias igualitarias
La secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad, María Cristina Perceval; y la subsecretaria de Políticas de Igualdad, Lucía Cirmi, encabezaron esta mañana el encuentro Licencias igualitarias: la experiencia española y el proyecto de ley argentino Cuidar en Igualdad organizado de manera conjunta entre el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD), el Programa EUROsociAL+, y el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA). Allí reflexionaron sobre los principales desafíos para implementar sistemas de cuidados integrales con enfoque de derechos en un escenario de post pandemia por COVID-19. Además, se presentaron los distintos modelos de protección social europeos, y se expusieron experiencias comparadas de políticas de cuidado en América Latina y Europa.

El evento se realizó en la sede del MMGyD en el barrio porteño de San Telmo, donde además de las funcionarias estuvieron Virginia Tedeschi, técnica local Cono Sur en el Programa EUROsociAL+; Natalia Gherardi, directora ejecutiva de ELA y Pamela Ares, subsecretaria de Políticas de Inclusión en el Mundo Laboral del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Carmen Castro García, asesora en materia de igualdad adscrita al Gabinete de la Presidencia del Principado de Asturias participó de manera remota.
“Actualmente vivimos una crisis desafiante y la incertidumbre es severa, por eso más que nunca es necesario un sistema integral de cuidados que nos involucre a todas, todes y todos. Tenemos que atravesar esta etapa como una transición económica, social y ecológica, con el reconocimiento de los Derechos Humanos como camino hacia una sociedad más igualitaria”, manifestó en la apertura Perceval. Asimismo, la secretaria enfatizó: “Vamos por un Estado y una sociedad que ponga la vida de las personas y del planeta en el centro de su agenda, de sus intereses, de su visión y de su compromiso”.
Por su parte, Cirmi destacó que desde el primer día del proceso participativo para la construcción de un sistema integral surgió el reclamo de licencias igualitarias, y resaltó que se trata de un proyecto para toda la sociedad porque plantea que el cuidado tiene que ser considerado como un trabajo. En ese sentido, propuso revisar conceptos como el de productividad y los de licencias por maternidad y paternidad, porque allí está el corazón de la desigualdad de los cuidados.

Se denomina trabajo de cuidado a todas las actividades que cada persona realiza a diario para asegurar su propia subsistencia y la de los demás, como, por ejemplo: cocinar, limpiar, ordenar, hacer las compras o estar al cuidado de niñxs, personas mayores o personas con discapacidad que requieran apoyos de algún tipo. Son tareas relacionadas con la reproducción, el bienestar y el sostenimiento de la vida, porque todas y todos fuimos, somos y seremos cuidados en algún momento de nuestra vida.
La especialista Castro García encabezó la exposición central donde detalló cómo fue el proceso español hacia las licencias igualitarias. También destacó que la participación en el mercado laboral de las mujeres es un pilar fundamental para lograr el empoderamiento económico, por lo que hay que hacer foco en la implicación paternal del cuidado infantil, y en el cambio cultural necesario basado en la corresponsabilidad.
En esta instancia, las funcionarias argentinas detallaron el proyecto Cuidar en Igualdad que el Poder Ejecutivo envió al Congreso de la Nación a comienzos de mayo. El texto fue elaborado por el MMGyD junto al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y establece la creación del Sistema Integral de Cuidados de Argentina con perspectiva de género (SINCA) y la modificación del régimen de licencias tanto en el sector público como el privado reconociendo los derechos de lxs trabajadorxs gestantes, no gestantes y adoptantes ya sea que se desempeñen en relación de dependencia o sean monotributistas, monotributistas sociales o autónomos/as. El proyecto reconoce el derecho de todas las personas a recibir y brindar cuidados, así como también el derecho al autocuidado; promueve la igualdad de género porque hace visible el valor social y económico de los cuidados, y los reconoce como un trabajo, ya sea que se desarrollen al interior de los hogares, en el ámbito comunitario, público o privado.
Para instrumentar esta propuesta, que alcanzará a más de 8 millones de personas, el MMGyD llevó adelante un proceso participativo que recogió los aportes de todos los organismos nacionales que componen la Mesa Interministerial de Cuidados. Además, constituyó una comisión redactora de especialistas y condujo una serie de instancias consultivas con sindicatos, cámaras empresarias y diversas organizaciones de la sociedad civil (feministas, LGBTI+, de la discapacidad, de la niñez, de las personas mayores y de la economía popular y social).