Presidencia de la Nación

Moscas de la fruta


Programa Nacional de Moscas de la fruta - PROCEM

Las Moscas de la Fruta son consideradas plagas de gran importancia económica para la producción frutihortícola de la Argentina, debido a los daños que producen en la fruta y a las mermas económicas asociadas.

Por este motivo, desde el año 1994 se implementa el Programa Nacional de Moscas de la Fruta (PROCEM), cuyo marco normativo se consolidó y actualizó en febrero de 2026, a través del dictado de la Resolución SENASA N° 137/2026, la cual se basa y alinea con las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF) de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) de la FAO.

En el país se registran dos especies de importancia económica, que califican como plagas cuarentenarias presentes bajo control oficial: la Mosca del Mediterráneo, Ceratitis capitata (Wiedemann), y la Mosca Sudamericana, Anastrepha fraterculus (Wiedemann).

A su vez, en vistas del creciente intercambio comercial de frutas y hortalizas que se registra a nivel internacional, existe una constante presión de ingreso al país de otras especies de los géneros Ceratitis, Anastrepha, Bactrocera y Rhagoletis, entre otros, que califican como plagas cuarentenarias ausentes, para las cuales se implementan acciones de vigilancia para su detección precoz y oportuna y, cuando lo amerite, se prevé la realización de acciones de contingencia ante la aparición de brotes.

Por otra parte, desde el año 2014 se registra en el país la presencia de la plaga Drosophila suzukii Matsumura (Mosca de alas manchadas), otro díptero de importancia económica, a la cual, en el marco del Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE), se decidió incluir como Mosca de la Fruta.
Esta especie causa daños directos significativos sobre la producción de frutas finas en zonas geográficas donde encuentra nichos ecológicos favorables y, a la fecha, califica como plaga presente.

Cabe destacar que las Moscas de la Fruta y otros dípteros que infestan frutas y hortalizas son plagas de alta movilidad y se dispersan rápidamente hacia ambientes favorables para su alimentación y reproducción, por lo que resulta fundamental que las herramientas de control se apliquen en forma masiva, contra una población entera de la plaga objetivo en una zona geográfica delimitada, bajo el concepto de Manejo Integrado de Plagas (MIP) en áreas amplias o zonas extensas.

En este sentido, el conocimiento territorial de las condiciones agroecológicas, sociales, económicas y culturales es uno de los pilares fundamentales para que los actores público-privados de cada región del país puedan proponer y aplicar estrategias de gestión integrada de plagas en forma coordinada, con la cooperación de los productores y las entidades oficiales intervinientes (Estado nacional, estados provinciales y municipales).

Objetivos del PROCEM:
El Programa Nacional de Moscas de la Fruta tiene los siguientes objetivos principales:

Proteger el patrimonio frutihortícola nacional de la introducción, la dispersión y el establecimiento de poblaciones de Moscas de la Fruta y otros dípteros emparentados de importancia económica.

Reducir los daños económicos directos (reducción del rendimiento y la calidad) e indirectos (restricciones cuarentenarias vinculadas al acceso a mercados internos y externos) provocados sobre la producción frutihortícola por Ceratitis capitata (Mosca del Mediterráneo) y Anastrepha fraterculus (Mosca Sudamericana), a través de un manejo integrado de plagas en áreas amplias, basado en métodos de control amigables con el medio ambiente.

Realizar la vigilancia de otras Moscas de la Fruta de importancia económica ausentes en todo el territorio nacional (diferentes especies de los géneros Ceratitis, Anastrepha, Bactrocera, Rhagoletis, entre otras), para su detección precoz y oportuna y, cuando lo amerite, instrumentar acciones de contingencia.

Realizar la vigilancia de Drosophila suzukii (Mosca de alas manchadas) y coordinar la implementación de planes de trabajo en aquellas regiones del país en las que se evalúen riesgos significativos sobre la producción frutihortícola y su impacto socioeconómico y ambiental.

Minimizar el riesgo de incidencia y/o dispersión de Moscas de la Fruta y otros dípteros emparentados dentro del territorio nacional y hacia mercados internacionales.
Para llevar a cabo los objetivos mencionados, el SENASA ha desarrollado una estrategia operacional basada en la regionalización del país, con una Coordinación Nacional que articula las actividades desarrolladas por las Coordinaciones Regionales.
Asimismo se trabaja en forma conjunta con Gobiernos Provinciales, INTA, Universidades Nacionales, Asociaciones de Productores, Organizaciones no gubernamentales (O.N.G.) y Organismos Internacionales.

Ciclo Biológico de la Plaga:
Cuando el macho y la hembra adulta maduran sexualmente se produce la cópula. La hembra fecundada inserta su ovipositor en el fruto y deposita los huevos, éstos eclosionan y nacen las larvas que se alimentan de la pulpa de los frutos, pasando por tres estadios larvales. Cuando han completado la etapa larval abandonan el fruto para enterrarse en el suelo y allí empupar. En el suelo permanecen como pupa hasta completar el desarrollo del adulto. Posteriormente, emergen los adultos que iniciarán un nuevo ciclo.

A modo de ejemplo, la duración del ciclo biológico de Ceratitis capitata (Mosca del Mediterráneo), en condiciones óptimas de 21°C, es de: 2 días huevo, 5 días larva, 7 días pupa, 7 días adulto (tiempo hasta estar en condiciones de oviponer). Total 21 días.

Ciclo biológico de la Mosca

Componentes del PROCEM:
Las actividades del Programa se agrupan en los siguientes Componentes, en base a la gestión integrada de plagas en áreas amplias:

Planificación y Gestión: contempla la realización de diagnósticos de situación para la implementación del Programa o para mejorar su desempeño; la programación de actividades en cada región y el seguimiento a la ejecución de las acciones proyectadas en cada campaña, a través del control de gestión; la articulación de acciones con organismos nacionales, provinciales y municipales, para asegurar una respuesta rápida y coordinada ante una eventual incursión de la plaga; y la actualización normativa.

Vigilancia: incluye el mantenimiento de un sistema de vigilancia activo en las áreas bajo programa oficial, a través del trampeo y el muestreo de frutas, para realizar el seguimiento de los niveles poblacionales de las especies de la plaga presentes y/o la comprobación de su ausencia, o la detección precoz de especies ausentes para el direccionamiento de las acciones de prevención y control.

Control fitosanitario: contempla un abordaje basado en la combinación de tecnologías fitosanitarias adecuadas para cada región y condición fitosanitaria, de manera eficaz y con bajo impacto ambiental, mediante los principios de Gestión Integrada de Plagas en Áreas Amplias, incluyendo la combinación estratégica de procedimientos fitosanitarios tales como el control mecánico/cultural, el control químico, el trampeo masivo, las estaciones cebo y el control biológico (técnica del insecto estéril, parasitoides, entomopatógenos), entre otros.

Protección cuarentenaria: contempla las condiciones de seguridad fitosanitaria y trazabilidad para partidas de frutas hospedantes comerciales que se trasladen dentro del territorio nacional entre áreas con diferentes condiciones fitosanitarias; y los procedimientos para evitar el ingreso de frutas hospedantes y vehículos que potencialmente puedan transportar la plaga a las áreas protegidas, mediante el control y la inspección de transportes de carga y pasajeros, la verificación de la documentación sanitaria en cargas comerciales y el cumplimiento del tratamiento cuarentenario, en caso de corresponder, en aquellos puestos de control fijos y patrullas móviles administrados por la Dirección Nacional de Operaciones del SENASA.

Supervisión y fiscalización: incluye la supervisión de la ejecución de las acciones llevadas adelante por Entes Sanitarios, asociaciones de productores, gobiernos provinciales y/o gobiernos municipales, en el marco de planes locales o regionales, con el fin de verificar el cumplimiento de los objetivos propuestos para lograr un proceso de mejora continua; y la fiscalización del cumplimiento de las medidas tendientes a la protección cuarentenaria de las Áreas de Baja Prevalencia y las Áreas Libres, las condiciones de trazabilidad, el cumplimiento de tratamientos cuarentenarios, el control y la inspección de transportes de carga y pasajeros, y las medidas de mitigación de riesgo establecidas.

Gestión de la información: incluye el procesamiento y análisis de datos relacionados con el comportamiento de la plaga para la toma de decisiones en función del riesgo, basados en la integración de los resultados de las actividades de vigilancia, control y protección cuarentenaria, a través de sistemas informáticos vinculados a recursos cartográficos y climáticos, entre otros.

Capacitación: contempla la capacitación del personal de instituciones oficiales, instituciones privadas y grupos de productores para la correcta ejecución de las acciones del mencionado Programa Nacional en cada región; y las generación de capacidad instalada en los equipos técnicos que tengan a su cargo la ejecución de las acciones relacionadas con cada uno de los componentes del Programa.

Comunicación: incluye la implementación de campañas de prensa y difusión de alcance nacional y regional a fin de informar a los productores y los actores de la cadena frutihortícola respecto de los daños causados por las plagas de interés, las alternativas de control fitosanitario y sus beneficios; y la concientización del público en general sobre la importancia de la prevención y el control de la plaga y del cumplimiento de las medidas cuarentenarias establecidas para el ingreso a una región protegida.

Validación de tecnologías: incluye la identificación y priorización de demandas de investigación aplicada para la ejecución del Programa; y la articulación de acciones con organismos de investigación y desarrollo nacionales e internacionales, a efectos de contar con herramientas adaptadas a las distintas realidades agroecológicas y socioeconómicas de sus regiones integrantes.

Áreas bajo programa oficial y categorías de área:
Actualmente en el país se reconocen las siguientes categorías de áreas con relación a las Moscas de la Fruta (Tephritidae) de importancia económica:

Área de Diagnóstico (AD): área donde se inician las actividades de vigilancia oficial (trampeo y muestreo de frutas), con el objetivo de realizar la prospección del área y recabar información respecto de la presencia y la dinámica poblacional de Moscas de la Fruta, antes de iniciar acciones de manejo integrado en área amplia. Serán necesarios como mínimo DOS (2) años completos de prospección antes de evaluar la posibilidad de redefinir la categoría de un área determinada.

Departamento de General Pueyrredón, Provincia de BUENOS AIRES
Área de Supresión (AS): área donde la plaga causa impacto económico directo, se implementan acciones de vigilancia oficial y se aplican medidas fitosanitarias coordinadas en área amplia para disminuir los niveles de infestación. En función de las metas de control planteadas para el área a mediano plazo, se analizará la necesidad o la conveniencia de implementar también acciones de protección cuarentenaria.

Áreas de Supresión (AS) de Ceratitis capitata y Anastrepha fraterculus:
Departamento Monte Caseros, Provincia de CORRIENTES.
Departamentos Federación y Concordia, Provincia de ENTRE RÍOS.
Valles de Ullum, Zonda, Tulum, Jáchal e Iglesia, Provincia de SAN JUAN.
Municipios de Cafayate y Tolombón, Provincia de SALTA.
Departamentos Doctor Manuel Belgrano, Palpalá, El Carmen y San Antonio -Valles Templados-, Provincia de JUJUY.

Área de Baja Prevalencia (ABP): área donde la plaga se encuentra en niveles poblacionales bajos y está sujeta a medidas de vigilancia oficial en área amplia. Pueden aplicarse medidas fitosanitarias para evitar la dispersión de la plaga, o actuar como una fase previa a la erradicación de la plaga para la obtención de áreas libres. Asimismo, cumple con los lineamientos establecidos en el Anexo 1 de la mencionada NIMF N° 35. Se analizará la necesidad o la conveniencia de implementar también acciones de protección cuarentenaria. Los niveles de baja prevalencia de la plaga se determinarán para cada región agroecológica y especie objetivo de Moscas de la Fruta.

Áreas de Baja Prevalencia de Ceratitis capitata y Libres de Anastrepha fraterculus:
Oasis Norte y Oasis Este de la Provincia de MENDOZA (Departamentos Las Heras, Lavalle, Luján de Cuyo, San Martín, Capital, Godoy Cruz, Guaymallén, Maipú, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz).

Áreas de Baja Prevalencia (ABP) de Ceratitis capitata y Libres de Anastrepha fraterculus:
Valle de Calingasta, Provincia de SAN JUAN.

Áreas de Baja Prevalencia (ABP) de Ceratitis capitata y Anastrepha fraterculus:
Departamento General Alvarado y Paraje “El Dorado” (Departamento Balcarce), Provincia de BUENOS AIRES.

Área Libre (AL): área donde la plaga está ausente, demostrado a través de la vigilancia fitosanitaria en área amplia, y dicha condición se mantiene oficialmente. Asimismo, cumple con los lineamientos establecidos en la NIMF N° 26 de la citada CIPF.

Áreas Libres de Moscas de la Fruta (Tephritidae) de importancia económica:
Valles de la Región Patagónica situados al sur de los ríos Barrancas y Colorado.
Oasis Centro y Oasis Sur de la Provincia de MENDOZA (Valle de Uco -Departamentos Tunuyán, Tupungato y San Carlos-; Valles de Malargüe y El Sosneado -Departamento Malargüe- y Valles de los Departamentos San Rafael y General Alvear).

Lugar y Sitio de Producción Libre (LPL/SPL): lugar o sitio en el cual la plaga está ausente, conforme se haya demostrado a través de la vigilancia fitosanitaria. Esta condición se mantiene oficialmente por un período definido y cumple con lo establecido en la NIMF N° 10 de la referida CIPF y sus modificatorias.

Establecimientos productivos autorizados por el SENASA como sitios/lugares de producción libre
Condiciones fitosanitarias alcanzadas hasta la fecha en las distintas áreas bajo programa oficial

Principales normativas vigentes:
Resolución SENASA N° 137/26, clarifica los alcances del PROCEM, sus componentes, objetivos, la definición de categorías de área y su ámbito de aplicación geográfico, en correspondencia con los lineamientos establecidos en el ámbito internacional en materia fitosanitaria. En su anexo I, se detalla la “Nómina de productos vegetales hospedantes de Ceratitis capitata y/o Anastrepha fraterculus”.

Resolución SENASA N° 152/06, aprueba el “Plan de emergencia fitosanitaria para áreas libres de mosca de los frutos”.

Resolución SENASA N° 472/14, aprueba el procedimiento para la habilitación fitosanitaria y funcionamiento de los centros de tratamientos cuarentenarios de fumigación con bromuro de metilo y frío.

Disposición DNPV N° 12/16, aprueba y actualiza el “Sistema de Mitigación de Riesgo para autorizar el ingreso de cerezas, damascos, nectarines, duraznos, ciruelas, peras, pimientos y uvas de mesa, producidos en los Oasis Norte y Este de la Provincia de MENDOZA (Áreas de Escasa Prevalencia de Ceratitis capitata y libres de Anastrepha fraterculus) destinados a consumo en fresco en las Áreas Libres de Mosca de los Frutos”.

Disposición DNPV N° 14/07 y Disposición DNPV N° 06/08 aprueban el Sistema de Mitigación de Riesgo para productos hospederos y para uva de vinificar producidos en Áreas de Escasa Prevalencia de Ceratitis capitata y Libres de Anastrepha fraterculus, para su industrialización en Áreas Libres de Mosca.

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