Fuerza Conjunto Combinada "Cruz del Sur"


El ejercicio Cruz del Sur se gestó en los años 2004/2005 a raíz de la idea de que Argentina y Chile desempeñen sus funciones militares en pos del mantenimiento de la paz, la comprensión y aplicación de los valores fundamentales de las Naciones Unidas.
En el marco de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, Cruz del Sur consiste en una fuerza binacional preparada y equipada para actuar en la simulación de un conflicto ficticio donde un país atravesado por problemas internos necesita la intervención de la Fuerza de Paz.
Los miembros del ejercicio realizan todos los años distintas actividades para su alistamiento y adiestramiento con el objetivo de incrementar la interoperabilidad de sus Fuerzas frente a un escenario de operaciones de mantenimiento de la paz simulado y variable, pero ajustado a una situación realista.
De este modo, Cruz del Sur trabaja desplegando sus unidades mediante tres componentes: naval, aéreo y terrestre. Asimismo, está compuesto por los Departamentos Operaciones, Logística, Comando Control Comunicaciones e Informaciones y la Secretaría General.

A partir de ello, las Armadas de ambos países coordinan su labor de forma combinada para garantizar la seguridad en el ámbito marítimo, el control de la piratería y asegurar las actividades que el país en cuestión requiera para su funcionamiento. Además, se busca fortalecer la unión regional, los lazos de amistad y conocer al otro profesionalmente.
En ese sentido, Cruz del Sur es también para la Armada una oportunidad de estrechar lazos de amistad y de conocerse profesionalmente con la Fuerza Armada del vecino país.

Edición 2019

La edición 2019 de este ejercicio que convocó a militares de Argentina y Chile que integran la Fuerza de Paz Conjunta Combinada “Cruz del Sur”, se realizó a mediados de octubre, en el Centro de Simulación y Experimentación del Ejército Argentino (CESIME), situado en la Guarnición Militar de Campo de Mayo. En esta oportunidad el ejercicio de gabinete que tiene como objetivo incrementar la interoperabilidad y evaluar el nivel de adiestramiento del personal, consistió en la simulación de una situación en Jaitúa, un país centroamericano ficticio, donde se requiere el despliegue de la Fuerza de Paz Conjunta Combinada.

Las fuerzas desplegadas fueron un Batallón de Infantería de Marina binacional –integrado por una compañía argentina, una chilena y una binacional–; una Compañía de Ingenieros de Construcciones binacional; un componente naval para operaciones marítimas con el OPV “Toro” y la corbeta ARA “Gómez Roca”; y el componente aéreo binacional –con aeronaves del Ejército y Fuerza Aérea de ambos países–.
La misión principal de este ejercicio fue aunar criterios de planeamiento; ejecutar operaciones y procedimientos de comunicaciones a nivel combinado, que permitan la interoperabilidad de las Fuerzas tanto a nivel conjunto como combinado; e integrar los componentes argentinos y chilenos mediante el desarrollo de un ejercicio de planeamiento.
Uno de los objetivos específicos se basó en que los mandos y asesores de “Cruz del Sur” sean capaces de manejar de manera eficaz situaciones de alta complejidad, propias de las Operaciones de Paz y uno de los objetivos generales del ejercicio de fue fijar procedimientos y familiarizarse con ellos porque, si bien las Fuerzas Armadas de ambos países.
desde hace muchos años se desempeñan en misiones de paz, es importarse que el trabajo se consolide a nivel conjunto combinado.