Antecedentes Históricos


Guerra Civil española (1936 - 1939)

Mientras en la Argentina se realizaba la Conferencia de Consolidación de la Paz, y un argentino, el canciller Saavedra Lamas recibía el premio Nobel de la Paz, en España estallaba –ese mismo año de 1936- la guerra civil.

Consecuente con la política de su país, la Armada Argentina desplegó, en puertos españoles del Mediterráneo, al Crucero ARA "25 de Mayo", y posteriormente para su relevo, al Torpedero ARA "Tucumán", con la consigna de proteger a los ciudadanos argentinos residentes en España.

Ante la gravedad de la situación para los ciudadanos españoles, la responsabilidad de la Armada se extendió con el objetivo de salvar a refugiados de diferentes nacionalidades, acosados por bandos en pugna. Las unidades navales operaron en los puertos españoles de Alicante y Barcelona, entre agosto de 1936 y junio del siguiente año, permitiendo que centenares de refugiados españoles y extranjeros pudieran de ser embarcados y trasladados a puertos seguros de Francia, Italia y Portugal.

La tarea se desarrolló en un marco de cooperación entre países que, como la Argentina y con idéntica inquietud por la paz y por el resguardo de las vidas de los residentes en la España de esa época, unieron sus esfuerzos en un propósito común.

Esta operación por la paz constituye así la primera que la Armada Argentina llevara a cabo alejada de su suelo patrio durante el siglo XX.

La crisis de los misiles en Cuba (1962)

El despliegue de misiles que la ex URSS efectuó en Cuba durante el año de 1962 puso en riesgo la paz mundial, empujando al mundo al borde de una guerra nuclear.

Confirmada la presencia de misiles y bombarderos soviéticos en Cuba, Estados Unidos inició un bloqueo naval a la isla. El órgano de consulta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) comprometió su apoyo, permitiendo que diversos países latinoamericanos pudieran participar apoyando la causa.

De esta manera, la Argentina intervino en cumplimiento del pacto de ayuda mutua previsto en 1947, en la Conferencia de Río de Janeiro. Correspondió a la 2da. División de Destructores de la Flota de Mar proyectar al mar Caribe a las unidades “Rosales” y “Espora”. Una tercera unidad, el Destructor ARA “Almirante Brown”, por hallarse en reparaciones, no pudo ser partícipe de la misión.

El 28 de octubre de ese año, tras el saludo presidente de la Nación, las naves zarparon de la Base Naval Puerto Belgrano rumbo al Caribe. Luego de recalar en dos oportunidades para reabastecerse de combustible y navegando a alta velocidad, ambos destructores arribaron el 8 de noviembre a la estación naval estadounidense de Chaguaramas en la isla Trinidad.

Dada la cooperación de naves de EE.UU., Argentina, Venezuela y República Dominicana, se logró conformar la Fuerza Naval Combinada Latinoamericana-Norteamericana de Cuarentena Nº 137, comúnmente conocida como Fuerza de Tarea Nº 137. La fuerza combinada operó desde Chaguaramas con la misión de vigilar el tráfico mercante, aéreo y submarino, debiendo cubrir un área marítima de más de 500 millas náuticas. Los destructores argentinos contribuyeron en la contención de una escalada militar cuyo signo distintivo era la introducción de los misiles soviéticos en la región.

Luego de las negociaciones presididas por el Secretario General de la ONU y llevadas a cabo entre los países involucrados, la URSS acordó desmantelar y retirar sus misiles instalados en Cuba. El 21 de noviembre, el Destructor ARA “Rosales” navegaba hacia la zona de su segunda patrulla, cuando se ordenó oficialmente poner fin al bloqueo naval.

El 5 de diciembre la Fuerza de Tarea Nº 137 fue disuelta y, tras 52 días de permanencia en el área y más de 12.500 millas navegadas ambos destructores regresaron finalmente a la Base Naval Puerto Belgrano.