El proyecto satelital SAOCOM se realizó en el marco del “Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias” (SIASGE). El Departamento de Energía Solar de la CNEA fue responsable de la integración de los paneles solares de los SAOCOM 1A y 1B, que forman parte de este sistema. Los objetivos de estos satélites son la medición de la humedad del suelo y, entre otras aplicaciones en caso de emergencias, detectar derrames de hidrocarburos en el mar y monitorear cuando se producen inundaciones.

Durante el año 2010 se llevaron a cabo los ensayos de recepción de las celdas solares de triple juntura, provistas por la empresa estadounidense Emcore, utilizadas en la fabricación de los paneles solares de ambas misiones. En ese mismo período se inició la integración del modelo de calificación de la misión SAOCOM y se diseñaron los sensores solares de silicio cristalino destinados a la determinación de la posición angular del satélite.
La complejidad de la misión SAOCOM refleja el alto nivel de especialización alcanzado: cada satélite está compuesto por 3.584 celdas solares que, expuestas a la luz solar, producen aproximadamente 3,6 kW. Para facilitar su transporte y despliegue, el sistema de potencia se organiza en tres paneles: uno central (con 36 cadenas de 32 celdas cada una) y dos laterales (con 38 cadenas de 32 celdas cada una).
Cada celda cuenta con un vidrio de protección de 100 micrones de espesor y un diodo de paso integrado. A nivel eléctrico, el sistema opera con una tensión de circuito abierto del orden de los 87 volts por cadena, con un cableado diseñado específicamente para minimizar el momento dipolar magnético y el uso de un diodo de bloqueo por cadena para garantizar la estabilidad del suministro.
El satélite SAOCOM 1A fue lanzado el 7 de octubre de 2018, mientras que el SAOCOM 1B fue puesto en órbita el 30 de agosto de 2020.