Símbolos provinciales santafecinos


Bandera de Santa Fe

En 1822 el gobernador Brigadier Estanislao López adoptó el diseño que hoy conocemos.


Nuestra insignia es de forma rectangular y su campo se divide en tres secciones: rojo a la derecha, blanco al centro y azul celeste a la izquierda. En el centro, un óvalo de eje vertical, orlado con una franja amarilla con la leyenda: Provincia invencible de Santa Fe, contiene un sol naciente en la parte superior y, abarcándolo casi en toda su extensión, dos flechas volcadas en forma de cruz de San Andrés, cortadas de abajo a arriba por una lanza con la punta en alto.

En su conjunto, la bandera representa la fuerza de todos los hombres que comandados por el Brigadier López defendieron nuestra tierra. De allí el lema de Los invencibles como símbolo de los sentimientos federales y la autonomía provincial.

Escudo de Santa Fe

A partir del levantamiento de abril de 1815 nuestra provincia dejó de ser territorio dependiente de Buenos Aires y, al pasar a ser autónoma, fue necesario contar con un sello oficial en los documentos del Estado. Se desconoce el nombre de su creador, pero se sabe que su uso se hizo habitual a partir de 1816.


Descripción y simbología

Tiene forma de óvalo en eje vertical y su campo se divide en dos secciones: azul celeste la superior y plata la inferior. En el interior del óvalo y abarcándolo en toda su extensión, exhibe dos flechas volcadas en forma de cruz de San Andrés, cortadas de abajo a arriba por una lanza con la punta en alto (al igual que en la bandera), atado el todo con la cinta federal que forma un moño.

A su alrededor, se encuentran diecinueve estrellas de oro, uniformemente distribuidas sobre el fondo, que representan los departamentos de la provincia. Inicialmente fueron sólo cuatro, en alusión a los pioneros: la Capital, San José del Rincón, Coronda y Rosario. A medida que en nuestro territorio fueron naciendo nuevos departamentos, se agregaron nuevas estrellas. La última modificación data de 1907 con la creación del departamento 9 de Julio.

Por fuera del óvalo, el blasón exhibe dos gajos largos de laurel frutado formando una corona abierta, con sus cabos sujetos por una cinta con los colores argentinos.

Fue institucionalizado en 1937 por Ley Nº 2.537.