¿Qué es la lepra?


La lepra es una enfermedad infecto-contagiosa crónica que afecta preferentemente a la piel y a los nervios periféricos, y en ocasiones a las mucosas y órganos internos. La produce un bacilo llamado Mycobacterium leprae.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

Manchas en la piel que persisten y tienen adormecimiento, o donde no se siente el calor o dolor. También puede haber hormigueos en pies y manos o pérdida de la sensibilidad en alguna parte del cuerpo.

Cuando se tarda en el diagnóstico puede haber hemorragia nasal, heridas y deformaciones.

El trastorno de sensibilidad, que puede ir desde un leve adormecimiento (hipoestesia) a una anestesia total, ocasiona en los casos más avanzados la producción de heridas que pueden infectarse, produciendo daños que provocan discapacidades y deformidades de por vida.

¿Cómo se contagia?

El contagio se produce a través de las vías aéreas superiores y la piel, por contacto directo y prolongado entre un enfermo no tratado y una persona sana susceptible, esto es, con una predisposición especial para enfermar, lo cual puede ocurrir luego de 3 a 5 años o más.

Según la estadística, el 90% de la población posee defensas naturales contra la lepra y, además, solo una parte de los enfermos no tratados (los más bacilíferos) son contagiantes. La lepra es de muy difícil contagio; sin embargo, en nuestro país aún se detectan entre 300 y 400 casos nuevos por año.