Antecedentes - Breve historia


Antecedentes - Breve Historia

En 1904 se creó la División de Minas, Geología e Hidrología por Decreto del 25 de octubre con la finalidad de “efectuar las exploraciones geológicas, mineralógicas e hidrogeológicas y especialmente los estudios de combustibles minerales y fuentes termales”. La continuidad histórica de las misiones y funciones hace que se considere ese Decreto el acto fundacional del Servicio Geológico de la República Argentina.

Para la conformación del Servicio Geológico en su etapa inicial, se fusionaron dos unidades preexistentes: la División de Minas y Geología y la Comisión de Estudios de Napas de Agua y Yacimientos Carboníferos. La primera fue creada en 1885 como Sección Minas, dentro del Departamento de Obras Públicas del Ministerio de Interior con el fin de realizar estudios geológicos, mineros e hidrogeológicos.

A partir de 1904, con la creación de la División de Minas, Geología e Hidrología, se organizaron los trabajos sistemáticos de perforaciones, geología y exploración de recursos minerales, de aguas, carbón e hidrocarburos.
La progresiva adquisición de maquinaria de perforaciones, con el apoyo técnico de los talleres del organismo, aseguró un incremento sustancial en el programa de perforaciones para la búsqueda de agua y, derivado de este, la búsqueda de combustibles fósiles, que terminaría en el hallazgo de petróleo en Comodoro Rivadavia (Cuenca del Golfo San Jorge) en 1907 y en Plaza Huincul (Cuenca Neuquina) en 1918, sentándose así las bases del desarrollo petrolero argentino.

El descubrimiento del petróleo en Comodoro Rivadavia marcó así un hito en la historia institucional del Servicio Geológico y consolidó el accionar del Estado Nacional en la realización de estudios geológicos regionales.

En los siguientes 70 años se llevaron a cabo más de 310.000 metros de perforaciones que aseguraron el aprovisionamiento de agua potable a un gran número de poblaciones del interior del país y de estaciones ferroviarias y que, paralelamente, generaron un invalorable cuerpo de conocimiento del subsuelo del país. Los estudios geológicos se organizaron de manera sistemática, se realizaron estudios mineros de yacimientos y distritos con el fin de promover el conocimiento y aprovechamiento de los recursos minerales del país y se iniciaron las compilaciones metodológicas del conocimiento minero y metalogénico, que derivaron en la producción de obras de síntesis y mapas de recursos metalíferos, de rocas de aplicación y de minerales industriales. También se dio inicio a los trabajos de índole geotécnica y de geología aplicada y la incursión en el campo de los minerales nucleares.

A partir de 1963, con la designación de Instituto Nacional de Geología y Minería (INGM), se desarrolló planes regionales de prospección y exploración con el fin de promover la minería a partir de una adecuada evaluación del potencial minero del territorio nacional. Esta actividad dio lugar a los primeros descubrimientos de mineralización diseminada.

En 1972 se reorganiza como Servicio Nacional Minero Geológico, como unidad centralizada dependiente de la Secretaría de Minería de la Nación y en 1993 se escinde del área minera como Dirección Nacional del Servicio Geológico, unidad que absorbió todas las funciones técnicas en los campos geológicos, geológico-mineros y temáticos.
Finalmente, en 1996, se constituyó el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) como organismo descentralizado unificando la entonces Dirección Nacional con el recientemente creado Instituto Nacional de Tecnología Minera.

Pese a la diversidad de designaciones y rango jerárquico, la continuidad histórica de las misiones y funciones se ha mantenido, con la visión de asumir la responsabilidad institucional de ofrecer al gobierno y a la comunidad un conocimiento experto respecto de la constitución geológica del territorio y propiciar su optimización y uso racional para el desarrollo.