Trabajo recorrió la empresa avícola Cresta Roja

Cresta Roja retomó sus actividades a cargo de un consorcio privado que restableció el ciclo productivo y reincorporó a 1.300 trabajadores, cifra que crecerá con la recuperación de mercados internos y externos que garanticen la sustentabilidad.


Cresta Roja retomó sus actividades a cargo de un consorcio privado que restableció el ciclo productivo y reincorporó a 1.300 trabajadores, cifra que crecerá con la recuperación de mercados internos y externos que garanticen la sustentabilidad.

La empresa el lunes 18 de abril reinició actividades a partir de las 05:00 de la mañana en las plantas de Ezeiza y Esteban Echeverría; esta última localidad es donde la empresa cuenta con mayor capacidad logística.

Junto a los trabajadores reincorporados estuvieron presentes los distintos funcionarios encargados de la reactivación de la empresa.

El secretario de Trabajo Ezequiel Sabor sostuvo: “Estoy muy feliz de ver a los compañeros vestidos con la ropa de Cresta Roja. La verdad... ¿qué es gobernar si no es crear trabajo? ¿Qué es gobernar si no es preocuparse porque ese trabajo sea un trabajo de calidad, trabajo decente, trabajo con derechos. Y en eso estamos todos juntos […] sigamos haciendo crecer esta empresa, sigamos generando trabajo genuino”.

Por su parte, Nelson Carballo, delegado de la comisión interna en la planta de Esteban Echeverría, declaró: “Estamos en un 50% porque falta mucha gente entrar todavía; pero contentos porque se reactivó, vamos a estar 100% contentos cuando entre toda la gente”.

Acerca de los plazos para la reincorporación de la totalidad de los trabajadores, Carballo explicó que "depende de la cantidad de faena que haya. En la medida que se incremente la producción, va a ir entrando la gente que falta. Para llegar a los 3.500, la planta tiene que faenar 360.000 pollos por día. El 23 de mayo estará faenando 180.000 por día". Por su parte Santiago Perea, representante del consorcio gerenciador, sostuvo que el proceso de recuperación productiva “es bastante más rápido de lo que se esperaba”.

“En tres meses y medio se puso en marcha una empresa que en diciembre estaba totalmente paralizada”, dijo Ignacio Werner, asesor del Ministerio de Producción de la Nación, que estuvo a cargo de la coordinación de las negociaciones entre las partes.

Cresta Roja desarrolla el ciclo completo de la producción de carnes avícolas, desde la genética hasta la cría, la faena y comercialización mayorista en el mercado interno y la exportación. Este ciclo contempla la cría de abuelos y madres, hasta llegar al pollo parrillero, que es el que llega a faena.

Por orden del Juzgado en lo Comercial a cargo de la Dra. Pérez Casado, las operaciones están transitoriamente a cargo de un consorcio integrado por las firmas Ovoprot, Lacau y Tanacorsa.

Las decisiones de Pérez Casado forman parte de las actuaciones en la quiebra decretada el 22 de diciembre pasado. La quiebra concluiría cuando luego de la recuperación sustentable de las actividades productivas y comerciales, se llame a una licitación para normalizar la naturaleza social de Cresta Roja.

En junio se realizará la primera licitación para la adquisición de la fábrica, ya que la Justicia otorgó al consorcio la continuidad por 180 días, prorrogable por igual período o hasta que se subaste la empresa.