Segundo encuentro del ciclo interinstitucional "Diálogos por la agroecología"

En el conversatorio expusieron representantes del Senasa, INTA, INAES e internacionales sobre certificación de alimentos agroecológicos.


Buenos Aires – Bajo la órbita del convenio relacionado a fortalecer la Agricultura Familiar y cooperativas productoras de alimentos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y los institutos nacionales de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de Asociativismo y Economía Social (INAES), llevaron adelante el segundo encuentro de "Diálogos por la agroecología".

En esta ocasión, el conversatorio transmitido en vivo y con una audiencia de 200 espectadores, giró en torno a las certificaciones para alimentos de base agroecológica, el rol de los organismos del Estado como promotor del sector y el valor del diálogo entre estos y con las organizaciones productoras de alimentos.

Inicio interinstitucional
Mediante la moderación del Ingeniero Agrónomo, Teófilo Isla, referente del Centro Regional Metropolitano para Agricultura Familiar, y representantes de las tres instituciones que trabajan bajo convenio abrieron formalmente el encuentro.

Por parte del Senasa, Lucía González Espinoza, de la Coordinación de Agricultura Familiar, comentó que "celebramos este intercambio de diálogo interinstitucional. En este contexto donde los alimentos cumplen un rol esencial, pensar cómo son los alimentos y acompañar la organización de la producción de alimentos agroecológicos es estratégico. Tomamos nota para las definiciones en junto con las organizaciones y el sector para avanzar en la temática, necesitamos profundizar conocimientos sobre las certificaciones de los alimentos elaborados con procesos basados en agroecología".

Por su lado, Sebastián Valdecantos del INAES planteó que están a disposición las herramientas del instituto para avanzar en los Sistemas Participativos de Garantía (SPG). "Es difícil pensar en estas herramientas sin una perspectiva asociativa, de impronta local y territorial que tienen estos sistemas. Creemos en la intersectorialidad y la co-creación para las políticas públicas en diálogo con quienes se involucran en estos procesos desde las realidades locales y territoriales".

Por último, Diego Ramilo, director del Centro de Investigaciones para la Agricultura Familiar del INTA celebró la responsabilidad de las Instituciones según la demanda de las organizaciones de quienes producen alimentos: "Hay protocolos extraordinarios desde el sector, para producir alimentos sanos, inocuos, producidos de manera agroecológica. Hay que acompañar esta agenda contundente, y nos encontramos con las instituciones ya que hay mucho para hacer, y aprender sobre las experiencias de países vecinos".

Exposiciones: certificaciones de alimentos de base agroecológica
Paiá Pereda, del MAELA e INCUPO comentó la experiencia de un SPG en Bellavista, Corrientes y dejó saber la importancia de valorar el esfuerzo de quienes mantienen las prácticas de trabajo agroecológicas y el rol de los consumidores: "Hubo un primer paso que es el respeto y el compromiso, entre productores y consumidores. El SPG fue importante para poder enlazar con los organismos de control para decir 'cómo hacés alimentos y cuáles son los problemas' ayudó el diálogo con Senasa y bromatología municipal y otros sectores que intervenían. Eso impulsó ordenanzas del Municipio que declararon de interés estas experiencias y entre otras cosas, pudieron aumentar las ventas en mercados locales más cercanos, a partir de la confianza, el diálogo y el tiempo necesario para el aprendizaje colectivo".

Walter Pengue del GEPAMA y la Universidad Nacional de General Sarmiento subrayó las relaciones del sistema alimentario, las vertientes agroecológicas y las certificaciones: "Lo más interesante es el enfoque de ciencia y acción y movimiento. En ese esquema hay que vencer barreras para que pequeños y medianos productores agricultores puedan avanzar en este sentido, con una legislación que no aleje sino que acerque a esta perspectiva. La confianza tiene el peso más importante y el contralor participativo es lo más importante, con un proceso sin recetas sino con técnicas que sirvan. Argentina debe cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible con el Estado coordinando cuestiones macro, respetando el paradigma agroecológico-participativo".

Graciela Francavilla de la Universidad Nacional de Córdoba comentó para qué se construye un SPG y los principales desafíos, tomando en cuenta la experiencia de la Feria agroecológica de esa Universidad. "SPG funciona para contar con garantías de calidad, para acceder a mercados, para comunicar a consumidores sobre un atributo diferencial y para agregar valor y para promover mejoras continuas de procesos productivos." Por otro lado, comentó que básicamente la normativa vigente no se adecuaba a la realidad de pequeños y medianos productores familiares. Subrayó desafíos del SPG sobre participación, trabajo interinstitucional, y diálogo de saberes en función de aspectos contextuales del sector y buscando garantizar la continuidad de los procesos de este estilo.

Laercio Meirelles de la Red Ecovida de Brasil desarrolló el funcionamiento en ese país de la complementariedad de distintos mecanismos para la certificación de alimentos y como es la relación entre el Estado y los esquemas autogestivos vinculados a la agroecología: "Allí hubo una decisión de realizar un trabajo participativo. Entonces buscamos un proceso de evaluación mutua entre la gente. En 2009 se reglamenta una Ley para la certificación y acuerdos participativos, con diferentes mecanismos que logran darle un marco de formalidad para los SPG donde la simplicidad y la horizontalidad son dos de las características". Laercio explicó los tres diferentes mecanismos de trabajo en función de las garantías que la certificación en la producción agroecológica requieren en aquel pais.

Gabriela Parodi de la Universidad Nacional de Lanús y FLACSO acercó desde la Sociología Rural, la mirada de la construcción social de la calidad y de los procesos donde intervienen múltiples factores, resaltando los valores de la agroecología al momento de definir la calidad de los alimentos a partir del concepto de consumidor consiente y reflexivo, poniendo valores en juego al decidir comprar un tipo de producto: "En el marco de los proyectos de investigación la Universidad Nacional buscamos a través de productores y consumidores ver cómo esos proyectos pueden ser mutidisciplinarios para abordar con INTA, procesos de ensayos de variedades locales de semillas de tomate de polinización abierta. Pudimos ver a partir de este ejemplo concreto, que el valor nutricional y las caracteristicas organolépticas que pueden llegar a tener, junto a la definiciones independientes del sector productor son argumentos movilizados por los consumidores".

Rodrigo Tizón de INTA Bahía Blanca destacó aspectos de medición sobre el paradigma agrocológico: "Se puede medir qué es la agroecología y la transición. Hay instrumentos y métodos de evaluación de sistemas agroalimentarios como en México, Francia y en acá Argentina. Estos se basan en indicadores y luego en la medición que responden a los objetivos que buscamos medir. En este caso niveles de transición a la agroecología, donde la FAO ha diseñado metodologías junto a investigadores y movimientos. El desarrollo de indicadores locales y trandiscipinario en base a principios de la agroecología de tipo ambiental (como diversidad, sinergia, eficiencia, resiliencia, reciclaje) y social (desde la creación de saberes, traidición de culturas alimentarias, gobernanza). Estos elementos son los que debemos medir para saber si una chacra finca o familia o proceso productivo es agroecológico o no".

Mabel Vidal Yanaje del Movimiento de Trabajadores Excluidos Rama Rural visibilizó los aspectos principales para volcarse a este sistema de trabajo: "SPG surge de una demanda, a raíz del trabajo de la Facultad de Agronomía y Forestales de la UNLP junto con organizaciones de productores. Esta fue acompañada desde la iniciativa de comercialización de circuito corto (como "Ferias Manos de la Tierra") donde se venden de manera directa productos. Nosotros usamos una comercializadora solidaria que se llama "Pueblo a Pueblo" y una de las razones para empezar en SPG fue la necesidad de diferenciar la producción de verduras de alguna manera, que se vean alimentos sanos respectos a los convencionales. También que sea inclusivo, junto a un acompañamiento técnico en territorio".

Rubén Gutierrez de COTEPO y la Unión de Trabajadores de la Tierra viene desarrollando junto a su organización, un Sistema Participativo de Gestión (SPG) para certificación en estas producciones mediante la conformación de circuitos de "comercio justo" a través de almacenes y ferias de venta de bolsones: "Buscamos precios accesibles para quienes producen y para quienes consumen". Además, el productor destacó la perspectiva de género que gravita en la certificación agroecológica.

Luego de las exposiciones y para el cierre, se dió pie a trabajar con las consultas que se fueron realizando durante las presentaciones en el chat de quienes participaron de la transmisión.

Eduardo Cerdá, director de Agroecología del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, comentó al cierre de este segundo encuentro que "celebramos estos encuentros de articulación, donde tenemos la obligación de generar y pensar en sistemas como el SPG, que deben ser simples, sencillos y de bajos costos, pero básicamente a partir de encuentros. Pensamos en articular una estratégica de reconocimiento de los SPG junto con los estados provinciales y municipales que tienen contacto directo con productores y consumidores. Debemos trabajar en red, con la participación de la ciencia y con la extensión universitaria y con los espacios de producción".