Se verifica la sanidad e inocuidad de las hortalizas frescas en el sur bonaerense

Profesionales del Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa, tomaron muestras en campos de cultivos de la región, en resguardo de la salud de los consumidores.


Mar del Plata – Con el objetivo de resguardar la salud de los consumidores, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) continua con la toma de muestras para el análisis de residuos de fitosanitarios en productos frutihortícolas, en mercados y unidades productivas del Partido de General Pueyrredón.

“El cinturón hortícola de General Pueyrredón se caracteriza por ser el segundo en importancia a nivel nacional y cuenta con diversidad de productores, desde pequeños y familiares hasta grandes empresas productoras de frutas y hortalizas. Desde el Senasa trabajamos para llegar a la totalidad de los productores, incluyendo y facilitando el acceso a que todos puedan cumplir las normas de inocuidad”, explicó la supervisora de Inocuidad y Calidad de Productos de Origen Vegetal del Centro Regional Buenos Aires Sur, Antonela Giussani.

Esta actividad, que verifica la sanidad e inocuidad de hortalizas y frutas frescas, se enmarca en la planificación realizada por el Programa Nacional de Control de Residuos, Contaminantes e Higiene de Alimentos de Origen Vegetal (CREHA).

Los resultados obtenidos pueden ser: conforme, cuando hay ausencia de residuos o aquellos hallados están dentro de los Límites Máximos de Residuos (LMR); o no conforme, cuando los residuos encontrados exceden los LMR o cuando se utiliza un producto fitosanitario no permitido para el cultivo muestreado.

Ante un resultado no conforme los agentes del Organismo notificarán al productor quien, según el riesgo sanitario evaluado, ingresará en una fase de seguimiento o vigilancia, que consiste en sucesivas tomas de muestras.

Durante la vigilancia, los lotes o partidas de productos muestreados no se podrán comercializar y solo quedarán liberados una vez que se obtengan los resultados conformes a los rangos aceptados.

La aplicación del Plan Creha a nivel nacional contribuye a garantizar la inocuidad de frutas y hortalizas destinadas al mercado interno, así como también a mantener abiertos los mercados de exportación.