Se evitó que carne y pulpa de ostras sin refrigerar lleguen al consumidor

La mercadería era transportada en bolsas de nylon sin las condiciones higiénico sanitarias adecuadas. El control sanitario fue realizado por agentes del Senasa.


General Roca (Río Negro) – El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó 280 kilogramos de mercadería perecedera en puestos de control de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica.

Se trata, por un lado, de 170 kilogramos de carnes rojas con hueso que fueron encontrados en la caja de una camioneta. Este vehículo fue inspeccionado en el puesto del Puente Dique Catriel, cuando se dirigía desde 25 de Mayo, La Pampa, hacia Río Negro.

Si bien se trata de un producto que tiene el ingreso prohibido a la región libre de fiebre aftosa sin vacunación, es importante destacar que a la infracción se suma que la mercadería no contaba con las condiciones higiénico sanitarias adecuadas para garantizar su conservación.

Por otra parte, agentes del Senasa que realizaban controles en el puesto de Pradere, provincia de Buenos Aires, encontraron en el baúl de un auto –que se dirigía desde Stroeder hacia Bahía Blanca–, 100 kilogramos de pulpa de ostras y 10 kilogramos de filet de pescado. En este caso, los alimentos estaban en bolsas de nylon, no contaban con refrigeración así como tampoco con el rotulado o la documentación sanitaria que permitiera identificar su procedencia.

Hay que tener en cuenta que este tipo de productos es altamente perecedero y que requiere de análisis previos a su comercialización para garantizar su inocuidad; además, su traslado –junto a la documentación sanitaria que avale su origen, tránsito y destino– se debe realizar en vehículos habilitados.

Ante las irregularidades observadas en las dos situaciones, el personal del Senasa determinó el decomiso, según lo dispone la Resolución Ex-MAGyP N.° 38/12, y su posterior destrucción. Con este tipo de acciones el Senasa protege la salud de los consumidores.