Repoblamiento de centolla en el Canal de Beagle

Con aportes no reembolsables del COFECyT, científicos del CADIC-CONICET de Ushuaia trabajan en un proyecto de cría masiva de larvas.


La sobreexplotación de la centolla a partir de la década del setenta llevó a que, durante 22 años (1992-2014), se prohibiera totalmente su pesca en una amplia zona del Canal de Beagle. A pesar de este prolongado periodo de veda, la especie no logró la recuperación esperada. Es por ello, que el equipo del laboratorio de Biología de Crustáceos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) montó un criadero para el cultivo masivo de larvas de centolla con el objetivo de liberarlas a su ambiente natural y repoblar el Canal.

En un acuario de experimentación, con variables controladas, miles de larvas de centolla crecen día a día pasando por diferentes estadios hasta llegar a la fase megalopa, en la cual son trasladadas a las aguas del Canal en bolsones de malla fina, al resguardo de sus depredadores, para comenzar su etapa de engorde y adaptación. Pero todavía deberán atravesar un largo derrotero ya que una centolla, desde que nace, tarda 5 años en llegar la edad reproductiva y 7 años para llegar al tamaño de comercialización.

El COFECyT, a través de la línea PFIP-ESPRO, financió la realización de tres sistemas de recirculación de agua de mar: el primero para manutención grupal de hembras que provienen del mar y son aclimatadas para ser pasadas al segundo sistema donde, ya cargadas de huevecillos, reciben cuidados en forma individual. El tercer sistema está específicamente dedicado a la investigación de distintas formas de crianza de larvas hasta la fase megalopa.

Federico Tapella y Paula Sotelano, biólogos e investigadores del CADIC, integran un equipo compuesto por otros investigadores, becarios y profesionales y técnicos de apoyo, que trabaja en este programa de repoblación de centolla. Tapella, doctor en biología y director técnico del proyecto, explicó que el mismo “busca desarrollar una herramienta que se sume al manejo convencional que se hace actualmente, para cuidar el recurso. La idea es aportar nuevos individuos juveniles -de edad más avanzada y no larvas recién nacidas- que puedan tener más probabilidades de sobrevivir”.

Cabe mencionar que la centolla, es un recurso esencial de la zona tanto para los pescadores artesanales como para el sector gastronómico y turístico de la provincia. Una centolla adulta puede alcanzar un peso de hasta 2 kilogramos y una edad de 25 años. Si bien una hembra puede producir cerca 30.000 huevos, se reproduce una vez al año entre noviembre y diciembre, la tasa de mortalidad en los estadios tempranos de las crías es del 95% antes del llegar a la edad adulta.

Por ello, el programa de repoblamiento llevado adelante por el equipo del CADIC, que lleva liberados miles de individuos a su hábitat natural, adquiere una relevancia central para la explotación responsable de la centolla tanto en el Canal de Beagle como en algunas zonas del Mar Argentino.