Experiencias regionales sobre vigilancia y control del Caracol gigante africano

Agentes del Senasa y de otros países, participaron en una jornada sobre la plaga, una de las 100 más perjudiciales para la agricultura.


Buenos Aires – Agentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agrolimentaria (Senasa) participaron de una jornada fitosanitaria regional sobre Caracol Gigante Africano (Lissachatina fulica), organizada por el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) de Centroamérica continental, México y República Dominicana.

Durante su desarrollo se expusieron experiencias en la vigilancia y control de la plaga, considerada dentro de las 100 más perjudiciales para la agricultura mundial que, además, puede ser transmisora de enfermedades para las personas.

En la oportunidad, los técnicos del Senasa, Guillermo Gaudio, de la Dirección de Información Estratégica Fitosanitaria y Enrique Giménez, del Centro Regional Corrientes-Misiones, disertaron sobre el “Sistema de Prevención, Monitoreo y Control del Caracol Gigante Africano en Argentina” y la “Diferenciación del Caracol Gigante Africano de otros Caracoles Nativos del Norte Argentino”, respectivamente.

Gaudio presentó las labores realizadas por el Senasa y el trabajo junto con otras instituciones que se realiza desde 2010, tras la primera detección en el país de Lisssachatina fulica.

Por su parte, Giménez hizo hincapié en las principales características de diferenciación de especies, para no confundir los caracoles gigantes africanos con los nativos de nuestro país, y evitar “atentar contra las especies autóctonas que no causan perjuicios para la agricultura ni para la salud humana,” explicó.

En la jornada también expusieron sobre la temática en sus países profesionales de Colombia, Ecuador, Brasil y Estados Unidos.

El intercambio de experiencias sobre los trabajos realizados de monitoreo y control por los diferentes países, enriquecen los conocimientos para el abordaje de esta problemática al tiempo que permite establecer protocolos conjuntos y estrategias para mejorar los trabajos actuales.

En este sentido, se acordó la elaboración de documentos que serán revisados y validados por los países participantes, además de trabajar en capacitaciones y jornadas que incluyan simulacros de planes de acción.