Destrucción de 2 toneladas de productos de la pesca que suponían riesgo para la salud del consumidor

La mercadería era transportada con documentación falsa por lo que no se conocía su origen e inocuidad. Fue detectada por personal de la barrera sanitaria del Senasa.


General Roca, 18 de septiembre de 2018 – En defensa de la salud del consumidor, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dejó fuera del circuito comercial más de 2 toneladas de productos de la pesca de dudosa inocuidad dado que eran trasladadas con documentación falsa e irregularidades en los precintos del vehículo que se dirigía desde Mar del Plata hacia Neuquén.

Se trata de 2102 kilogramos de diversos productos de la pesca congelados transportadas sin cumplir las normas documentales y de sanidad requeridas detectadas por agentes del puesto de control del Senasa situado en el Km. 714, al realizar la inspección de rutina.

Los agentes detectaron irregularidades en el precintado del vehículo y en el rotulado de la mercadería ya que una gran cantidad de cajas tenían impresas identificaciones de establecimientos oficiales que diferían con los rótulos autoadhesivos colocados en ellas.

Tras la consulta pertinente con la oficina del Senasa en Mar del Plata, se constató que la documentación sanitaria era apócrifa, al igual que la firma y el sello del supuesto despachante.

Ante estas irregularidades que ponían en duda la inocuidad de los productos y por ende suponía un riesgo para la salud del consumidor, los agentes del Senasa los decomisaron y enviaron - en el mismo camión que los transportaba custodiado por Gendarmería Nacional- para su destrucción a un establecimiento oficial ubicado en la localidad de Ingeniero White.

La carga estaba compuesta por 1300 kg de filet de merluza, 100 kg de filet de gatuzo, 50 kg de langostino pelado, 50 kg de pejerrey despinado, 80 kg de tubo de calamar, 12 kg de filet de salmón rosado, 60 kg de mejillón pelado, 50 kg de pez gallo y 400 kg de rebozados de pescado, varios prefritos, todo congelado.

Este tipo de controles habituales son realizados por el Senasa con la finalidad de resguardar la salud de los consumidores, proteger a los productores responsables; salvaguardar la sanidad animal y preservar el medio ambiente.