Ambiente participó del Congreso Virtual Bicentenario PBA 4.0

En el encuentro, se debatió sobre el rol del Estado en la vuelta a la normalidad.


El secretario de Control y Monitoreo Ambiental, Sergio Federovisky, participó en representación del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación del Congreso Virtual Bicentenario PBA 4.0 para disertar sobre el rol del Estado en la vuelta a la normalidad. La charla virtual, que organizó el Consejo de Profesionales en Seguridad e Higiene de la Provincia de Buenos Aires, contó con la moderación de su presidente, Lorenzo Gómez, y con la participación de Alicia Soraire, secretaria de Abordaje Integral del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y de Martín Marinucci, presidente de Trenes Argentinos Sociedad del Estado.

Federovisky celebró la realización del encuentro virtual y agradeció la convocatoria, para luego resaltar que “la vuelta a la normalidad, si es que existe, o la incursión a una nueva normalidad, es un desafío y una responsabilidad para el Estado”, a lo que agregó que, en ese caso, se debe regir con parámetros distintos, mejores, de aquellos previos a la pandemia por COVID-19.

Por otro lado, sobre los orígenes de la actual pandemia, recalcó que “la humanidad, en los últimos diez años, experimentó entre 6 y 10 zoonosis, es decir, enfermedades que se transmiten a los seres humanos, a través de otros seres vivos” y destacó entre ellos, los animales silvestres, y aquellos domesticados para la producción de alimentos, “que están sometidos a un sistema de explotación, muy diferente al natural, que redunda en una pérdida notoria de su capacidad inmunitaria”. Por lo tanto, sintetizó: “La devastación de los ecosistemas naturales y la supremacía de un modo de consumo y producción de explotación de los recursos naturales, son dos de las condiciones que permiten explicar la manera en que se han expresado las zoonosis”.

A su vez, el secretario de Control y Monitoreo de la cartera ambiental nacional, destacó las palabras del jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, al expresar que el mayor desafío del Gobierno tras la pandemia, es emprender un camino de desarrollo en armonía entre la sostenibilidad ambiental, económica y social. Asimismo, recordó al Papa Francisco y su encíclica Laudato si’, donde rescató que “no se puede supeditar un bien común, al interés del mercado”. Para graficar las graves consecuencias que ocurren cuando dichos preceptos no se cumplen, evocó las quemas en el delta del río Paraná, donde “por los intereses de algunos productores ganaderos, de un modelo productivo que no puede continuar, se sometió la calidad del aire y la biodiversidad de la zona, además de la salud de las personas”.

Sobre políticas ambientales, Federovisky puntualizó que, como lo mencionó en diversas oportunidades el ministro Cabandié, “si bien tenemos dificultades con los comportamientos individuales en relación con el ambiente, el modo de modificarlos es a través de políticas públicas”.

En materia de residuos sólidos urbanos, el secretario aclaró que desde la asunción del presidente Alberto Fernández, el eje fue su manejo y tratamiento desde los preceptos de la economía circular y destacó que “no hay argumento ético para explicar la existencia de 5 mil basurales a cielo abierto en el país y que en 80 % de los municipios que lo integran se trate la basura con métodos anticuados, por falta de capacidad técnica, económica o institucional”. Por lo tanto, profundizó que una de las funciones del Estado nacional, por más que la competencia de gestión de residuos sea local, es llevar una política integral en la materia.

En tal sintonía, el funcionario puntualizó: “El Ministerio y mi Secretaría en particular son depositarios de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, destinado a la remoción de basurales, que lo encontramos caído al asumir”, por lo que enfatizó: “No solo lo estamos implementando, con su totalidad comprometida para 2020, sino que estamos negociando una prórroga hasta 2025, con un incremento de 250 millones de dólares”. A modo de conclusión, sumó: “Durante el primer mandato de este Gobierno, estaremos aplicando 350 millones de dólares a las políticas de tratamiento de residuos en Argentina, cosa que nunca en la historia se había hecho”.