Presidencia de la Nación

Resolución 292/2026

SINDICATURA GENERAL DE LA NACION


SINDICATURA GENERAL DE LA NACION

NORMAS DE AUDITORIA INTERNA GUBERNAMENTAL - APROBACION

Sanción:
Publicada en el Boletín Oficial:
Página:
41
SINDICATURA GENERAL DE LA NACIÓN

Resolución 292/2026

RESOL-2026-292-APN-SIGEN

Ciudad de Buenos Aires, 21/09/2026

VISTO Expediente N° EX-2026-40136631-APN-SIGEN, la Ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional N° 24.156, la Resolución SIGEN N° 152 del 17 de octubre de 2002, y

CONSIDERANDO:

Que el artículo 100 de la Ley N° 24.156 establece que la SINDICATURA GENERAL DE LA NACIÓN (SIGEN) es el órgano normativo, de supervisión y coordinación del sistema de control interno.

Que el mencionado sistema se integra por la SIGEN y por las Unidades de Auditoría Interna (UAI) del Sector Público Nacional, las que actuarán coordinadas técnicamente por este Organismo de Control.

Que el artículo 104, inciso b), de la Ley Nº 24.156 establece, entre las funciones de la SIGEN, la de emitir y supervisar la aplicación, por parte de las unidades correspondientes, de las normas de auditoría interna.

Que, en ejercicio de dichas competencias, mediante la Resolución SIGEN N° 152/2002, se aprobaron las Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG), las que desde entonces constituyen el marco técnico y metodológico de referencia para el ejercicio de la actividad por parte de la SIGEN y de las UAI, cuya aplicación sostenida por más de dos décadas da cuenta de la solidez y utilidad de dicho modelo normativo.

Que la experiencia acumulada por la SIGEN y las UAI desde el dictado de la citada Resolución, las modificaciones producidas en el marco jurídico, técnico e institucional, las transformaciones de la gestión pública, los nuevos riesgos y los avances tecnológicos aplicables a la actividad de control, constituyen los fundamentos de la presente actualización.

Que dicha actualización no implica una ruptura ni un reemplazo conceptual del marco normativo vigente, sino su evolución y fortalecimiento, preservando aquellos principios, criterios y lineamientos que han demostrado su vigencia y utilidad, e incorporando las adecuaciones que surgen de la experiencia adquirida, la evolución normativa e institucional y las actuales características de la gestión pública, así como las mejores prácticas a nivel internacional, entre ellas, las Normas Globales de Auditoría Interna emitidas por el Instituto de Auditores Internos (IIA).

Que, con el objeto de llevar a cabo dicha actualización, se conformó un Equipo Multidisciplinario encargado de la revisión integral de las normas, compuesto por funcionarios de las Gerencias de Control, de Fiscalización, de Proyectos Especiales, de Asuntos Jurídicos y de Planificación, Normativa y Precios Testigo.

Que, como resultado del proceso de revisión, se reorganizaron los contenidos de las NAIG en Componentes y Principios, desarrollándose cada Principio mediante normas específicas y complementándose con referencias a otras normas relacionadas, permitiendo una comprensión integral de los aspectos técnicos, profesionales y organizacionales involucrados.

Que, con carácter previo a su aprobación, el proyecto de actualización de las “Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG)” ha tomado en consideración los aportes internos efectuados por diferentes áreas de este organismo de control.

Que, en virtud de ello, el proyecto de actualización fue sometido a consulta abierta, de carácter no vinculante, a la comunidad del control interno (SIGEN y UAI), funcionarios de las jurisdicciones y entidades del Sector Público Nacional, funcionarios de la AUDITORÍA GENERAL DE LA NACIÓN y expertos de los ámbitos académico y profesional, cuyos aportes fueron evaluados e incorporados en lo pertinente, enriqueciendo el resultado final del proceso de actualización.

Que las NAIG son de aplicación obligatoria para la SIGEN y las UAI comprendidas en su ámbito de competencia -incluyendo a sus titulares y personal-, alcanzando a las jurisdicciones y entidades del Sector Público Nacional definidas por el artículo 8° de la Ley N° 24.156, así como a las Universidades Nacionales, conforme al artículo 59 de la Ley N° 24.521.

Que en virtud de la actualización de las “Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG)”, deviene necesario dejar sin efecto la Resolución SIGEN N° 152/2002.

Que las Gerencias de Planificación, Normativa y Precios Testigo y de Asuntos Jurídicos han tomado la intervención que les compete.

Que el suscripto es competente para dictar la presente en virtud de lo dispuesto por el artículo 112, inciso a), de la Ley N° 24.156.

Por ello,

EL SÍNDICO GENERAL DE LA NACIÓN

RESUELVE:

ARTÍCULO 1°.- Déjase sin efecto la Resolución SIGEN N° 152/2002.

ARTÍCULO 2°.- Apruébanse las “Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG)” (IF-2026-91389864-APN-GPNYPT#SIGEN) que, como Anexo, forman parte integrante de la presente medida.

ARTÍCULO 3°.- Establécese que las Normas que se aprueban por el artículo 2° de la presente serán de aplicación obligatoria por todo el Sector Público Nacional definido en el artículo 8° de la Ley N° 24.156, como, asimismo, por parte de las Universidades Nacionales, en función de lo dispuesto por el artículo 59 de la Ley N° 24.521.

ARTÍCULO 4°.- Agradécese la labor desarrollada por los siguientes integrantes del Equipo Multidisciplinario, encargados de la revisión y actualización integral de las presentes NAIG: ARIAS; Verónica; AZPELICUETA, Sandra; BASUALDO, Mariana; BOZZANO, Ariel Maximiliano; FORTTI, María Valeria; LAPORTE, Corina; NISHIYAMA, Fabiana; PASARÍN MONTESERÍN, Marisa; PAZ RIVAROLA, Rosana; PUTZEYS, Juan P.; STENGHELE, Vivian y VARELA, Marina; los aportes recibidos por el MINISTERIO DE SALUD y la UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN; a las UNIDADES DE AUDITORÍA INTERNA de las siguientes jurisdicciones y entidades: ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, CAJA DE RETIROS, JUBILACIONES Y PENSIONES DE LA POLICÍA FEDERAL, HOSPITAL NACIONAL ALEJANDRO POSADAS, INSTITUTO NACIONAL DE LA MÚSICA, JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, MINISTERIO DE SEGURIDAD NACIONAL, SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DEL TRABAJO; al INSTITUTO DE AUDITORES INTERNOS DE ARGENTINA; a la SINDICATURA GENERAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES y a la SINDICATURA GENERAL DE LA PROVINCIA DE SALTA; a los Profesionales Independientes y Funcionarios de este Organismo de Control; a las GERENCIAS DE ASUNTOS JURÍDICOS, DE CONTROL, DE FISCALIZACIÓN y DE PLANIFICACIÓN, NORMATIVA Y PRECIOS TESTIGO; al INSTITUTO SUPERIOR DE CONTROL DE LA GESTIÓN PÚBLICA; a la UNIDAD DE AUDITORÍA INTERNA y a la COORDINACIÓN GENERAL DE INNOVACIÓN Y TRANSFORMACIÓN DIGITAL.

ARTÍCULO 5°.- Comuníquese, publíquese, dese a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese.

Alejandro Fabian Diaz

NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Resolución se publican en la edición web del BORA -www.boletinoficial.gob.ar-

e. 22/09/2026 N° 68896/26 v. 22/09/2026

(Nota Infoleg: Los anexos referenciados en la presente norma han sido extraídos de la edición web de Boletín Oficial)

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Introducción

La SINDICATURA GENERAL DE LA NACIÓN (SIGEN), en su carácter de órgano de control interno del PODER EJECUTIVO NACIONAL y órgano rector, normativo, de supervisión y coordinación del Sistema de Control Interno del Sector Público Nacional, ejerce las competencias que le asignan la Ley 24.156, su reglamentación y normas complementarias.

En ese marco, corresponde a la SIGEN dictar y aplicar las normas de control interno gubernamental, emitir y supervisar la aplicación de las normas de auditoría interna gubernamental (NAIG) y ejercer la coordinación técnica, supervisión y evaluación de la actividad de las Unidades de Auditoría Interna (UAI), las que dependen jerárquicamente de la autoridad superior de cada jurisdicción o entidad. Además, la SIGEN está facultada para realizar o coordinar la realización de auditorías internas, investigacio-nes especiales, pericias y demás trabajos de aseguramiento o asesoramiento.

El modelo de control establecido por la Ley 24.156 es integral e integrado y compren-de los aspectos presupuestarios, económicos, financieros, patrimoniales, normativos y de gestión, así como la evaluación de los resultados de los programas, proyectos y operaciones de los que es responsable cada jurisdicción o entidad, bajo criterios de economía, eficiencia y eficacia. Dentro de este sistema, la responsabilidad por la implantación y mantenimiento de un adecuado sistema de control interno correspon-de a la autoridad superior de cada jurisdicción o entidad, mientras que la Auditoría Interna Gubernamental constituye un servicio a toda la organización y comprende el examen posterior de sus actividades, manteniéndose las funciones de los auditores internos desligadas de las operaciones sujetas a examen.

En ejercicio de las competencias conferidas por dicho marco legal, mediante la Resolución SIGEN N° 152/2002 se aprobaron las Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG), que desde entonces han constituido el marco técnico y metodológico de referencia para el ejercicio de la actividad por parte de la SIGEN y de las Unidades de Auditoría Interna.

Más de dos décadas de aplicación sostenida de las NAIG, a través de diferentes contextos institucionales, normativos, organizacionales y tecnológicos, dan cuenta de la solidez y utilidad del modelo normativo aprobado en 2002 y de su capacidad para acompañar la consolidación y evolución del Sistema de Control Interno. La experiencia acumulada por la SIGEN y las UAI durante ese período constituye, por ello, uno de los principales fundamentos de la presente revisión.

La presente actualización no implica una ruptura ni un reemplazo conceptual de aquel marco normativo, sino su evolución y fortalecimiento a partir de la práctica y experiencia acumuladas, de las modificaciones producidas en el marco jurídico, técnico e institucional, de las transformaciones de la gestión pública, de los nuevos riesgos y de los avances tecnológicos aplicables a la actividad de control.

Las presentes NAIG son de aplicación y cumplimiento obligatorio para la SIGEN y las Unidades de Auditoría Interna comprendidas en su ámbito de competencia, incluyendo a sus titulares y al personal que intervenga en el desarrollo de la actividad de Auditoría Interna Gubernamental.

A los efectos de estas Normas, su ámbito abarca a las áreas de auditoría interna gubernamental que ejercen funciones en las jurisdicciones y entidades del Sector Público Nacional alcanzadas por el Sistema de Control Interno, conforme a lo establecido por la Ley 24.156, en particular su articulo 8°, su reglamentación y normas complementarias. Comprende, en consecuencia, la Administración Nacional -Administración Central y organismos descentralizados, incluidas las instituciones de seguridad social-, las empresas y sociedades del Estado y demás organizaciones empresariales alcanzadas, los entes públicos y los fondos fiduciarios alcanzados por dicha Ley.

Las presentes Normas resultan asimismo de aplicación para los auditores internos que ejerzan funciones de auditoría interna en las Universidades Nacionales, en el marco de lo establecido por la Ley 24.521 de Educación Superior, en particular su articulo 59, y de conformidad con el régimen de la Ley 24.156.

En consecuencia, las NAIG establecen el marco técnico, profesional y metodológico obligatorio para el ejercicio de la Auditoría Interna Gubernamental, orientado a proporcionar evaluaciones objetivas y fundadas sobre el funcionamiento del Sistema de Control Interno, el debido acatamiento y adecuado cumplimiento del marco normativo, la administración de los recursos públicos y el logro de los objetivos institucionales, contribuyendo a identificar riesgos, desvíos, debilidades de control, formulando recomendaciones y proponiendo oportunidades de mejora.

La actualización preserva los principios, criterios y lineamientos de la Resolución SIGEN N° 152/2002 que han demostrado su vigencia y utilidad, incorporando las adecuaciones que surgen de la experiencia adquirida, la evolución normativa e institucional y las actuales características de la gestión pública, así como las mejores prácticas a nivel internacional, entre ellas, las Normas Globales de Auditoría Interna emitidas por el Instituto de Auditores Internos (IIA).

Los estándares, marcos y buenas prácticas nacionales e internacionales en materia de auditoría, gobernanza, control, gestión de riesgos y tecnologías aplicadas al control interno fueron considerados como referencias técnicas complementarias, en la medida en que resulten compatibles con el régimen jurídico, técnico e institucional del Sistema de Control Interno del Sector Público Nacional y contribuyan al cumpli-miento de sus objetivos.

De esta manera, las presentes Normas consolidan una identidad propia de la Auditoría Interna Gubernamental, sustentada en la Ley 24.156, en la rectoría de la SIGEN y en la experiencia acumulada por el Sistema de Control Interno, orientada al interés público, al cumplimiento de los objetivos del Estado, al uso económico, eficiente y eficaz de los recursos públicos y a la adecuada rendición de cuentas de la gestión gubernamental.

Se mantienen los principios fundamentales de las normas aprobadas por Resolución SIGEN N° 152/2002, cuya aplicación resultó muy valiosa para la evaluación del Sistema de Control Interno Gubernamental, se consideró importante explicitar la evolución producida en la profesión, a partir del fortalecimiento del rol estratégico de la Auditoría Interna Gubernamental como actividad independiente y objeta de aseguramiento y asesoramiento, diseñada para agregar valor y contribuir al cumpli-miento de los objetivos institucionales. A tal efecto se reorganizaron los contenidos en Componentes y Principios que exponen el marco de referencia para el adecuado desempeño de las funciones de auditoría interna gubernamental.

Se mantienen los principios fundamentales de las normas aprobadas por Resolución SIGEN N° 152/2002, cuya aplicación resultó muy valiosa para la evaluación del Sistema de Control Interno Gubernamental, se consideró importante explicitar la evolución producida en la profesión, a partir del fortalecimiento del rol estratégico de la Auditoría Interna Gubernamental como actividad independiente y objetiva de aseguramiento y asesoramiento, diseñada para agregar valor y contribuir al cumpli-miento de los objetivos institucionales. A tal efecto se reorganizaron los contenidos en Componentes y Principios que exponen el marco de referencia para el adecuado desempeño de las funciones de auditoría interna gubernamental.

Cada Principio se desarrolla mediante normas específicas y se complementa con referencias a otras normas relacionadas, permitiendo una comprensión integral de los aspectos técnicos, profesionales y organizacionales involucrados.

El ejercicio de la actividad de auditor interno gubernamental –ya sea desde la SIGEN como desde una UAI- resulta fundamental para fortalecer la gestión del Poder Ejecutivo Nacional, contribuyendo a garantizar la aplicación de los principios de integridad, transparencia, regularidad financiera, legalidad, economicidad, eficiencia y eficacia en la obtención de los recursos públicos, su aplicación para el cumplimiento de los objetivos del Estado Nacional y la correspondiente rendición de cuentas de su gestión.

La Auditoría Interna Gubernamental contribuye a fortalecer la confianza pública en las instituciones auditadas en particular y en el Sistema Público Nacional en general, al evaluar los procesos de gobernanza, gestión de riesgos y control, identificando oportunidades de mejora y proporcionando a las autoridades de los organismos y, en particular, al Presidente de la Nación, información oportuna y confiable para la toma de decisiones, la mejora continua de la gestión y el cumplimiento de los objetivos institucionales.

De esta forma, la actividad del Auditor Interno Gubernamental evoluciona para convertirse en un asesor estratégico al proporcionar aseguramiento, asesoramiento, conocimiento estratégico y visión prospectiva independientes, objetivas y basadas en riesgos, fortaleciendo la capacidad de la organización de servir al interés público y de crear, proteger y sostener el valor público, promoviendo la transparencia institucional, el uso responsable de los recursos públicos y la rendición de cuentas.

Adicionalmente, la SIGEN, en su carácter de instancia rectora transversal de la gober-nanza del Sistema de Control Interno Gubernamental y de la actividad de Auditoría Interna ejercida en el Sector Público Nacional, aporta una instancia adicional de evaluación independiente, contribuyendo al fortalecimiento de la confianza de las partes interesadas y de la sociedad en general en la gestión pública.

Las Normas de Auditoría Interna Gubernamental se organizan en 5 Componentes o Capítulos:

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•    Recopilar y analizar información suficiente, pertinente y relevante.

•    Fundar sus observaciones y recomendaciones en criterios técnicos.

•    Considerar todos los hechos relevantes antes de emitir un juicio.

•    Evitar cualquier tipo de sesgo personal o profesional.

•    Abstenerse de aceptar regalos, obsequios o cualquier otro beneficio con motivo o en ocasión del ejercicio de sus funciones.

La objetividad refuerza la credibilidad de los informes de auditoría y asegura que sus hallazgos sean válidos y útiles para la gestión pública.

La independencia y la objetividad permiten que la Auditoría Interna sea imparcial, confiable y útil para la toma de decisiones. Estas condiciones garantizan que los informes emitidos reflejen la realidad, sin distorsiones ni interferencias.

Debe señalarse que la objetividad del auditor no se ve afectada al recomendar determina-dos métodos de control, o en las actividades de revisión del diseño de procedimientos a ser implantados. Lo que sí la afecta es su participación en el diseño, implantación y operación

2.3. Ausencia de conflicto de intereses

Los auditores internos deben abstenerse de participar en auditorías o actividades que puedan comprometer su independencia o generar conflictos de interés, reales o percibidos. Deberán declarar cualquier situación que pueda afectar su objetividad.

En ese sentido, el auditor debe considerar si existen injerencias o impedimentos, interno o externos, que afecten su actitud y convicción para proceder a la ejecución de su labor en forma objetiva e imparcial, sin dar lugar a cuestionamientos de su juicio independiente en el cumplimiento de sus funciones.

Para mantener la imparcialidad, los auditores deben evitar toda situación que pueda implicar un conflicto de intereses, sea este:

Conflicto de interés actual:

se configuran cuando existe una concurrencia directa y actual entre los deberes y responsabili-dades como funcionarios y los intereses privados.

Conflicto de interés potencial:

cuando en el desempeño de las funciones, se presentan intereses privados que podrían, eventualmente, causar un conflicto de intereses en el futuro.

Conflicto de interés aparente:

se da cuando no se configura una situación de conflicto de intereses actual o potencial, pero existe la razonable percepción general de que la imparcialidad de las decisiones podría encontrarse afectada.

Los auditores internos deben declarar previamente cualquier situación que pueda presentar un conflicto de intereses y abstenerse de participar en trabajos donde existan relaciones personales, laborales o económicas con los sujetos auditados.

Se citan como impedimentos internos o personales, que pueden determinar prejuicios o conflictos de intereses reales o potenciales, los siguientes:

a) Parentesco cercano, por consanguinidad o afinidad, con las personas cuya información o actividad debe evaluar.

b)  Amistad íntima o enemistad pública o notoria con aquéllos cuya actividad examina o evalúa.

c)  Intereses económico-financieros relevantes con el ente en el cual actúa.

d)  Relaciones oficiales profesionales o personales directas o indirectas con los auditados.

e)  Prejuicios, favoritismos u hostilidades sobre decisiones u actos, impulsados por razones políticas o ideológicas.

f)  Intervención en tareas de auditoría en un área o sector donde el auditor se hubiere desempeñado recientemente como decisor u operador.

g) Asignación de tareas de línea, operativas o de control previo. El auditor no debe asumir responsabilidades operativas o de cogestión.

El responsable jerárquico de las actividades de Auditoría Interna debe estar atento y además debe ser informado por su personal cuando pueda verse afectada su objetividad o imparciali-dad, y proceder anticipadamente, a fin de evitar cualquier posible conflicto de intereses u otros obstáculos. Cuando ello afecte al responsable máximo de la Auditoría Interna, éste lo pondrá en conocimiento de la máxima autoridad de la jurisdicción o entidad y de la SIGEN.

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Asimismo, el auditor interno debe contar con aptitudes que le permitan mantener una buena relación y comunicación con los restantes miembros de la organización y aquéllos que son ajenos a ella. Esta habilidad de comunicación alcanza a la oral y escrita, de forma que puedan transmitirse con claridad los propósitos, requerimientos, conclusiones y recomendaciones surgidas de la auditoría.

Ver también Principio 9 “Comunicar de manera eficaz”.

3.2.  Pericia y Experiencia

La experiencia acumulada y la especialización en áreas clave de auditoría otorgan mayor valor a los informes y recomendaciones. Por ello:

•  Se valorará el historial de desempeño, la participación en auditorías relevantes y el conocimiento del sector auditado.

•  La pericia técnica debe complementarse con la comprensión del contexto institucional, normativo y operativo del ámbito público.

•  Los auditores con mayor experiencia deben asumir roles de liderazgo y mentoría.

El desarrollo de carreras técnicas dentro de la Auditoría Interna fortalece la calidad del sistema de control interno de las jurisdicciones y entidades que se desempeñan dentro del Estado Nacional.

3.3. Desarrollo profesional y capacitación continua

El auditor interno debe preocuparse por mantener sus competencias técnicas actualizadas, contemplando cambios normativos, procedimientos y técnicas de auditoría en general y de la Auditoría Interna, en particular.

Las exigencias y dinamismo del entorno público y los avances en normas y tecnologías requieren una actualización permanente. Por ello los auditores deben participar regularmente en actividades de formación que abarquen aspectos profesionales, habilidades interpersonales y cognitivas, gestión de riesgos, tecnología, herramientas informáticas aplicadas a la auditoría, análisis de datos, sostenibilidad, entre otros. El fortalecimiento institucional está directamente vinculado al crecimiento profesional de sus recursos humanos.

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Tendrá en cuenta para esto, las Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG), las Normas Generales de Control Interno (NGCI) para el Sector Público Nacional aprobadas por SIGEN, así como otros criterios de control aplicables.

El debido cuidado profesional requiere que el auditor realice su trabajo considerando especialmente:

a)  El cumplimiento de las normas vigentes.

b)  La importancia relativa y la significatividad de los asuntos que aborda.

c) El alcance y los procedimientos de la auditoría, que definirá en función a sus objetivos y riesgos organizacionales apreciados.

d)  El uso y aplicación de las especialidades técnicas apropiadas a la complejidad de cada auditoría

e) Los riesgos de auditoría, que puedan derivar en una opinión incorrecta por no haber detectado errores o irregularidades significativas.

f) El análisis de la suficiencia, competencia y relevancia de las evidencias recogidas en el examen.

g) La pertinencia y aplicabilidad de sus recomendaciones y conclusiones, evitando formulaciones de carácter general.

h) El costo de la auditoría con relación a sus probables beneficios.

Ver también Principio 11. Planificar eficazmente los trabajos

La responsabilidad por la prevención y detección de ilícitos y errores recae en la autoridad superior de la organización, a través de un adecuado diseño, implantación y funcionamien-to de su Sistema de Control Interno.

Un control interno razonablemente eficaz reduce la probabilidad de ilícitos y errores; no obstante, siempre existirá el riesgo de que tales controles no operen según lo diseñado o bien puedan no ser efectivos con relación a eventuales ilícitos cometidos por un nivel superior o que se origine por colusión entre los empleados.

Debido a las características propias de la realización de una auditoría, existe el riesgo de que algún ilícito pueda no descubrirse y, en menor medida, algún error no sea detectado. El descubrimiento subsecuente de éstos no significa en sí mismo fallas del auditor, si es que en su tarea ha aplicado principios y procedimientos profesionales aceptables y ajustados a las circunstancias en las que se desarrolló la auditoría.

A tal fin, es importante sustentar los planes y conclusiones en los análisis de riesgos realizados y las evidencias obtenidas.

4.2. Actitud crítica profesional

Los auditores internos deben aplicar su actitud crítica profesional cuando planifican y desarrollan las auditorías.

Para aplicar su actitud crítica profesional los auditores internos deben:

•  Mantener una actitud que incluye una mente indagadora.

•  Evaluar de forma crítica la fiabilidad de la información.

• Ser directos y honestos cuando plantean sus inquietudes e interrogan acerca de la información que presenta inconsistencias.

• Buscar evidencias adicionales para poder valorar información y las declaraciones que podrían ser incompletas, incoherentes, falsas, o que puedan inducir a error.

Cuando recopilan y analizan información, los auditores internos deben aplicar la actitud crítica profesional para determinar si la información es relevante, fiable y suficiente. En el caso de detectar que la información es incompleta, incoherente, falsa o que puede inducir a error, los auditores internos deberían realizar un mayor análisis para identificar la información que sea correcta y completa en lo necesario para los resultados del trabajo.

El Responsable de Auditoría Interna debe propiciar la capacitación de los auditores contem-plando el desarrollo de las competencias correspondientes a una actitud crítica profesional, orientada a evitar los sesgos y mantener una mente abierta e indagadora, con el propósito de reconocer información que sea incoherente, incompleta, falsa y/o que pueda inducir a error.

4.3.  Secreto profesional y confidencialidad

Los auditores internos deben gestionar la información a la que acceden en el marco de sus tareas, emplearla solo para finalidades profesionales y protegerla del acceso o divulgación no intencionada, tanto interna como externa.

La información obtenida durante la auditoría debe ser tratada con reserva. No podrá divulgarse salvo autorización expresa o requerimiento legal. En ese sentido, los auditores deben obrar con absoluta reserva, manteniendo y garantizando la confidencialidad acerca de la información obtenida durante sus tareas, con la amplitud y restricciones establecidas en la normativa vigente.

El principio de confidencialidad exige prudencia en el manejo de la información recibida. No podrá develar información sensible, debiendo preservar la información vinculada a los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos o privados, a los que tenga acceso. Deberá garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas y dar estricto cumplimiento a la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, o la que en el futuro la sustituya, cuyas disposiciones son aplicables, en cuanto resulte pertinente, a los datos relativos a personas de existencia ideal.

Por su parte, no debe divulgarse o ponerse en conocimiento de personas que no sean las competentes, la información lograda por el auditor interno como consecuencia de su desempeño profesional en una entidad gubernamental. Ello incluye comentarios orales o por escrito de aquello que debe mantenerse en reserva, hasta el momento de su debida exposición.

El secreto profesional constituye una obligación legal y ética. Comprende:

•  La prohibición de revelar hechos o circunstancias conocidos por razón de su función.

•  La continuidad de esta obligación incluso después de finalizada la relación laboral con la organización.

•  La sanción disciplinaria o penal ante su incumplimiento.

Los auditores internos deben ser conscientes de la responsabilidad que implica el manejo de información sensible y actuar con total discreción.

La obligación de mantener el secreto profesional es inherente al deber de confidencialidad del auditor interno gubernamental.

La gestión de la información a la que se haya tenido acceso en el marco de las tareas, debe contemplar medidas para respetar su clasificación según la política de seguridad u otras normas aplicables.

Los auditores internos deben gestionar los riesgos de exposición o divulgación no intencionada de la información.

Además, se deberá mantener cuidado en la custodia y en el acceso a la documentación propia del auditor.

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COMPONENTE III
Gobierno de la Función de Auditoría Interna

Este tercer Componente establece cómo debe estar estructurada la Función de Auditoría Interna para garantizar su efectividad. Incluye la autoridad formal de la Auditoría Interna (mandato o estatuto), su independencia organizativa, y su relación con las autoridades. Describe los requisitos para que los Responsables de Auditoría Interna trabajen estrechamente y bajo la supervisión y coordinación técnica de la SIGEN y de las máximas autoridades de las jurisdicciones y entidades del SPN con el objeto de establecer la Función de Auditoría Interna, posicionarla de manera independiente y supervisar su desempeño.

Contiene los siguientes Principios:

Principio 5. Mandato y funciones de la Auditoría Interna en la organización

Principio 6. Supervisión de la Función de Auditoría Interna Gubernamental

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COMPONENTE IV
Gestión de la Función de Auditoría Interna

Este cuarto Componente cubre aspectos relativos a la planificación de la auditoría, gestión de recursos (incluyendo talento y tecnología), comunicación y mejora continua.

Principio 7. Planificación estratégica y anual de la Función de Auditoría Interna

Principio 8. Gestionar los recursos

Principio 9. Comunicar de manera eficaz

Principio 10. Mejorar la calidad

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Para esto, el auditor interno deberá considerar los objetivos organizacionales y analizar:

•  Si el sistema de control ha sido correctamente planeado, con una estructura orientada por la apreciación de los riesgos que debe enfrentar la organización. Ello implica interrogarse, por ejemplo ¿qué tipos de errores o irregularidades pueden producirse? (riesgos), ¿qué mecanismos de control pueden detectarlos y evitarlos?, ¿qué deficiencia, error o irregularidad potencial no se encuentra contemplada en las actividades de detección o prevención vigentes?

• Si los procedimientos establecidos son adecuados, operan efectivamente facilitando el control y resultan suficientes para prevenir o detectar errores e irregularidades.

Para todo esto el auditor considerará la normativa aplicable, las normas generales de control interno, otras normas de control interno y criterios aceptados como buenas prácticas, así como su criterio profesional.

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Deberá contemplar, además del eventual ciclo de evaluación del control interno, aquellos objetivos concernientes al funcionamiento de la Auditoría Interna (oportunidades para ayudar a los auditores a desarrollar sus competencias, introducción y aplicación de tecnologías, etc.).

Anualmente, debe elaborarse, documentarse y presentarse el Plan anual de la Unidad de Auditoría Interna teniendo en cuenta el análisis de los riesgos para el cumplimiento de los objetivos organizacionales.

Mediante los planes anuales se determinan los objetivos (proyectos) a cumplir en cada uno de los ejercicios. El plan anual constituye una etapa para el cumplimiento de las metas consigna-das en el plan estratégico o global.

Dicho plan anual debe incluir la selección de los proyectos de auditoría, la previsión de los recursos para su realización y el cronograma estimado para su ejecución, considerando de manera específica los requerimientos formulados por la máxima autoridad hay pautas establecidas por la SIGEN, en armonía con la normativa vigente y los Lineamientos para el Planeamiento Anual emitidos por SIGEN.

El plan estratégico debe ser documentado y presentarse a consideración y aprobación de las autoridades competentes. Las eventuales modificaciones significativas deberán ser conocidas y aprobadas por las mencionadas autoridades.

Por su parte, el plan anual debe ser documentado y presentarse a consideración y aprobación de la máxima autoridad y de la SIGEN. Las eventuales modificaciones significativas que se realicen durante el ejercicio deberán ser conocidas y aprobadas por las mencionadas autoridades.

En ese sentido, los planes elaborados por las Unidades de Auditoría Interna-tanto el estratégi-co como el anual- deberán considerar los requerimientos específicos de la máxima autoridad y de la SIGEN.

También deberá elaborarse un plan para cada una de las auditorías a practicar, a fin de permitir su apropiada conducción y supervisión, aspecto que se trata en el Principio 11. Planificar eficazmente los trabajos.

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Los procedimientos de la Auditoría Interna deben ser puestos a disposición de SIGEN en el marco de las revisiones externas según corresponda.

Entre los procedimientos relativos a las funciones de la Auditoría Interna, se destacan aquellos específicos para la ejecución de auditorías. Al respecto, ver Principio 11. Planificar eficazmen-te los trabajos.

El auditor interno, a fin de alcanzar los objetivos y metas establecidos, sustentar adecuada-mente sus juicios y minimizar la ocurrencia de errores en las tareas realizadas, debe adoptar los recaudos necesarios en:

• El diseño por escrito de los métodos de trabajo y las prácticas a desarrollar. En ese sentido deberá poner atención en aspectos tales como el proceso de determinación de los riesgos y la planificación, la definición de los objetivos y alcance de las tareas, la administración de los recursos asignados, la conformación de los equipos con los conocimientos necesarios, la extensión de las pruebas, la comunicación de los resultados, el método de dilucidación de las posibles controversias, etc.

• La supervisión del trabajo de los miembros del equipo de auditoría, para asegurar que ha sido adecuadamente realizado y se ha cumplido con los objetivos previstos al diseñar los procedimientos.

La supervisión adecuada debe comprender los siguientes aspectos:

•  Proporcionar instrucciones a los miembros del equipo.

•  Mantener informado sobre el avance de las tareas y los problemas que se presenten.

•  Revisar el trabajo realizado, dejando constancia de su intervención en los papeles de trabajo.

•  Ajustar el programa de actividades según los cambios observados en los resultados y otras condiciones.

• Dilucidar diferencias de opiniones entre los miembros del equipo de trabajo.

El grado de supervisión dependerá del nivel de complejidad de la actividad y de la capacidad y experiencia de los integrantes del equipo.

La supervisión también debe garantizar:

• Que se han seguido los programas de trabajo aprobados, y que cualquier alteración de éstos ha quedado debidamentejustificada yaprobada.

• Que los papeles de trabajo están correctamente preparados y soportan las observacio-nes, recomendaciones y conclusiones.

• Que se cumplen los objetivos de la auditoría en forma eficaz y eficiente

La disponibilidad de metodologías y procedimientos constituye un elemento clave para la gestión de la Calidad, según se aprecia en Principio 10. Mejorar la calidad.

7.4. Coordinación de la planificación entre la Auditoría Interna y SIGEN. Coordinación y confianza con otras instituciones de control

El Responsable de la Auditoría Interna debe coordinar sus tareas con la SIGEN.

En ese orden, los auditores internos de las jurisdicciones y entidades del SPN deben brindar su plena colaboración a la SIGEN, la que incluye, además de la atención de los requerimientos que se le formulen, una coordinación que evite la duplicidad de esfuerzos y posibilite una adecua-da cobertura en materia de auditoría y control, en orden a lo establecido en la Ley 24.156, normas aclaratoriasy normas emitidas porSIGEN.

Dicha coordinación incluye la atención de los aspectos solicitados, la realización de reuniones conjuntas para abordar asuntos de interés común, tales como la planificación de actividades y la mutua interiorización de métodos, áreas a cubrir y alcance de las tareas.

La SIGEN, al conocer, aprobar y monitorear los planes de trabajo de cada Auditoría Interna y practicar una evaluación global de la calidad de las tareas, puede diagramar sus actividades de auditoría de manera de lograr la máxima eficacia para el conjunto del sistema.

Se deben considerar, asimismo, elementos de juicio que puedan surgir de informes de otras instituciones de control intervinientes (Auditoría General de la Nación -AGN-, Superintendencia de Entidades Financieras, auditores externos, Oficina Anticorrupción –OA-, Procuraduría de Investigaciones Administrativas –PIA-, Defensor del Pueblo de la Nación –DPN-, otros).

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Cada contacto personal y cada informe, oral o escrito, deberá servir para ir delimitando la opinión sobre las capacidades respectivas, y en oportunidad de su evaluación se deberán considerar aspectos tales como:

•    Inclinación a la aceptación de responsabilidades.

•    Forma en que se planea, organiza y ejecuta el trabajo.

•    Aptitud, conocimiento y competencia técnica.

•    Manejo de relaciones con el resto de los integrantes del equipo y con los usuarios del servicio.

•    Iniciativa y creatividad.

•    Objetividad, versatilidad y adaptabilidad.

•    Actitud hacia el trabajo.

•    Buen juicio y sentido común.

Periódicamente, el personal debe tomar conocimiento de los logros y deficiencias, siendo una oportunidad propicia para brindar apoyo y orientación a aquel que lo necesite.

Asimismo, se debe generar un clima que favorezca la calidad, la creatividad y la responsabili-dad de los miembros del equipo.

8.3.  Recursos Tecnológicos

La Función de Auditoría Interna debe procurar la utilización de tecnologías de la informa-ción para mejorar su eficacia y eficiencia, contemplando herramientas que permitan aprovechar los avances tecnológicos para el ejercicio de la función (por ejemplo, para tareas de análisis de datos, labores automatizadas de control o reporte, alertas, uso de inteligencia artificial, agentes automatizados, etc.). El Responsable de Auditoría debe comunicar a las máximas autoridades de la jurisdicción o entidad y a la SIGEN el impacto de las limitaciones tecnológicas sobre la eficacia y eficiencia de la Función de Auditoría Interna.

Los auditores deben recibir capacitación para el uso y aprovechamiento adecuado de las herramientas tecnológicas

La gestión de los recursos requiere la obtención y asignación de los recursos financieros, humanos y tecnológicos de forma eficaz.

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La comunicación deberá incluir oportunidades para la interacción continua entre los auditores internos y los funcionarios responsables. A partir de un marco de interacción entre las partes, los auditores internos se ganan la confianza de los empleados y funcionarios responsables, lo que aumenta la posibilidad de conversaciones abiertas que, de otra forma, no ocurriría. Estas interacciones permiten al auditor interno la comprensión integral de la organización y su entorno de control.

Se entiende por parte interesada a cualquier persona grupo u organización que puede afectar o se ve afectada por las decisiones, actividades o políticas de la organización. Estas partes pueden ser internas (como empleados y directivos) o externas (como las autoridades gubernamentales, ciudadanos destinatarios de servicios gubernamentales, clientes, proveedores, medios de comunicación, otros organismos gubernamentales, el sector privado, etc.).

9.2.  Comunicación eficaz

El Responsable de Auditoria Interna debe establecer implementar metodología para promover que “las comunicaciones de Auditoría Interna” cumplan con los requisitos de ser:

a)  Precisas: libre de errores y distorsiones y fiel a los hechos subyacentes.

b) Objetivas: imparciales, sin sesgo y resultado de una evaluación justa y equilibrada de todos los hechos y circunstancias relevantes

c)  Claras: lógicas y fácilmente comprensibles por las partes interesadas relevantes, evitando el lenguaje técnico innecesario.

d)  Concisas: breves, evitando detalles innecesarios y el uso excesivo de palabras, excluyendo la información no significativa.

e) Constructivas: útiles para las partes interesadas y la organización. Su enfoque colaborativo y práctico busca orientar y facilitar la implementación de las mejoras requeridas.

f)  Completas: relevantes, fiables y que contengan la información y evidencias suficientes para respaldar el trabajo de auditoría.

g) Oportunas: realizadas en el preciso momento en relación con la significatividad del tema, permitiendo al funcionario responsable adoptar la acción correctiva apropiada.

h) Diligentes: emitidas con la protección necesaria de los datos personales sensibles.

Las comunicaciones deben ser continuas durante todo el proceso de auditoría, abarcando las etapas de conocimiento, planeamiento, ejecución, elaboración del informe preliminar, comunicación del informe, y emisión del informe final con la opinión del auditado frente a las observaciones y recomendaciones, junto con los comentarios del auditor a la opinión del auditado. Ver punto 11.5. Comunicación durante el trabajo.

Esta continua interacción entre el auditor interno y el auditado, contribuye con la calidad del trabajo y permite “minimizar el riesgo de auditoría”.

El auditor interno debe establecer indicadores clave de desempeño para monitorear la eficacia de las comunicaciones de la Unidad de Auditoría Interna, siendo parte de su gestión de la calidad. Ver también Principio 10. Mejorar la calidad.

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En base a los resultados de las autoevaluaciones periódicas, el auditor interno debe desarro-llar planes de acción para abordar aquellos aspectos que deben ser corregidos (abordar las deficiencias y oportunidades de mejoras).

10.2.  Evaluación externa de calidad

La actividad de Auditoría Interna debe someterse, según corresponda, a las evaluaciones externas realizadas por la SIGEN y/u otros órganoscompetentes.

Asimismo, debe impulsar un programa de mejora continua mediante evaluaciones indepen-dientes acerca de la actividad de la Auditoría Interna, a los efectos de verificar la independen-cia, objetividad y calidad técnica de la función.

El examen del trabajo de la Auditoría Interna podrá abarcar procedimientos de análisis tales como la revisión de los planes anuales de auditoría y su ejecución, de los programas de trabajo, y de los papeles de trabajo y su ajuste a lo expresado en los informes.

Las evaluaciones de la SIGEN acerca de la actividad de la Auditoría Interna utilizarán procedimientos de análisis tales como la revisión de los planes y programas de trabajo, de los papeles de trabajo y su ajuste a lo expresado en los informes, pudiendo cubrir algunas de las transacciones y procedimientos ya examinados por el Auditor Interno, como elemento para juzgar la calidad de su trabajo. Asimismo, pueden incluirse indagaciones a los funcionarios de la organización, tales como las relacionadas con la actividad propia brindada por la Auditoría Interna en el desempeño de sus responsabilidades.

10.3.  Medición del desempeño

La Auditoría Interna debe contar con indicadores de gestión que permitan medir resultados en términos de cobertura, cumplimiento de planes, utilización de recursos y valor agregado de sus informes.

El auditor interno debe contar con una metodología que le permita validar periódicamente la precisión de las medidas informadas y elevar las expectativas de desempeño.

Los resultados de dicha medición deberán comunicarse a la autoridad superior y a la SIGEN como parte del mecanismo de rendición de cuentas.

10.4.  Supervisión y mejora del desempeño en los trabajos

Con base en las conclusiones de las evaluaciones internas, externas y de los indicadores de desempeño, la Auditoría Interna debe implementar planes de mejora continua orientados a fortalecer sus metodologías, competencias profesionales y aportes a la organización.

El auditor interno o supervisor del trabajo debe orientar a los auditores a lo largo de la tarea, verificar que los papeles de trabajo estén completos y confirmar que respaldan adecuadamen-te los hallazgos, las conclusiones y las recomendaciones.

Asimismo, para asegurar la calidad se debe verificar que los trabajos sean realizados de conformidad a las NAIG, las disposiciones de SIGEN, otras normas aplicables y las metodolo-gías de la función de auditoría.

Para desarrollar las competencias, el Responsable de la Auditoría Interna deberá proporcionar a los auditores una retroalimentación con respecto a su desempeño y oportunidad de mejoras.

10.5.  Requisitos Mínimos del “Sistema de Gestión de la Calidad” - ANEXO I.

Como Anexo I se detallan los requisitos mínimos del 'Sistema de Gestión de la Calidad' que debe implementar la Auditoría Interna.

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COMPONENTE V
Desempeño de los Servicios de Auditoría Interna

Este quinto Componente comprende los aspectos relacionados con la planificación, ejecución y reporte de los trabajos de auditoría. Incluye requisitos para planificación (riesgos, objetivos de auditoría), ejecución (obtención de evidencia, análisis), comunicación de hallazgos/observaciones (informes) y seguimiento de planes de acción. Incluye los siguientes Principios:

Principio 11. Planificar eficazmente los trabajos

Principio 12. Ejecución de los trabajos

Principio 13. Comunicar las conclusiones del trabajo y monitorear los planes de acción

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En la etapa de planificación de la auditoría deben tenerse en cuenta la evaluación de riesgos, los objetivos buscados, los procedimientos de auditoría a aplicar, los criterios, los recursos a aplicar y los tiempos estimados para la labor (en horas previstas).

Recordemos que la Planificación Estratégica y Anual está desarrollada en el principio 7.

Para la elaboración del plan de cada auditoría deberán realizarse relevamientos preliminares con el objeto de reunir información acerca de las actividades a auditar por ejemplo: normativa de creación, estatuto, recursos financieros y/o recursos presupuestarios, estructura interna, cantidad de personal, distribución geográfica, normativa aplicable, etc.

El plan de cada auditoría, con los elementos que lo componen (evaluación de riesgos, definición de objetivos, criterios, recursos, programa de trabajo) debe ser documentado y podrá ser modificado en función de los factores que acontezcan durante su desarrollo.

11.2.  Evaluación de riesgos del trabajo

Los auditores internos deben comprender la actividad bajo revisión de modo de poder evaluar los riesgos relevantes. Esta evaluación de riesgos deberá ser realizada considerando las normas y prácticas recomendadas.

Para desarrollar una comprensión adecuada, los auditores internos deben identificar y recopilar información confiable, relevante y suficiente con respecto a:

•    Las estrategias, objetivos y riesgos de la organización que sean relevantes para la actividad bajo revisión.

•    La tolerancia al riesgo de la organización, si se encuentra establecida.

•    La evaluación de riesgos que respalda el Plan de Auditoría Interna.

•    Los procesos de gobierno, gestión de riesgos y control de la actividad bajo revisión.

•    Los marcos aplicables, guías y otros criterios que pueden ser empleados para evaluar la eficacia de dichos procesos.

Los auditores internos deben revisar la información recopilada para comprender cómo se pretende que operen los procesos e identificar los riesgos a revisar mediante:

•    La identificación de los riesgos potencialmente importantes con respecto a los objetivos de la actividad bajo revisión.

•    La consideración de los riesgos específicos relacionados con el fraude.

•    La evaluación de la importancia de los riesgos y su priorización para su revisión.

Los auditores deben identificar los criterios empleados por los funcionarios responsables para medir si la actividad está cumpliendo sus objetivos.

Cuando los auditores hayan identificado los riesgos relevantes para la actividad bajo revisión en trabajos anteriores, solo se requiere la revisión y actualización de la evaluación de riesgos de dicho trabajo.

El riesgo

Es concebido como todo evento contingente que, de materializarse, puede impedir o comprometer el logro de los objetivos. Es la expresión de la probabilidad y del impacto de un evento con el potencial de ejercer influencia en el logro de los objetivos de una organización.

También el riesgo es definido como la probabilidad de que un evento o acción afecte adversamente el cumplimiento de los objetivos de la entidad y el tratamiento de los mismos, constituye un elemento determinante al definir qué procesos y áreas serán objeto de evaluación.

Dicha evaluación solo podrá llevarse a cabo si el auditor ha comprendido apropiadamente los objetivos de la organización a auditar. Recién entonces, podrá juzgar apropiadamente a aquellos riesgos que puedan impedir a la organización, alcanzar eficientemente los resultados esperados.

Análisis y evaluación de los riesgos

La tarea del auditor abarca evaluar los riesgos de forma tal de establecer la naturaleza, alcance y oportunidad de los procedimientos de auditoría a aplicar.

El análisis de riesgos comprenderá ponderar los eventos contingentes que, de materializarse, puedan afectar el logro de los objetivos organizacionales, evaluando los mecanismos de control previstos por el responsable de la gestión.

En ese análisis considerará los siguientes tipos de riesgos:

Riesgo inherente:

Es el riesgo intrínseco de una actividad, proceso o situación, que existe de forma natural antes de la implementación de cualquier medida de control o mitigación. Es la exposición fundamental a la posibilidad de un evento adverso, que no puede ser eliminada completamente, pero puede ser reducida mediante controles adecuados.

Por lo tanto, es un riesgo que surge de la propia naturaleza de una actividad o proceso, no de una falla en los controles, permaneciendo un riesgo residual, aún después de la implementación de cualquier medida de control o mitigación, siendo el riesgo residual aquel que permanece después de la aplicación de medidas de respuesta a los riesgos.

Identificar el riesgo inherente permite a las organizaciones comprender sus vulnerabilidades básicas y desarrollar estrategias efectivas para reducir o mitigar estos riesgos

Riesgo de control:

consiste en el riesgo de que fallen o sean insuficientes los controles; es la probabilidad de que una incorrección material, ya sea por error o fraude, no sea prevenida, detectada ni corregida oportunamente por el sistema de control interno implementado en el ente. Se trata de la ineficacia de los controles internos para mitigar los riesgos inherentes de una organización.

Riesgo de detección:

posibilidad de que los procedimientos de auditoría aplicados no permitan detectar una incorrección, desvío, error, incumplimiento o deficiencia relevante existente en el sistema de control interno, en una cuenta, transacción, estado financiero o cualquier otro elemento objeto de auditoría, conduciendo al auditor a una conclusión inadecuada.

Este riesgo se encuentra directamente relacionado con la naturaleza, oportunidad, alcance y efectividad de los procedimientos de auditoría aplicados. A fin de reducirlo a un nivel aceptable, los auditores deberán diseñar y ejecutar procedimientos adecuados y suficientes, y aplicar el debido cuidado y actitud crítica profesional en la evaluación de la evidencia obtenida.

Los dos primeros riesgos se encuentran fuera del control del auditor y son propios de los sistemas y actividades del ente. En cambio, el riesgo de detección está directamente vinculado con las tareas del auditor.

Riesgo de auditoría:

posibilidad de que el auditor alcance conclusiones inapropiadas o emita un informe inadecuado sobre el objeto auditado, debido a la existencia de incorrecciones, incumplimientos, desvíos o deficiencias relevantes que no hayan sido adecuadamente identificados o evaluados.

El auditor debe analizar el riesgo de auditoría procurando establecer los procedimientos orientados a que el mismo se reduzca a un nivel mínimamente aceptable.

11.3.  Objetivo y alcance del trabajo

Los auditores internos deben establecer y documentar los objetivos y el alcance de cada trabajo.

El objetivo de la auditoría consiste en el propósito que se persigue en la tarea de revisión, debiéndose identificar previamente la materia o tema (objeto sobre el cual se desarrollará la auditoría).

El objetivo del trabajo debe reflejar los resultados de la evaluación preliminar de los riesgos relevantes para la actividad bajo revisión.

El alcance de la tarea debe enunciar que la misma fue realizada de acuerdo con las Normas de Auditoría Interna Gubernamental, aplicándose los procedimientos allí enumerados y otros que se consideraron necesarios. Asimismo, se especificará la fecha de inicio y finalización de las tareas, identificando el período cubierto por el examen. También se establecerá el enfoque del trabajo y los límites al especificar las actividades, ubicaciones, procesos, sistemas, componentes y otros elementos que serán revisados, y debe ser suficiente para lograr los objetivos del trabajo.

Según el caso, se debe propiciar un enfoque integral para el alcance sobre el objetivo planteado, abarcando:

a)  La evaluación de la eficacia de lasfunciones organizacionales.

b)  La evaluación del funcionamiento del Sistema de Control Interno y de las operacio-nes, incluyendo aspectos tales como la debida protección de los activos y demás recursos, y de la existencia de los controles establecidos para reducir los riesgos y para detectar y disuadir la ocurrencia de cualquier tipo de acción irregular.

c)  La verificación de la correcta aplicación de la normativa vigente (leyes, decretos, reglamentos, manuales, políticas, etc.).

d)  El examen sobre la confiabilidad e integridad de la información emitida.

e)  La evaluación de la economía y eficiencia en los diferentes procesos operativos.

Las limitaciones al alcance son condiciones que afectan a los trabajos de auditoría, tales como las limitaciones de recursos o restricciones de acceso al personal, instalaciones, datos e información que impidan a los auditores internos desempeñar su trabajo según lo esperado en el programa de trabajo.

Las mencionadas limitaciones deben tratarse con el funcionario responsable del área o del proceso objeto de la auditoría; o con la máxima autoridad de la jurisdicción o entidad de corresponder, procurando llegar a una resolución.

Los auditores internos deben contar con la flexibilidad de modificar y aprobar los objetivos del trabajo y el alcance cuando se identifique la necesidad de hacerlo, consensuando la cuestión con sus superiores.

11.4.  Procedimientos de auditoría

El auditor interno debe seleccionar los procedimientos de auditoría a aplicar en cada trabajo.

Estos constituyen métodos analíticos de investigación y prueba que los auditores deben utilizar en su examen, con el objeto de obtener evidencias que le permitan fundamentar el informe de auditoría y sus componentes, como ser limitaciones al alcance, observaciones, recomendaciones y conclusiones.

La elección de los procedimientos y técnicas de auditoría más adecuados será decidida por el máximo responsable de la ejecución de la tarea, teniendo en cuenta, fundamentalmente, el objetivo y el alcance de la misma y los riesgos involucrados.

Para decidir la utilización de los procedimientos a aplicar, se deben evaluar factores tales como:

•    La importancia del área, sector, materia, etc., objeto de examen.

•    El grado de fiabilidad de la información disponible.

•    El conocimiento general del funcionamiento de los sistemas y de los controles existentes.

Los procedimientos de auditoría aplicables para la obtención de las evidencias mencionadas comprenden, entre otras, las siguientes actividades y técnicas:

a) Análisis: distinción o separación de los componentes del objeto (ej.: una operación, procedimiento, sistema, actividad), entre otros para establecer su conformidad con criterios de orden normativo y técnico.

El análisis puede abarcar distintas modalidades, por ejemplo: saltos de numeración, faltantes, determinación de inconsistencias, calidad de la información, incongruencia en el formato de los datos, análisis de metadatos, logs o registros de auditoría, patrones de comportamiento, evolución de indicadores en el tiempo, análisis comparado o benchmarking, entre otros..

b) Cálculo: verificación aritmética de datos, comprobantes, documentos, etc., para evaluar su corrección y exactitud.

c) Certificación: obtención de un documento o información (ej. código certificado, firma digital) en el que se asevera la veracidad de un acto o hecho legalizado a través de la firma de un funcionario autorizado.

d) Circularización: técnica que consiste en solicitar información a terceros para validar la exactitud y validez de información, operaciones, saldos, transacciones específicas, etc. en el marco de la auditoría.

e) Comparación: análisis orientado a establecer las diferencias entre las operaciones realizadas y los criterios, normas, procedimientos y prácticas recomendadas.

f) Comprobación: determinación de la verosimilitud, veracidad o exactitud de los actos, la legalidad de las operaciones, autorizaciones, etc. mediante el examen de la información o documentación respectiva.

g) Conciliación: examen de la información emanada de diferentes fuentes, con relación a la misma materia, a efectos de verificar su concordancia y determinar de esa manera la validez y veracidad de los registros e informes que se está examinando.

h) Confrontación: cotejo de información contenida en distintos registros o fuentes de información (sistemas, reportes contables, soporte documental, etc.) contra el soporte documental de las transacciones registradas. Abarca támbien los cruzamientos de bases de datos o de información entre distintos registros informáticos.

i)  Determinación de razonabilidad: se lleva a cabo a través de la utilización de indicadores o tendencias sobre la evolución de determinados comportamientos.

j) Encuesta: conjunto de preguntas tipificadas que puede encararse mediante la utilización de cuestionarios sobre actividades u operaciones objeto de análisis, orientados a averiguar estados de opinión o conocer otras cuestiones atinentes a la auditoría.

k) Examen: indagación y estudio acerca de las cualidades y circunstancias del proceso, sistema, actividad, entre otros, objeto de la auditoría.

l) Indagación: técnica para la obtención de información mediante manifestaciones obtenidas en entrevistas o consultas a funcionarios y empleados o personas relacionadas con las operaciones. Se la considera parte de las actividades de relevamiento.

m) Inspección: examen tisico y ocular de ciertos activos tangibles como ser bienes de consumo o de uso, insumos, obras, valores, etc., para comprobar su real existencia y autenticidad.

n) Observación: verificación ocular de operaciones, procedimientos, sistemas, etc. durante la ejecución de las actividades de la organización. Se la considera parte de las actividades de relevamiento.

o) Rastreo: técnica utilizada para seguir el proceso de una operación de manera progresiva o regresiva, reconstruyendo el flujo de actividades y controles, a través de la información, registros o documentación respectiva.

p) Relevamiento: actividades encaradas para tomar conocimiento de las características del procedimiento, actividad, sistema o aspecto a auditar.

q) Revisión: análisis detallado de las características que debe cumplir una actividad, informe, documento, entre otros. Sirve para seleccionar operaciones que serán verificadas en el curso de la auditoría.

r) Tabulación: representación sistemática de la información. Consiste en agrupar, sobre la base de determinados criterios, datos obtenidos de una o más fuentes, para posibilitar el análisis.

s) Veeduría: observación de la ejecución de acciones o procesos específicos, atendiendo al cumplimiento de la reglamentación aplicable.

Adicionalmente, se pueden aplicar otros métodos que complementan a los procedi-mientos y técnicas citados y que constituirán elementos auxiliares para la selección y utilización de estos. Por su intermedio se identifican las condiciones existentes, se establecen muestras del universo y se preparan los resultados del trabajo realizado. Entre estos métodos pueden señalarse:

a)  Pruebas selectivas a criterio o juicio del auditor: Cuando con el objeto de simplificar las labores de medición, verificación o examen, a juicio del auditor se seleccione una muestra representativa del universo bajo análisis. La selección de la cantidad y características de unidades elegidas se basará exclusivamente en el discernimiento del auditor, el que estará vínculado con el conocimiento que pueda tener del control interno vigente.

b) Pruebas selectivas por muestreo estadístico: El mismo permite cuantificar el grado de incertidumbre (riesgo) que resulta de examinar sólo una parte del universo. Existen métodos matemáticos para determinar el tamaño mínimo de la muestra necesaria para un conjunto. La selección se hará sobre la base de técnicas que establecen la cuantia de unidades (cantidad de hechos, bienes, documentos, etc.) a ser sometidas a muestreo, teniendo en cuenta el universo a considerar.

c) Pruebas mediante análisis de datos sobre la totalidad del universo a auditar: en casos en que resulte viable mediante las herramientas tecnológicas disponibles, se pueden realizar análisis, cálculos y cruzamientos de datos según las pruebas determinadas por el auditor.

El criterio profesional del auditor y su experiencia determinarán la combinación de prácticas y procedimientos según los riesgos y otras circunstancias, con vistas a obtener la evidencia necesaria y la suficiente certeza para sustentar sus conclusiones y opiniones de manera objetiva.

En cada etapa se identificarán las herramientas a aplicar en cada circunstancia.

El auditor interno, al planificar su tarea y seleccionar los procesos de auditoría, debe considerar el grado de exposición o de riesgos potenciales referidos a posibilidades de comisión de ilícitos e irregularidades en los diferentes segmentos y operaciones organizacionales.

Debe ejecutar·los procedimientos de auditoría, de manera tal que le permitan obtener una razonable seguridad acerca del funcionamiento de los controles, en base a una apropiada estimación del riesgo.

La probabilidad de identificar la existencia de errores es normalmente más alta que la de hacerlo con los ilícitos, ya que éstos son ordinariamente acompañados por acciones dirigidas a ocultarlos.

El auditor interno debe tener en cuenta que existen diversas condiciones y eventos que incrementan la posibilidad de estaren presencia de actividades irregulares, como porejemplo:

a)  Débil diseño del Sistema de Control Interno (por ej. falta de controles en los procesos, incumplimiento de las normas de control interno aprobadas por SIGEN u otras aplicables, falta de mecanismos de rendición de cuentas, etc.).

b) Incumplimiento de normas y/o de procedimientos de control interno establecidos.

c)  Cuestionamientos a la integridad y competencia de la Autoridad.

d)  Transacciones inusuales.

e)  Impedimentos para obtener suficiente y apropiada evidencia de auditoría.

f)  Concentración de funciones asociadas a gestiones económicas o custodia de activos; falta de controles por oposición o de adecuados niveles de supervisión.

g)  Impedimentos para la apropiada rendición de cuentas, como por ejemplo mediante falta de asignación de responsabilidades claras, registros incompletos o inexistentes, falta de individualización de permisos de usuarios sobre los sistemas informáticos, ausencia de registros de transacciones críticas, etc.

Pueden constituir indicadores válidos las operaciones no autorizadas o indebidamente conformadas, el incumplimiento de los controles establecidos, los precios o cláusulas contractuales anormales o las diferencias significativas en los inventarios. Ante ello, el auditor interno debe adecuar, a su juicio, los procedimientos complementarios a aplicar en su labor, teniendo en consideración el tipo de posibles anomalías y la probabilidad de su existencia.

A menos que las circunstancias indiquen claramente lo contrario, el auditor no puede asumir que la detección de solo un caso es aislada. Ante su presencia, ajustará la naturaleza, alcance y oportunidad de los procedimientos de detalle a aplicar.

En ejercicio de su actividad, la responsabilidad general del auditor funcionario público, está alcanzada por las normas generales en la materia.

En el desarrollo de la auditoría, su responsabilidad ante la detección de indicios que hagan presumir la comisión de ilícitos consiste en:

a)  Prestar debida atención a las situaciones que incrementan riesgos.

b)  Informar a los niveles de autoridad pertinentes, para que lleven a cabo las acciones que correspondan antes de extender la aplicación de procedimientos de auditoría.

c)  En determinadas circunstancias incluso puede ser requerido suspender o interrumpir todo o una parte del trabajo de auditoría para no interferir con las investigaciones que se lleven a cabo.

11.5. Comunicación durante el trabajo

La labor de auditoría debe incluir comunicaciones durante todo el trabajo, es decir, iniciales, durante la ejecución y al cierre con el área auditada.

Para asegurar una comunicación eficaz, debe emplearse una variedad de métodos: formales e informales, por escrito u orales. Las comunicaciones del trabajo de Auditoría Interna podrán llevarse a cabo mediante reuniones programadas, presentaciones, correos electrónicos y otros formatos, así como a través de conversaciones informales. En el caso de utilizarse este último método, deberá propiciarse la participación de por lo menos dos miembros del equipo de auditoría.

El alcance de la comunicación continua depende de la naturaleza y duración del trabajo y podrá incluir:

•  La notificación previa al inicio de la auditoría incluyendo a la Dirección/Gerencia y el personal relevante de la actividad objeto de auditoría, con el fin de establecer las bases para la cooperación y el diálogo abierto.

•  Charlas sobre la evaluación de riesgos del área objeto de auditoría

•  Solicitud de información y los recursos necesarios para llevar a cabo el trabajo

•  Proporcionar actualizaciones sobre los asuntos que merezcan modificación del alcance, objetivos, duración y cronograma del trabajo.

• La presentación de los resultados obtenidos, incluidos los hallazgos, las recomendaciones y, cuando corresponda, los planes de acción destinados a subsanar las observaciones formuladas. En estos casos, deberá considerarse la relación costo-beneficio entre los efectos de la situación observada y los beneficios esperados de la implementación de las acciones propuestas. Asímismo los resultados deberán ser tratados en la reunión de cierre de la auditoría, como instancia de intercambio entre auditores y auditados, con carácter previo al cierre definitivo del trabajo y a la emisión del Informe Final.

•  El cronograma y responsable/s de implementar las recomendaciones y/o planes de acción.

Ver también Principio 9. Comunicar de manera eficaz.

11.6.  Criterios de evaluación y objetivos de control

Los auditores internos deben identificar los criterios más relevantes que se emplearán para evaluar las actividades bajo revisión, definidos en los objetivos y en el alcance del trabajo.

Los auditores internos deben comprobar en qué medida los funcionarios responsables han establecido criterios adecuados para determinar si la actividad objeto de revisión ha alcanzado sus objetivos y metas. Cuando dichos criterios resulten adecuados, deberán utilizarlos en su evaluación. Estos criterios deben reflejar el estado o resultado deseado de la actividad y ser específicos y prácticos. En caso de que no resulten adecuados o no hayan sido establecidos, los auditores internos deben identificar criterios apropiados mediante entrevistas con los funcionarios responsables, pudiendo darse participación a SIGEN.

La adecuada adopción o definición de estos criterios resulta fundamental para el posterior desarrollo de la auditoría, ya que constituyen el parámetro de referencia con el cual los auditores internos comparan la condición existente —la realidad observada— respecto del deber ser. De dicha comparación pueden surgir diferencias susceptibles de constituir potenciales observaciones, cuya relevancia deberá ser evaluada a efectos de determinar su significatividad y sustentar las conclusiones de la auditoría.

Para el auditor interno, resulta fundamental aplicar su juicio profesional para determinar si los criterios establecidos por la organización son adecuados. A tal efecto, dichos criterios deben ser relevantes, encontrarse alineados con los objetivos de la organización y de la actividad objeto de revisión, y permitir comparaciones consistentes y fiables. Algunos criterios adecuados son:

•  Elementos internos: políticas, procedimientos, indicadores de desempeño, metas, entre otros.

•  Elementos externos: leyes, regulaciones, obligaciones contractuales, etc.

•  Prácticas rectoras: normas, guías, indicadores o benchmarking específicos para la actividad. Se contemplan en este punto, los objetivos de control establecidos en las Normas Generales de Control Interno aprobadas por SIGEN y otras aplicables.

•  Buenas prácticas establecidas por la organización.

•  Expectativas en base al diseño de control.

•  Procedimientos que no estén formalmente documentados.

Los auditores internos deberían informar a los funcionarios responsables/auditados sobre los criterios que serán utilizados durante el trabajo. Los criterios acordados deberían ser documentados para evitar interpretaciones incorrectas o cuestiones sobre su validez por parte de los funcionarios responsables/auditados.

11.7.  Recursos del trabajo

Al planificar el trabajo, los auditores internos deben identificar los tipos y cantidad de recursos necesarios para lograr los objetivos propuestos.

Asimismo, deben intervenir en la selección del personal que participará de las tareas, a fin de asegurar que sus calificaciones y competencias se correspondan con el perfil requerido.

Los auditores internos deben considerar:

•    La naturaleza y complejidad del trabajo.

•    El plazo dentro del cual se debe completar el trabajo.

•    Si los recursos humanos, financieros y tecnológicos disponibles son apropiados y suficientes para alcanzar los objetivos del trabajo.

En el caso de que los recursos disponibles sean inapropiados o insuficientes, los auditores internos deben informar estas cuestiones con la autoridad superior y, de corresponder, a SIGEN.

Cuando planifican los trabajos, los auditores internos deben considerar la forma más eficaz y eficiente de aplicar los recursos financieros, humanos y tecnológicos disponibles. La planificación del trabajo requiere determinar si los recursos disponibles son apropiados y suficientes, o si será necesario obtener recursos adicionales para completar el mismo.

Cuando resulte necesaria la incorporación de especialistas externos mediante la contratación para la realización de alguna tarea en especial, se debe evaluar la capacidad, los conocimien-tos, la independencia de criterio y la objetividad de los postulantes.

Además, se deberá revisar la labor del especialista contratado y los elementos de juicio utilizados para justificar sus observaciones y conclusiones, evaluando así, su idoneidad.

El Responsable de la Auditoría Interna debe asegurarse de que el especialista contratado lleve a cabo los planes de acuerdo a sus óptimas habilidades.

Los aspectos para tener en cuenta para la contratación y realización de las tareas son, como mínimo, los siguientes:

a)    Propósito y alcance de los trabajos.

b)    Duración de las tareas y contenido específico del informe a emitir.

c)    Procedimientos mínimos a aplicar.

d)    Adecuación de las prácticas de auditoría a emplear, a las presentes normas.

e)    Confidencialidad y cláusulas restrictivas acerca de la información obtenida durante la revisión.

f)    Propiedad y custodia de los papeles de trabajo.

g)    Acceso a los registros, personal y recursos de la labor.

h)    Referencia o no en el Informe del Auditor al juicio del especialista.

i)    Acceso a otros controles que se decida realizar.

En el caso de no poder contar con los recursos necesarios, el auditor interno debe documentar esta situación, así como la modificación en el objeto y en el alcance de la auditoría, de corresponder. Este punto tiene relación con el Principio 10. Mejorar la calidad.

11.8. Programa de trabajo

Los auditores internos deben desarrollar y documentar el programa de trabajo para lograr los objetivos de la auditoría.

Este es un documento detallado que sirve como guía para ejecutar la auditoría, especificando las actividades, procedimientos, tareas, herramientas y plazos que el equipo auditor seguirá para verificar el cumplimiento de los objetivos y la calidad de los procesos del ente u organización objeto de la auditoría.

Se debe elaborar con base al plan de auditoría y contener un desglose específico de cómo se implementará ese plan en la práctica, asegurando que el trabajo se realice de manera completa y consistente.

El plan de trabajo de cada auditoría, así como su respectivo programa podrá ser modificado en función de los factores que acontezcan durante el desarrollo de la misma.

El programa de trabajo debe basarse en la información obtenida durante la planificación del trabajo, incluyendo, cuando proceda, los resultados de la evaluación de riesgos para la actividad bajo revisión.

Elementos clave de un programa de trabajo

a)  Los criterios que se emplearán para evaluar cada objetivo.

b)  Detalle de procedimientos a aplicar.

Incluye un listado de las acciones concretas a realizar, como entrevistas, revisiones documentales, inspecciones tisicas y pruebas de sistemas.

c)  Herramientas y métodos

(ej. uso de sotiware de auditoría, técnicas de análisis de datos y pruebas de cumpli-miento, etc.).

d)  Asignación de tareas.

Define qué miembros del equipo de auditoría son responsables de ejecutar cada procedimiento.

e)  Cronograma.

Establece las fechas y plazos para cada actividad, ayudando a gestionar el tiempo de manera eficiente.

f)  Identificación de evidencia.

Señala los documentos, registros y datos necesarios para respaldar los hallazgos de la auditoría.

g)    Evaluación de resultados.

Detalla cómo se medirán y valorarán los resultados obtenidos

El auditor interno debe revisar y aprobar el programa de trabajo antes de su implementación y oportunamente cuando se hagan modificaciones posteriores.

Importancia del programa de trabajo

•  Guía para la ejecución: Funciona como un mapa que orienta al auditor sobre qué hacer y cómo hacerlo.

•  Registro del trabajo realizado: Sirve como un registro permanente del trabajo ejecutado por el equipo auditor.

•  Asegura consistencia y completitud: Ayuda a garantizar que la auditoría cubra todos los aspectos necesarios y se desarrolle de manera uniforme.

• Flexibilidad: Debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a cambios o situaciones imprevistas que puedan surgir durante la auditoría.

Tipos de programas de trabajo

Existen diferentes programas de trabajo como:

Programa estándar:

es una guía detallada de procedimientos y pasos que se aplican en una auditoría de manera generalizada a diversas organizaciones. Se utiliza como una herramienta de trabajo, adaptable a cada uno, que incluye la evaluación de riesgos, el control interno y procedimientos sustantivos, y permite reducir tiempo y costos al no tener que formular un programa completo para cada auditoría.

Programa específico a medida:

es una hoja de ruta detallada que describe las actividades, procedimientos y tareas concretas a realizar durante una auditoría, adaptada a las circunstancias y necesida-des particulares de cada auditoría para alcanzar sus objetivos. A diferencia de un programa estándar, el programa específico se personaliza para abordar áreas clave, como procedimientos o cumplimiento normativo, y sirve para guiar el trabajo del equipo auditor, asignar responsabilidades, documentar los hallazgos y asegurar que se cumplan las normas.

El programa de trabajo debe prever la obtención de las evidencias válidas y suficientes con el fin de cumplir con los objetivos.

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•  Fiable

(basada en hechos y actualizada. Se debe aplicar una actitud crítica profesional para evaluar si la información es fidedigna).

Cabe considerar que la información recopilada aumenta la fiabilidad cuando la obtiene directamente el auditor interno o surge de una fuente independiente confiable; se puede corroborar y se recopila de un sistema que cuenta con procesos eficaces de gobierno, gestión de riesgos y control.

•  Suficiente

(permite a los auditores internos llevar a cabo sus análisis y permite a una persona prudente, informada y competente repetir el programa de trabajo y llegar a las mismas conclusiones que el auditor interno).

El auditor debe considerar cuidadosamente si existen razones para dudar de la validez o integridad de la evidencia y, de ser así, debe obtener evidencia adicional o revelar esa situación en el informe de auditoría.

Las evidencias podrán ser tisicas, documentales, testimoniales, resultantes de análisis, cálculos, estudios, informáticas (registros o bases de datos, logs de transacciones, metadatos, permisos de accesos, reportes obtenidos de sistemas, programas, parámetros de configura-ción de tecnología, etc.), entre otras.

12.2.  Determinación de observaciones de auditoría

El auditor debe evaluar cada potencial hallazgo u observación del trabajo para determinar su importancia, causa fundamental o raíz, efectos o impactos, así como los riesgos. Para esto, el auditor debe considerar la probabilidad de que ocurra el riesgo y su eventual impacto sobre los procesos de gobierno, gestión y control de la organización.

Las observaciones de auditoría se obtienen a través de un proceso de comparación entre «lo que es» (realidad) respecto de «lo que debe ser» considerado una práctica aceptable o razonable (criterio). Las mismas deben comunicarse de forma tal que no induzcan a conclusio-nes erróneas, y su contenido debe estar justificado y respaldado por las evidencias de la labor cumplida.

El auditor debe documentartodas las observaciones de auditoría surgidas como consecuencia de su tarea, que merezcan ser comunicadas.

Se considera observación de auditoría a aquella situación específica que revela apartamien-to a las normas o a prácticas estimadas razonables, surgida como resultado de la evaluación de cuestiones tales como el sistema de control interno vigente, actividades, programas presupuestarios, procesos, contratos, normativa, etc., y que el auditor considera de importancia plantear para conocimiento de los funcionarios competentes.

Para formular una observación conforme al objeto de su examen, el auditor se valdrá de consideraciones tales como:

•  Su conocimiento profundo de los hechos y circunstancias, así como de su juicio profesional.

•  La materialidad y la importancia relativa.

•  El impacto acaecido o probable.

En la formulación de las observaciones se deberá, cuando resulte aplicable:

•  identificar la condición, entendida como la situación, deficiencia o desvío detectado;

•  establecer el criterio aplicable, entendido como la norma, procedimiento, parámetro u otra referencia respecto de la cual se evalúa la situación observada;

•  determinar, en la medida de lo posible, la causa que dio origen a la deficiencia o desvío;

•  identificar y, cuando resulte posible y pertinente, cuantificar el efecto real o potencial de la situación observada, incluidos los riesgos asociados a su mantenimiento;

• evaluar, cuando la naturaleza de la observación lo justifique, su posible impacto sobre la información presupuestaria y contable de la jurisdicción o entidad.

Patrones de comportamiento e identificación de las causas raíz.

Al analizar las observaciones, así como las conclusiones de trabajos previos, pueden revelarse patrones o tendencias con causales similares. La identificación de las causas raíz consiste en identificar el origen fundamental de un problema, un factor subyacente que, si se elimina o corrige, evitaría que el problema se repita. El proceso de análisis de la causa raíz se utiliza para identificar esta causa principal, en lugar de solo tratar los síntomas superficiales, con el objetivo de implementar soluciones efectivas y duraderas que prevengan futuros incidentes.

Es importante encontrar la causa raíz porque:

a)  Permite desarrollar soluciones que resuelven el problema en su origen, no solo los efectos.

b)  Al eliminar la causa fundamental, se evitan futuras recurrencias del problema.

c)  El análisis de la causa raíz puede revelar áreas más amplias que necesitan ser mejoradas, como por ejemplo, la cultura o los procesos organizacionales.

Para buscar una causa raíz, debe seguirse una serie de pasos como:

1)  La recopilación de datos, es decir, reunir la información relevante sobre el problema.

2)  El análisis de los mismos, esto es la investigación de las causas subyacentes y los factores que contribuyen al problema.

3)  La identificación de la causa raíz, mediante el uso de técnicas estructuradas como los “cinco porqués” o los “diagramas de causa – efecto”.

4)  Implementar soluciones mediante el desarrollo de acciones correctivas para abordar la causa raíz identificada.

Al presentar un estado de las observaciones se debe indicar cuáles provienen y se mantienen de auditorías anteriores y cuáles surgen de la nueva comprobación realizada, cuando así corresponda.

Se deben establecer criterios para clasificar las observaciones según su importancia, de modo de permitir a los funcionarios responsables de la gestión, la priorización de los planes de acción.

En el caso de que el auditor determine que la organización está expuesta a un riesgo significati-vo, esto debe ser documentado y comunicado.

En ese orden, el auditor interno debe priorizar las observaciones siguiendo criterios que aseguren la coherencia a través de todos los trabajos de la Auditoría Interna, considerando:

•    El impacto y probabilidad del riesgo.

•    La tolerancia al riesgo de la organización.

•    Cualquier factor adicional que sea importante para la organización.

12.3.  Recomendaciones y planes de acción

Juntamente con la exposición de las observaciones, el auditor interno deberá formular las recomendaciones que resulten pertinentes, orientadas a subsanar las deficiencias detectadas y promover su oportuna regularización por parte de los funcionarios responsables.

Las recomendaciones formuladas por la Auditoría Interna constituyen un insumo de valor para la máxima autoridad, orientado a señalar oportunidades de mejora en los sistemas y procesos de gestión. Corresponde a las autoridades competentes valorar dichas recomenda-ciones, diseñar e implementar los planes de acción correctivos y asumir la responsabilidad de su ejecución, con el objeto de optimizar el control interno y promover la eficiencia, eficacia y economía en la gestión pública.

Cuando algunos de los problemas revelados por la auditoría puedan tener varias soluciones posibles, ninguna superior a la otra según los elementos de juicio dispónibles, no se debe optar por proponer una única solución, sino presentar las ventajas y desventajas de cada una de ellas.

Las recomendaciones deben exponerse aún en los casos en que las acciones correctivas hayan sido prometidas o iniciadas, pero no terminadas.

La recomendación formal proporcionará una base para el seguimiento posterior por parte de la Unidad de Auditoría Interna, la SIGEN u otros auditores, sobre la posible acción correctiva llevada a cabo por los funcionarios y operadores competentes.

Las recomendaciones deben apuntar a que los funcionarios responsables puedan elaborar un plan de acción para:

•    Resolver las diferencias entre los criterios establecidos y la condición existente.

•    Mitigar los riesgos identificados para llegar a un nivel aceptable.

•    Abordar la causa raíz de lo observado.

•    Mejorar o reforzar la actividad, procesos y/o procedimientos administrativos bajo revisión.

12.4.  Traslado al auditado

Las observaciones y consiguientes recomendaciones deben requerir la opinión del auditado, debiéndose señalar posteriormente la aceptación o discrepancia por parte de los mismos; en caso de corresponder, se solicitará conocer el plan correctivo, es decir el compromiso asumido, el plazo estimado para su regularización y el responsable de instrumentarlo.

Uno de los propósitos que se persigue al tratar las observaciones y recomendaciones con los responsables y sus respectivos superiores, es tener la certeza de que el auditor no ha omitido hechos o no ha razonado con imprecisión. Con esto se logra que el auditor confirme las evidencias o bien obtenga datos que se hubieran omitido durante la tarea de auditoría, por reticencia de los informantes o por no haber encarado debidamente la evaluación, y que originen la cancelación de la observación por resultar improcedente o de escasa relevancia. El rápido conocimiento de las observaciones surgidas de la tarea de auditoría por parte de los responsa-bles y las máximas autoridades, agiliza la toma de decisiones correctivas ya que permite a los responsables, ejecutar acciones en forma previa a la comunicación del informe final del auditor, mostrando de esta forma la efectividad de la auditoría y la receptividad por parte de los responsables y máximas autoridades involucradas respecto de lo recomendado.

Cuando el auditado no comparta la observación y/o la recomendación brindada por el auditor interno, puede dejar constancia con fundamentación y acompañando los antecedentes correspondientes sobre la situación no compartida. Esta situación deberá reevaluarse por parte del auditor dejando constancia en el informe de las eventuales disidencias respecto de los argumentos presentados.

Las observaciones que describan posibles ilícitos cometidos por los agentes o cuestiones que puedan acarrear perjuicios fiscales que el auditor haya identificado pueden no ser puestas en conocimiento previo de los imputados, sino comunicadas directamente a la autoridad superior competente. Si fuera ésta la involucrada, entonces corresponderá elevarlas directamente a la SIGEN para que esta tome la acción correspondiente.

A posteriori de los elementos que surjan de la Opinión del Auditado, el informe debe incluir el Comentario a la Opinión del Auditado formulado por el responsable de la labor de auditoría.

12.5.  Conclusiones del trabajo

Los auditores internos deben elaborar una conclusión que sintetice los resultados de trabajo en relación con los objetivos establecidos. Dicha conclusión debe reflejar la opinión profesional del auditor respecto de la importancia general de los aspectos detectados en la auditoría, conside-rando el objeto y el alcance definidos.

En ese orden, las conclusiones son opiniones técnicas, fruto del razonamiento basado en las evidencias, que constituyen una de las partes sustanciales de la labor y que deben responder a lo requerido en el objeto de la auditoría. Por ello, la conclusión final u opinión es la expresión que el auditor expone, indicando el grado de desvío u observancia encontrado sobre el óptimo aceptable, conforme a las evidencias respaldatorias y a su juicio profesional. En ese sentido, considera los elementos válidos y suficientes, así como evidencias respaldatorias y su juicio profesional y evalúa, dentro de la conclusión, la opinión del auditado incorporada al informe.

Ver Principio 13. Comunicar las conclusiones del trabajo y monitorear los planes de acción.

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13.2.  Comunicar oportunamente los resultados

Los resultados de las auditorías realizadas deben ser comunicados a la jurisdicción o entidad y a la SIGEN en tiempo y forma. Éstos pueden incluir las conclusiones de los trabajos, los temas y las conclusiones a nivel unidad organizativa u organización.

Resulta imprescindible que los informes se preparen con la prontitud necesaria para que los comentarios, cuestionamientos o recomendaciones lleguen con oportunidad al destinata-rio y le permitan actuar en consecuencia.

13.3.  Revisión y aprobación del informe de auditoría

Las comunicaciones finales deben ser revisadas y aprobadas por el Responsable de Auditoría Interna antes de su emisión; deberá ser efectuada mediante un informe escrito firmado y difundirse a las partes interesadas de manera que aseguren la debida consideración de los resultados.

Los auditores deben desarrollar una comunicación final (informe) al concluir el trabajo, que incluya el informe ejecutivo y analítico, detallando: los objetivos de la auditoría, el alcance del trabajo, las limitaciones al alcance, el marco de referencia, las observaciones, las recomenda-ciones, la respuesta del auditado, comentarios a la opinión del auditado y las conclusiones.

En ese sentido, la comunicación final debe incluir:

•    Las observaciones, su importancia y priorización.

•    Una explicación de las limitaciones al alcance, en su caso.

•    Una conclusión con respecto a la eficacia de los procesos de gobierno, gestión de riesgos y control de la actividad revisada.

La comunicación final (informe) procurará especificar los funcionarios responsables de abordar las observaciones.

Cuando el auditor tenga conocimiento de que el área auditada haya iniciado o completado las acciones que aborden lo observado antes de emitir la comunicación final, dichas acciones deben ser reconocidas en la comunicación (en el cuerpo del informe y en el capítulo de Conclusiones).

La comunicación final debe ser precisa, objetiva, clara, concisa, constructiva, completa y oportuna, tal y como se describe en Principio 9. Comunicar de manera eficaz.

El informe debe ser elaborado teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

1.  Importancia del contenido

Los asuntos de los que trata el informe escrito deben tener suficiente importancia para justificar su inclusión y la atención de los funcionarios a los que va dirigido. Deben evitarse los temas de una importancia relativa menor.

2.  Completo y suficiente

El informe debe dar cuenta de todos los aspectos comprendidos y resultantes de la labor de auditoría, brindando la información necesaria para la adecuada interpreta-ción de los temas tratados.

Si bien el informe debe ser conciso, contendrá los antecedentes suficientes sobre los objetivos y alcance del trabajo, la descripción de las observaciones, recomendacio-nes, la opinión del auditado y la conclusión u opinión del auditor, teniendo en cuenta una perspectiva adecuada.

El auditor debe partir del supuesto que el lector no tiene conocimiento de la materia analizada; por lo tanto, el informe explicará suficientemente los hechos o circunstan-cias, y expondrá sus recomendaciones y conclusiones con claridad.

3.  Utilidad

Su propósito es generar una acción constructiva, ayudar al auditado y a la organiza-ción y conducir a la obtención de mejoras que resulten necesarias.

4.  Oportunidad

Debe emitirse sin retraso, a fin de permitir una rápida acción correctiva.

La oportunidad siempre es importante y más aún cuando el informe se refiere a temas tales como malversación de recursos, transacciones ilegales, acciones de responsabilidad y otras fallas en la protección del interés público.

5.  Objetividad

La objetividad se obtiene brindando información real y libre de distorsión. Las observaciones, recomendaciones y conclusiones deben expresarse de forma imparcial.

Las observaciones y conclusiones del informe deben estar sustentadas por evidencia válida y suficiente, que conste en los papeles de trabajo. Se deben preparar informes que reflejen la realidad de la mejor manera posible, sin inducir a error, y que enfaticen sólo aquello que necesita atención.

Cuando el auditor tiene evidencias de que su informe contiene un error, debe evaluar la necesidad de emitir un informe rectificativo, para su distribución entre todos aquellos que recibieron el informe anterior.

Ver punto 13.6. Errores y omisiones.

6.  Equidad

El requisito de equidad se refiere a la necesidad de ser justos e imparciales en las manifestaciones del informe, de manera que los destinatarios estén razonablemente seguros de que el mismo es digno de crédito.

Si en algunos de los trabajos no es posible llegar a efectuar toda la labor necesaria para verificar la corrección de la información brindada, se debe señalar la fuente que la originó e incluir la salvedad necesaria.

7.  Calidad convincente

Las observaciones se presentarán de manera convincente, y las recomendaciones y conclusiones deberán inferirse lógicamente de los hechos presentados.

Los datos contenidos en el informe deben ser suficientes para convencer a los lectores de la importancia de las observaciones, la conveniencia de aceptar las recomendaciones y la razonabilidad de las conclusiones. El auditor debe estar preparado para dar pruebas concretas de todas y cada una de las manifestaciones contenidas en su informe.

8.  Claridad y simplicidad

Los informes deben ser redactados de manera clara y con un ordenamiento lógico. Estas características se relacionan directamente con la eficacia de la comunicación.

Se debe partir del supuesto de que los lectores no tienen conocimientos técnicos sobre la materia. Cuando se usan giros y siglas no familiares, se los debe definir claramente.

Debe evitarse el lenguaje excesivamente técnico y brindar información de apoyo para la comprensión de los temas complejos. Se debe limitar la repetición de conceptos y descripciones, en la medida que ello contribuya a la comprensión.

9.  Concisión

Los informes completos y concisos cuentan con una probabilidad más elevada de captar la atención y generar acciones eficaces.

Los informes concisos van a los hechos y evitan detalles innecesarios que desalienten o confundan al lector.

Solamente cuando sea conveniente para la ampliación y comprensión de la informa-ción incluida en el cuerpo del informe, se incorporarán anexos con información complementaria, gráficos u otras herramientas que se consideren apropiadas.

10.  Tono constructivo

El tono del informe debe buscar una reacción de aceptación a las recomendaciones y conclusiones; por ende, debe ser de tipo constructivo.

Las observaciones se presentarán con un lenguaje que no genere una posición defensiva u oposición. Aunque a menudo una observación significa un apartamiento a una práctica deseable, debe hacerse su mención procurando poner énfasis en los beneficios de las mejoras.

Debe evitarse adjetivar y/o acentuar en demasía las deficiencias y presentarlas en una justa perspectiva que las señale sin exagerar (excepto casos de notorias y costosas irregularidades), a fin de canalizar e impulsar las correcciones.

Asimismo, se deberán mencionar, cuando sea el caso, los logros más destacados observados en la jurisdicción o entidad y las fortalezas de aquellas áreas o situaciones que así lo demuestren.

El informe debe sustentarse en evidencia suficiente, relevante y fiable, presentarse con lenguaje técnico claro y accesible, y vincular condiciones, criterios, causas y efectos.

Las recomendaciones deben ser factibles y proporcionales.

Asimismo, deberá incluir una declaración con respecto a la conformidad con las Normas de Auditoría Interna Gubernamental.

El informe debe proporcionar información de calidad para la toma de decisiones, la mejora de la gestión y la rendición de cuentas

13.4.  Contenido del informe final de auditoría

El informe final de auditoría debe estar conformado por un Informe Ejecutivo y un Informe Analítico.

El Informe Ejecutivo

tiene como objetivo comunicar a las máximas autoridades las principales observaciones. Deberá contener una exposición clara, breve y concreta de las observaciones y recomendacio-nes más relevantes, y la síntesis con la conclusión final a la que se haya arribado al cabo de las tareas de auditoría. Debe preceder al Informe Analítico.

El objetivo del Informe Ejecutivo es el de comunicar y alertar a las máximas autoridades las principales observaciones derivadas de la labor.

El Informe Analítico

es un informe más extenso que debe incluir de manera detallada los siguientes conceptos:

•  Objetivo/Objeto de la auditoría:

consiste en el análisis y/o evaluación de la materia-objeto- previamente identificada, con la finalidad específica determinada.

•  Alcance de la tarea:

se debe enunciar que la tarea fue realizada de acuerdo con las Normas de Auditoría Interna Gubernamental, aplicándose los procedimientos de auditoría allí enumerados u otros que se consideraron necesarios para el desarrollo de la tarea. Asimismo, debe especificarse la fecha de inicio y de finalización de las tareas en el campo, identificando el período cubierto por el examen.

•  Limitaciones al alcance:

en el caso de que el objetivo no haya sido alcanzado en su totalidad por motivos atribuibles al auditado o a condicionantes externos, deben indicarse los hechos que limitaron el alcance y, en la medida de lo posible, los efectos que esa limitación provocó en el trabajo de auditoría.

•  Marco de referencia y marco normativo:

se debe incluir una sucinta información sobre el programa, área, actividad, contrato, operación, etc., que ha sido objeto de la auditoría, como así también las normas aplicables a la materia.

•  Observaciones

surgidas de la labor de comparar un criterio o “deber ser” con una situación, control o circunstancia real a que es aplicable dicho criterio.

•  Recomendaciones para subsanar las mismas

toda observación detectada (o conjunto de ellas) debe tener la recomendación genérica o específica de la acción correctiva a tomar por la organización.

Opinión del auditado

sobre la procedencia de las observaciones/hallazgos detectados y/o sobre las recomendaciones sugeridas.

Comentarios a la opinión del auditado:

se incluirán los cometarios a la opinión del auditado, de corresponder.

Conclusión

o manifestación final resultante de las tareas llevadas a cabo por el auditor, conforme las normas anteriormente establecidas.

El Informe Analítico es un informe amplio que describe en forma detallada cada uno de los conceptos que lo integran.

13.5.  Comunicar la aceptación de los riesgos

El Responsable de Auditoría Interna debe comunicar los niveles de riesgo inaceptables.

Si el auditor interno concluye que el auditado ha aceptado un riesgo mayor al tolerado por la organización, debe tratarlo con la máxima autoridad y, si no se resuelve, elevarlo a la SIGEN.

La resolución del riesgo corresponde a la organización, no al Responsable de Auditoría Interna.

Cuando los riesgos excedan el tolerado por la organización, los impactos pueden incluir, entre otros:

•    Daños a la reputación de la organización

•    Daños a los empleados, colaboradores u otras partes interesadas

•    Sanciones regulatorias importantes u otras penalizaciones dinerarias o contractuales

•    Errores materiales

•    Conflicto de intereses, fraudes u otros actos ilegales

•    Impedimentos significativos para lograr los objetivos estratégicos

13.6.  Errores y omisiones

Si la comunicación final contiene errores y/u omisiones significativas, el responsable de la emisión del informe debe evaluar la necesidad de emitir un informe rectificativo y debe comunicar la información corregida a todas las partes que recibieron la comunicación original.

Además, debe identificar la causa del error y aplicar acciones correctivas para evitar que vuelva a ocurrir.

13.7.  Seguimiento de la implementación de recomendaciones o planes de acción

Los auditores internos deben realizar el seguimiento orientado a verificar la implementación de sus recomendaciones o los planes de acción presentados por las áreas auditadas.

Deben vigilar el cumplimiento de las instrucciones impartidas por las autoridades superiores de cada jurisdicción o entidad y demás sectores involucrados, dirigidas a solucionar las falencias expuestas como observaciones en los informes de auditoría.

Su actuación debe propender a la modificación de conductas y al apoyo de la mejora de la gestión. Esto debe verificarse a través del seguimiento efectivo de las falencias expuestas en

los informes anteriormente emitidos. El seguimiento es clave para asegurar que las recomendaciones se implementen y las deficiencias se subsanen.

Al efecto, se deben mantener bases de datos, actualizadas y documentadas, conteniendo todas las observaciones y recomendaciones efectuadas con motivo de la labor, asegurando el registro oportuno en el sistema de información indicado por SIGEN.

El seguimiento periódico le permite al auditor asegurarse respecto de la adopción de medidas adecuadas con relación a los hechos verificados. Al vigilar el cumplimiento de las medidas correctivas, se podrá evaluar no sólo lo acertado del asesoramiento, sino también si los resultados obtenidos de tales soluciones se corresponden con las expectativas.

Dicho seguimiento sobre el estado de corrección de las observaciones se debe realizar mediante la constatación de la implantación de medidas adecuadas a través de una nueva auditoría o sobre la base de un examen especial. También se podrá recurrir a solicitar información a los sectores a cargo de instrumentar las acciones y realizar pruebas selectivas de verificación de las mismas, conforme a la envergadura de los temas de que se trate.

La metodología incluirá:

a)  consultas sobre el progreso de la implementación,

b) realización de evaluaciones de seguimiento empleando un enfoque en base a riesgos, y

c) actualización del estado de los planes de acción en el sistema de seguimiento.

La máxima autoridad de la jurisdicción o entidad auditada debe estar informada del estado de corrección de las observaciones, aspecto que se debe tratar en los distintos métodos de comunicación y reporte previstos, especialmente Comité de Control y de Auditoría.

Si se diera el caso de que la Máxima Autoridad no aceptara, bajo su responsabilidad, la validez de las recomendaciones del auditor y decidiera no ordenar la implantación de las soluciones o medidas correctivas que aconseja el mismo en su informe, se debe procurar obtener el fundamento documentado de tal decisión. En esa circunstancia, se debe evaluar la inclusión del cuestionamiento u objeción, es decir, el señalamiento de no haberse corregido las observaciones identificadas, en un nuevo informe de auditoría.

Todas las recomendaciones no aceptadas deberán mantenerse registradas de forma permanente en el sistema de seguimiento de la Auditoría Interna y de la SIGEN, junto con las evidencias documentales de las acciones de control realizadas.

En cada jurisdicción o entidad debe constituirse el Comité de Control o Comité de Auditoría según lo normado, el cual debe dar tratamiento conjunto de las observaciones/hallazgos y recomendaciones de los informes de auditoría y todas aquellas cuestiones vinculadas al control interno, promoviendo la adopción de medidas correctivas y la generación de compromisos para su puesta en práctica.

Este principio resulta esencial para asegurar que las observaciones de auditoría sean entendidas correctamente y que las acciones correctivas sean llevadas a cabo de manera efectiva.

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GLOSARIO

Actitud crítica profesional: Actitud mental que consiste en cuestionar y hacer una valoración crítica sobre la fiabilidad de la información. Requiere mantener una mente inquisitiva, ser directo y honesto al plantear inquietudes y buscar evidencias adicionales cuando la información presente inconsistencias, falsedad o pueda inducir a error.

Actividad bajo revisión: Entidad, área, operación, función, proceso o sistema específico que es objeto de un trabajo de Auditoría Interna o evaluación en una organización.

Actividad de Auditoría Interna: Actividad que contribuye a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno.

Aceptación del riesgo: Nivel de riesgo que una organización está dispuesta a aceptar.

Agregar Valor: La actividad de Auditoría Interna añade valor a la organización (y sus partes interesadas) cuando proporciona aseguramiento objetivo y relevante, y contribuye a la eficacia de los procesos de gobierno, gestión de riesgos y control.

Ambiente de Control: Conjunto de procesos, estándares y estructuras que proveen la base para la ejecución del control interno en la organización.

Aseguramiento (Assurance): Examen objetivo de evidencias con el propósito de proveer una evaluación independiente y una seguridad razonable sobre la gestión de riesgos, la eficacia del sistema de control interno y los procesos de gobernanza de la entidad pública. Los servicios de aseguramiento no implican asunción de responsabilidades de gestión ni constituyen una garantia absoluta sobre las operaciones.

Aseguramiento: Servicio independiente brindado por la auditoría interna que consiste en evaluar objetivamente procesos, controles, riesgos y cumplimiento, proporcionando conclusiones basadas en evidencia.

Asesoramiento (Servicios de) / Consultoría: Servicios a través de los cuales se ofrece asesoramiento a las partes interesadas de la organización sin proporcionar aseguramiento ni asumir responsabilidades de gestión. La naturaleza y alcance están sujetos al acuerdo efectuado con las partes interesadas relevantes.

Auditoría Interna / Función de Auditoría Interna (UAI): Actividad independiente y objetiva de aseguramiento y asesoramiento (consulta) diseñada para añadir valor a las operaciones de una organización, ayudando a la organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gobierno, gestión de riesgos y control.

Causa: Razón o factor que explica la existencia de la condición detectada. Puede ser operativa, normativa, organizacional, tecnológica vinculada a la gestión del talento humano.

Causa raíz: Cuestión fundamental o motivo subyacente de la diferencia entre los criterios y la condición de la actividad bajo revisión. Es el origen fundamental de un problema, que, si se elimina o corrige, evitaría que el problema se repita.

Código de Ética: Instrumento normativo que establece los principios, valores y reglas de conducta que deben orientar el comportamiento de quienes ejercen funciones públicas, con el fin de asegurar una actuación íntegra, transparente, imparcial y orientada al interés general, en cumplimiento de lo dispuesto por la Ley 25.188, el Decreto N° 41/1999 y otros estándares internacionales.

Competencias: Conjunto de conocimientos, aptitudes y habilidades requeridos para el adecuado desempeño de la Función de Auditoría Interna, que permiten a los auditores cumplir eficazmente sus responsabilidades, de conformidad con los estándares aplicables, promoviendo la mejora continua y el fortalecimiento de su capacidad profesional.

Conclusión del trabajo: Juicio profesional de los auditores internos con respecto a los hallazgos/observaciones del trabajo cuando se consideran de manera conjunta. Debe resumir la opinión profesional sobre la importancia general de lo detectado en la auditoría.

Condición: Corresponde a la descripción objetiva e imparcial de la situación o deficiencia encontrada en los documentos, procesos u operaciones analizadas.

Conflicto de interés: Situación en la que los intereses personales del auditor interno, o de terceros vinculados, pueden influir o aparentar influir en el ejercicio independiente, objetivo e imparcial de sus funciones, debiendo ser prevenidos, declarados y gestionados conforme a la normativa vigente y a los estándares de integridad aplicables.

Confidencialidad / Secreto profesional: Deber de los auditores internos de utilizar y proteger la información obtenida solo para finalidades profesionales y protegerla del acceso o divulgación no intencionada, tanto interna como externa.

Control: Conjunto de medidas implementadas en la organización, para gestionar riesgos y brindar una seguridad razonable sobre el cumplimiento de los objetivos institucionales, la legalidad de las operaciones y la protección de los recursos públicos.

Controles de tecnología de la información: Controles que soportan la gestión y el gobierno del negocio, y proporcionan controles generales y técnicos sobre las infraestructuras de tecnología de la información tales como aplicaciones, información, infraestructura y usuarios.

Criterio de auditoría: Norma, política, procedimiento, estándar técnico o requisito legal contra el cual se evalúa la condición observada. El criterio permite determinar si existe desviación, incumplimiento o deficiencia.

Criterios de evaluación: Parámetros de referencia utilizados en Auditoría Interna para comparar la evidencia obtenida con la situación esperada y determinar el grado de cumplimiento o desempeño.

Cumplimiento: Adhesión a las leyes, reglamentos, contratos, políticas, planes, procedimientos, y otros requerimientos.

Debe: Las Normas emplean la palabra “debe” para referirse a un requisito incondicional.

Debería: Las Normas emplean la palabra “debería” donde se espera un cumplimiento a menos que las circunstancias, basadas en el juicio profesional, justifiquen alguna desviación.

Debido cuidado profesional: Requisito de que los auditores internos planifiquen y ejecuten los servicios de Auditoría Interna con diligencia, juicio y actitud crítica profesional, considerando la naturaleza, circunstancias y requisitos del trabajo, así como los costos en relación con los potenciales beneficios de los servicios.

Efecto / Riesgo asociado: Consecuencia real o potencial derivada de la condición identificada. Puede afectar la eficiencia, eficacia, economía, legalidad, transparencia, integridad o confiabilidad del proceso auditado.

Entorno: Ambiente o comunidad a la que va dirigido el bien generado o el servicio prestado por la organización.

Estatuto de Auditoría Interna: Documento formal escrito que incluye el Mandato de la Función de Auditoría Interna, su posición dentro de la organización, sus relaciones de dependencia, el alcance de su trabajo, los tipos de servicios y otras especificaciones. Evaluación de riesgos: Identificación y análisis de los riesgos que son relevantes para el logro de los objetivos de la organización.

Evaluación de riesgos: Identificación y análisis de los riesgos que son relevantes para el logro de los objetivos de la organización.

Externalización (Outsourcing / Cosourcing): Contratar con un proveedor externo e independiente de servicios de Auditoría Interna. Puede ser completa (toda la función Outsourcing) o parcial (parte de los servicios- Cosourcing).

Fraude: Cualquier acto ilegal caracterizado por engaño, ocultación o violación de confianza. Estos actos no requieren la aplicación de amenaza de violencia o de fuerza tisica. Los fraudes son perpetrados por individuos y por organizaciones con el objetivo de obtener dinero, bienes o servicios, para evitar pagos o pérdidas de servicios, o para asegurarse ventajas personales o de negocios.

Gestión de riesgos: Proceso para identificar, evaluar, manejar y controlar acontecimientos o situaciones potenciales, con el fin de proporcionar un aseguramiento razonable respecto del alcance de los objetivos de la organización.

Gobierno: Combinación de procesos y estructuras implantados por la máxima autoridad de la jurisdicción/entidad para informar, dirigir, gestionar monitores o las actividades de la organización con el fin de lograr sus objetivos.

Gobierno de tecnología de la información: Consiste en el liderazgo, estructuras y procesos de la organización capaces de asegurar que la tecnología de la información de la jurisdicción/entidad puede dar soporte al cumplimiento de sus objetivos.

Hallazgo/Observación de auditoría: Términos de uso equivalente que designan toda deficiencia, desviación o incumplimiento de significación relevante detectado durante el examen, resultante de la comparación objetiva entre la situación real constatada (condición) y el parámetro o norma aplicable (criterio). Cada hallazgo u observación debe estar adecuadamente respaldado en evidencias y contener, en la medida de lo posible, la determinación de sus causas y efectos, a fin de fundamentar la recomendación correspondiente.

Impacto: Resultado o efecto de un evento el cual puede tener un efecto positivo o negativo con relación a la estrategia u objetivos institucionales de la organización.

Impedimentos o menoscabos: Los impedimentos o menoscabos a la independencia de la organización y a la objetividad individual pueden incluir conflicto de intereses personales; limitaciones al alcance; restricciones de acceso a los registros, al personal y a los bienes; y limitaciones de recursos (fondos).

Independencia: Ausencia de condicionamientos que puedan impedir la capacidad de la Función de Auditoría Interna para llevar a cabo sus responsabilidades de manera imparcial. En el contexto gubernamental, la independencia es estructural, funcional y mental, y debe ser respaldada por las máximas autoridades.

Integridad: Comportamiento que se caracteriza por la adhesión a los principios morales y de ética, incluyendo la demostración de honestidad y valentia para actuar en base a los hechos relevantes.

Jurisdicciones/Entidades: De acuerdo a lo establecido en la Ley 24.156, art. 9°:
Entidad: toda organización pública con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Jurisdicción: cada una de las siguientes unidades Institucionales: Poder Legislativo, Poder Judicial, Ministerio Público, y Presidencia de la Nación, Jefatura de Gabinete de Ministros, los Ministerios y Secretarías del Poder Ejecutivo Nacional.

Mandato de Auditoría Interna: La autoridad, el rol y las responsabilidades de la Función de Auditoría Interna que le pueden ser concedidos por la máxima autoridad de la jurisdicción/entidad y/o por leyes y/o reguladores.

Metodologías: Políticas, procesos y procedimientos establecidos por el Responsable de Auditoría Interna para guiar la Función de Auditoría Interna y aumentar su eficacia.

Objetividad: Actitud mental imparcial, que permite que los auditores internos hagan juicios profesionales, cumplan sus responsabilidades y logren el Propósito de Auditoría Interna sin comprometer dichos juicios. La toma de decisiones debe basarse únicamente en la evidencia disponible, sin dejarse llevar por opiniones, presiones personales o intereses ajenos.

Objetivos del trabajo: Declaraciones que expresan el propósito del trabajo y describen las metas específicas a alcanzar.

Observación: Ver Hallazgo.

Papeles de trabajo: Documentación del trabajo de Auditoría Interna elaborada durante la planificación y ejecución de los trabajos, que proporciona la información y evidencias que respaldan los hallazgos y conclusiones de dicha tarea.

Parte interesada: Cualquier persona, grupo u organización que puede afectar o se ve afectada por las decisiones, actividades o políticas de la organización. Estas partes pueden ser internas (como empleados y directivos) o externas (como las autoridades gubernamentales, ciudadanos destinatarios de servicios gubernamentales, clientes, proveedores, medios de comunicación, otros organismos gubernamentales, el sector privado, entre otros).

Plan de acción: Conjunto de medidas definidas por el área auditada para atender una observación o recomendación. Incluye acciones, responsables, plazos y recursos necesarios. Su cumplimiento es objeto de seguimiento por la auditoría interna.

Plan de Auditoría Interna (Plan Anual): Documento creado por el Responsable de la Auditoría Interna que identifica los trabajos y otros servicios que se prevén proporcionar en un determinado periodo. Debe ser basado en riesgos y dinámico.

Planificación del trabajo (Trabajo individual): Proceso mediante el cual los Responsables de la Auditoría Interna recopilan información, evalúan y priorizan los riesgos relevantes a la actividad bajo revisión, establecen los objetivos del trabajo y su alcance, identifican los criterios de evaluación, y crean el programa de trabajo específico de la actividad bajo revisión.

Probabilidad: Frecuencia estimada o conocida con que podría ocurrir un hecho incierto.

Procesos de control: Políticas, procedimientos (manuales y automáticos) y actividades, que forman parte de un marco de control, diseñados y operados para asegurar que los riesgos estén contenidos dentro de las tolerancias establecidas por el proceso de evaluación de riesgos.

Programa de Aseguramiento y Mejora de la Calidad (PAMEC): Programa establecido por el Responsable de la Auditoría Interna, para evaluar y asegurar que la Función de Auditoría Interna cumpla con las Normas Generales de Control Interno para el Sector Público Nacional, Normas de Auditoría Interna Gubernamental, Normas de Integridad, Lineamientos de SIGEN y restantes normas aplicables, de forma que se alcancen los objetivos de desempeño y mejora continua. Incluye evaluaciones internas y externas. Programa de trabajo: Documento que identifica las tareas a realizar para alcanzar los objetivos del trabajo, la metodología y herramientas necesarias, y los auditores internos asignados para realizar las tareas. Es una guía detallada que facilita la ejecución de la auditoría.

Programa de trabajo: Documento que identifica las tareas a realizar para alcanzar los objetivos del trabajo, la metodología y herramientas necesarias, y los auditores internos asignados para realizar las tareas. Es una guía detallada que facilita la ejecución de la auditoría.

Proveedor externo de servicios: Recurso ajeno a la organización que proporciona conocimientos, experiencia y habilidades relevantes y/o herramientas para apoyar los Servicios de Auditoría Interna.

Recomendación: Propuesta formal de mejora formulada por la auditoría interna, orientada a corregir la causa del hallazgo u observación, fortalecer controles, mitigar riesgos o mejorar procesos. Debe ser clara, factible y alineada con la normativa vigente.

Responsable de la Auditoría Interna: Responsable máximo de la gestión efectiva de todos los aspectos de la Función de Auditoría Interna y de asegurar un desempeño de calidad de los Servicios de Auditoría Interna en conformidad con las NAIG.

Riesgo: Todo evento contingente que, de materializarse, puede impedir o comprometer el logro de los objetivos. Es la expresión de la probabilidad y del impacto de un evento con el potencial de ejercer influencia en el logro de los objetivos de una organización.

Riesgo de auditoría: Probabilidad de que la auditoría interna emita conclusiones incorrectas debido a limitaciones en la evidencia, errores de juicio o factores inherentes al proceso auditado.

Riesgo de control: Riesgo de que fallen o sean insuficientes los controles; es la probabilidad de que una incorrección material, ya sea por error o fraude, no sea prevenida, detectada ni corregida oportunamente por el sistema de control interno implementado en la jurisdicción/entidad. Se trata de la ineficacia de los controles internos para mitigar los riesgos inherentes de una organización.

Riesgo de detección: Posibilidad de que los procedimientos aplicados por un auditor no detecten una incorrección, desvío o error significativo, llevando al auditor a la conclusión de que no hay aspectos a observar cuando en realidad, sí existen. Este riesgo está directamente relacionado con la efectividad de los procedimientos de auditoría.

Riesgo inherente: Riesgo intrínseco de una actividad, proceso o situación, que existe de forma natural antes de la implementación de cualquier medida de control o mitigación. Es la exposición fundamental a la posibilidad de un evento adverso, que no puede ser eliminada completamente, pero puede ser reducida mediante controles adecuados. Por lo tanto, es un riesgo que surge de la propia naturaleza de una actividad o proceso, no de una falla en los controles, permaneciendo un riesgo residual, aún después de la implementación de cualquier medida de control o mitigación

Riesgo residual: Parte del riesgo inherente que permanece después de la implementación de medidas de respuesta a los riesgos.

Sector Público Nacional: Integrado por la Administración Central, los Organismos Descentralizados, Empresas y Sociedades del Estado, las Sociedades Anónimas con Participación Estatal Mayoritaria, las Sociedades de Economía Mixta, otras organizaciones empresariales donde el Estado Nacional tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias, Entes Públicos excluidos expresamente de la Administración Nacional, Fondos Fiduciarios integrados total o mayoritariamente con bienes y/o fondos del Estado Nacional (Articulo 8° de la Ley 24.156) y las Universidades Nacionales, en función de lo establecido por el Articulo 59 de la Ley 24.521.

Significatividad / Importancia relativa: Trascendencia relativa de un asunto en el contexto en el cual se considera, incluyendo factores cuantitativos y cualitativos, tales como la magnitud, naturaleza, relevancia e impacto.

Tolerancia al riesgo: Variaciones aceptables en el desempeño con relación al logro de los objetivos.

Trabajo: Asignación de Auditoría Interna específica o proyecto que incluye múltiples tareas o actividades diseñadas para alcanzar un conjunto específico de objetivos relacionados.

Unidad de Auditoría Interna (UAI): (Véase Auditoría Interna / Función de Auditoría Interna).

Fuentes Bibliográficas

•  Sindicatura General de la Nación (SIGEN). (2002). Normas de Auditoría Interna Gubernamental.

•  Sindicatura General de la Nación (SIGEN). (2011). Manual de Control Interno Gubernamental.

•  Sindicatura General de la Nación (SIGEN). (2014). Normas Generales de Control Interno para el Sector Público Nacional.

•  Instituto de Auditores Internos (IIA). (2024). Normas Globales de Auditoría Interna.

Imagen 34 de la Resolución 292/2026. Descripción del contenido visual no disponible


ANEXO I:
Requisitos Mínimos
Sistema de Gestión de la Calidad de la Unidad deAuditoría Interna

La SIGEN, órgano rector del Sistema de Control Interno del Poder Ejecutivo Nacional, tiene entre sus funciones las de dictar y aplicar normas de control interno, supervisar el adecuado funcionamiento del Sistema de Control Interno, y aprobar los planes anuales de trabajo de las unidades de auditoría interna, orientando y supervisando su ejecución y resultados.

En ese orden, la SIGEN promueve buenas prácticas y la optimización de los recursos a fin de fortalecer el control interno. Para ello, ha construido herramientas que promueven la estandarización de los procesos, la capacitación y el crecimiento de los recursos humanos, y la mejora continua en la gestión.

Es así que desde el año 2013, ha emitido los Referenciales Normativos sobre Requisitos de la Calidad. 1

Los requisitos mínimos del Sistema de Gestión de la Calidad (SGC)- Principio 10 de las NAIG- que seguidamente se desarrollan, brindan los lineamientos básicos necesarios para que una Auditoría Interna incorpore la gestión de la calidad en sus procesos principales: planeamiento, desarrollo de auditorías, seguimiento de la implementación de las recomendaciones o planes de acción y otras actividades, y lleve a cabo una adecuada evaluación del desempeño de su unidad de control a fin de propender a la mejora continua.

1.  Aspectos Generales

1.1.  Objetivos de la Unidad de Auditoría Interna

Conforme lo establecido en el Título VI de la Ley 24.156- “Del Sistema de Control Interno”, el articulo 102 define la Función de Auditoría Interna. Atento ello, la Auditoría Interna debe establecer, documentar y mantener actualizados sus objetivos, los cuales deben estar alineados con el Componente I de las NAIG- Propósito de la Auditoría Interna.

1.2.  Objetivos del Sistema de Gestión de Calidad

El Responsable de la Unidad de Auditoría Interna debe propiciar el establecimiento de un programa de calidad y mejora continua. Ver Principio 10. Mejorar la Calidad.

Este programa debe incluir la política y los objetivos del SGC, el desarrollo del mencionado programa y la evaluación del mismo.

Para ello, debe asegurar que los objetivos de la calidad sean coherentes con la política del SGC y tener en cuenta los requisitos generales del sistema y de la seguridad de la información, de manera que sean medibles, comunicados y revisados periódicamente, al menos una vez al año.

La Unidad de Auditoría Interna debe conservar información documentada sobre los objetivos de la calidad.

1.3.  Documentación de los trabajos

La tarea efectuada por el auditor interno debe documentarse en papeles de trabajo siguiendo la normativa aplicable, de forma tal que permita respaldar las conclusiones y demás resultados de su labor. Los papeles de trabajo deben confeccionarse en cada una de las etapas de auditoría. Ver Punto 12.6. Documentación de los trabajos.

2.  Procesos Principales

2.1.  Planeamiento

El proceso de planeamiento se encuentra desarrollado en el Principio 7. Planificación estratégica y anual de la Función de Auditoría.

La Unidad de Auditoría Interna, debe mantener información documentada sobre:

a)  Los Objetivos estratégicos, procesos y componentes del control interno de la organización.

b)  La identificación y evaluación de los riesgos, que incluya tipos de riesgo, probabilidad e impacto – ver Punto 11.2. Evaluación de Riesgos del trabajo.

c)  La revisión y actualización del Plan Estratégico, como mínimo una vez al año.

d)  La verificación de que lo señalado por la SIGEN en sus informes, el resultado de los planes anteriores y las recomendaciones del Comité de Auditoría o Control, sean tomados en cuenta al confeccionarse el nuevo Plan Anual Auditorial.

e)  La identificación de los tipos y cantidad de recursos humanos, financieros y tecnológicos necesarios, al momento de la planificación – Ver Punto 11.7. Recursos del trabajo.

f)  La determinación del universo de los proyectos de auditoría a realizar, conforme los resultados de la evaluación del riesgo, de acuerdo a la normativa emitida por SIGEN al respecto.

g)   El establecimiento, para cada proyecto de auditoría a realizar: del objetivo de la auditoría, del alcance de la tarea y de los lineamientos generales de trabajo. Ver Punto 11.3. Objetivo y alcance del trabajo, así como el cronograma de emisión de informes.

h)  La realización de la carga del Plan Anual de Trabajo en el Sistema de Seguimiento de Acciones Correctivas de SIGEN (SISAC) vigente o el que en el futuro lo reemplace.

i)  El aseguramiento del cumplimiento de los plazos de presentación requeridos por la normativa vigente.

j)  El seguimiento de la ejecución del Plan Anual de Trabajo, registrando los desvíos y analizando sus causas.

2.2.  Desarrollo de auditorías

Este proceso se encuentra desarrollado en el Principio 12. Ejecución de los trabajos. Los auditores deben ejecutar el programa de trabajo para lograr los objetivos, realizando la recopilación de información, los análisis y evaluaciones, y obteniendo las evidencias que permitan sustentar la labor. Es importante identificar los potenciales hallazgos, determinar sus causas, efectos e importancia, así como elaborar las recomendacionesyconclusiones.

Asimismo, los auditores deben mantener información documentada para:

a)  Planificar el proyecto de auditoría indicando: el objetivo del mismo, el alcance, los programas de trabajo (ver Punto 11.8. Programas de trabajo), procedimientos a aplicar, cronogramas de tiempos y recursos requeridos (ver Punto 11.7. Recursos del trabajo).

b)  Llevar a cabo las tareas de campo, mediante los distintos procedimientos de auditoría a realizar (ver Punto 11.4 Procedimientos de auditoría) y las pruebas selectivas a aplicar.

c)  Recopilar evidencias durante la ejecución de la auditoría, que le permitan al Responsable de la Auditoría Interna formar y sustentar sus juicios y afirmaciones. (ver Punto 12.1. Recopilación de información para el análisis y evaluación).

d)  Determinar las observaciones de auditoría (ver Punto 12.2 Determinación de observaciones de auditoría) y su relevancia, las causas que las originaron y la incidencia, así como también la ponderación y/o cuantificación de los desvíos.

e)  Asegurar la trazabilidad de cada una de las observaciones a incorporar en el informe de auditoría (Ver Punto 12.2. Determinación de observaciones de auditoría. Patrones de comportamiento e identificación de las causas raíz).

f) Elaborar, supervisar y controlar el informe de auditoría, debiendo formular las observaciones conforme su conocimiento profundo de los hechos o circunstancias, así como también su juicio profesional, la materialidad y la importancia relativa y el impacto acaecido o probable, así como las recomendaciones de los posibles pasos a seguir para procurar corregir las falencias detectadas y así poder regularizarlas oportunamente, siendo éste un servicio a toda la organización
(ver Punto 12.3. Recomendaciones y planes de acción).

g)  Dar traslado al auditado de las observaciones y consiguientes recomendaciones, a fin de requerir la opinión del auditado o de sus superiores, solicitando por escrito, la aceptación o discrepancia por los auditados y sus descargos respectivos. En caso de aceptarse las observaciones, deben conocerse las acciones correctivas a implementar, con sus cronogramas de tiempos y responsables. Cuando el auditado no comparta la observación y/o la recomendación brindada por el auditor interno, puede dejar constancia con fundamentación y acompañando los antecedentes correspondientes sobre la situación no compartida. Esta situación debe reevaluarse por parte del auditor dejando constancia en el informe de las eventuales disidencias respecto de los argumentos presentados
(ver Punto 12.4. Traslado al auditado).

h)  Concluir sobre el trabajo de auditoría, con relación a los objetivos planteados, siendo opiniones técnicas fruto del razonamiento basado en evidencias.
(ver Punto 12.5. Conclusiones del trabajo).

i)  Emitir el Informe de auditoría (analítico y ejecutivo) y comunicar a los destinatarios que corresponda (auditado, máxima autoridad y la SIGEN). Cargar los mencionados informes en el Sistema SISAC vigente o el que en el futuro lo reemplace.
(ver Punto 12.6. Documentación de los trabajos y Principio13. Comunicar las conclusiones del trabajo y monitorear los planes de acción).

2.3. Seguimiento de la implementación de recomendaciones o planes de acción

Este proceso se encuentra desarrollado en el Punto 13.7. de las NAIG.

El Auditor Interno debe realizar el seguimiento, orientado a verificar la implementación de las recomendaciones o de los planes de acción presentados por las áreas auditadas.

Para ello, debe mantener información documentada para:

a)  Verificar el uso de los criterios de clasificación de los estados de las observaciones.

b)  Mantener actualizada la base de datos, conteniendo todas las observaciones y recomendaciones, asegurando el registro oportuno en el Sistema SISAC vigente, o el que en el futuro lo reemplace.

c)  Comprobar que las observaciones clasificadas como No Regularizables, Regularizadas y En Implementación, se sustenten en evidencias válidas y suficientes.

d)  Considerar los resultados de las tareas de supervisión realizadas por la SIGEN, el Comité de Auditoría o el de Control, estableciendo un plan de acción orientado a seguir los aspectos que le sean recomendados. (Ver Punto 6.2. Recomendaciones surgidas de la supervisión de la función de auditoría.)

e)  Verificar que las medidas correctivas implementadas por los auditados, sean conducentes a la regularización de la observación y estén evidenciadas mediante documentación válida y suficiente. Al vigilar el cumplimiento de las medidas correctivas, se podrá evaluar no sólo lo acertado del asesoramiento, sino también si los resultados obtenidos de tales soluciones se corresponden con las expectativas.

f)  Recopilar y consolidar toda la documentación y su recopilación para la elaboración del informe de auditoría de seguimiento de recomendaciones.

2.4. Otras actividades

A los efectos de dar cumplimiento a los requerimientos especiales (por ej.: denuncias, bonos de consolidación, evaluación de perjuicio fiscal, pedidos del Poder Judicial, de la AGN, otros) establecidos en el acápite “Otras actividades” del Plan Anual de Trabajo, el Responsable de la Auditoría Interna debe:

a)  Establecer y clasificar los diferentes tipos de actividades a realizar.

b)  Definir el objetivo del trabajo, su alcance y la normativa aplicable en cada caso.

c)  Planificar, ejecutar mediante la elaboración de programas de trabajo a medida o estándares, supervisar y controlar las tareas o requerimientos especiales llevados a cabo.

d)  Describir las tareas realizadas y el resultado obtenido.

e)  Verificar la existencia de documentación que respalde el resultado de las actividades.

f) Definir los requisitos para la comunicación de los resultados de cada una de las actividades o requerimientos especiales llevados a cabo.

3.  Evaluación de Desempeño

3.1.  Seguimiento, medición, análisis y evaluación

Una vez planificadas cada una de las actividades y a fin de asegurar que los procesos principales detallados en “2. Procesos Principales” del presente Anexo. son eficaces, el Responsable de la Auditoría Interna, debe definir, elaborar y utilizar indicadores que permitan medir el grado de cumplimiento de las metas, así como también permitan que el personal tome conocimiento de los logros y deficiencias de su propia unidad de control, siendo una oportunidad para brindar apoyo y orientación a todo aquel que lo necesite. Ver Puntos 10.3. Medición del desempeño; y 8.2. Gestión de los Recursos Humanos, última parte.

El Auditor Interno debe mantener información documentada y los respectivos análisis para:

a) Determinar los indicadores de gestión que utiliza y que le permiten medir los resultados en términos de cobertura, cumplimiento de planes, utilización de recursos y valor agregado en sus informes. Ver Punto 10.3. Medición del desempeño.

b)  Definir la metodología de medición, incluyendo las responsabilidades, la periodicidad de la medición y la evaluación de los resultados. Esta metodología de medición debe permitirle al responsable de la unidad de control, validar periódicamente la precisión de las medidas informadas y elevar las expectativas de desempeño. Ver Punto 10.3. Medición del desempeño, parte central.

c)  Permitir que el Responsable de la Auditoría Interna, basándose en los resultados de las evaluaciones de desempeño que arrojen los indicadores definidos en su unidad de control, implemente planes de mejora continua orientados a fortalecer sus metodologías, competencias profesionales y aportes a la organización. Ver Punto 10.4. Supervisión y mejora del desempeño en los trabajos.

3.2.  Satisfacción de las partes interesadas

El Responsable de la Auditoría Interna debe asegurar que la función de Auditoría Interna se comunique de manera eficaz con todas las partes interesadas. Ver Principio 9. Comunicar de manera eficaz.

Se entiende como partes interesadas a cualquier persona, grupo u organización que puede afectar o se vea afectada por las decisiones, actividades o políticas de la organización. Estas partes, pueden ser internas (como empleados o directivos) o externas (como las autoridades gubernamentales, ciudadanos destinatarios de los servicios gubernamentales, clientes, proveedor, medios de comunicación, otros organismos gubernamentales, el sector privado, entre otros.). Ver Punto 9.1. Establecer relaciones y comunicarse con las partes interesadas.

El Responsable de la Auditoría Interna debe mantener debidamente documentado los procedimientos aplicados que le permitan obtener información relativa a la percepción de las partes interesadas sobre las tareas desarrollas por esa unidad de control. Estos procedimientos deben incluir:

a)  La planificación de los inputs (elementos de entrada), como encuestas, entrevistas, notas recibidas, evaluaciones del servicio, entre otras.

b)  La obtención de la información.

c)  El análisis de la información obtenida y la identificación de acciones para la adopción de mejoras.

d)  La comunicación de los resultados y de las acciones a implementar.

3.3.  Revisión por el Responsable de la Auditoría Interna

El Auditor Interno debe desarrollar, implementar y mantener un programa documentado que le permita evaluar la función de la Auditoría Interna. Ver Punto 10.1. Evaluación interna de la calidad.

Para ello, debe revisar, con una periodicidad al menos anual:

a)  El Programa de Aseguramiento y Mejora de la Calidad. Ver Glosario – Definición.

b)  Sus procesos y la conformidad de sus resultados.

c)  Los resultados de las autoevaluaciones y/o de las auditorías del SGC de la Unidad de Auditoría Interna.

d)  El grado de satisfacción de las partes interesadas y su retroalimentación.

e)  Las medidas correctivas implementadas dentro del Sistema de Gestión de la Calidad de la Unidad de Auditoría Interna.

f)  Las quejas y reclamos recibidos y el tratamiento dado.

g)  La eficacia de la implementación de las actividades de seguridad de la información y en el caso de haberse producido incidentes de seguridad, la retroalimentación de los mismos.

h)  Los cambios en la legislación y normativa aplicable y en el contexto donde opera.

i)  El estado de situación de las revisiones anteriores (de corresponder).

j)  Necesidades de recursos.

3.4.  Autoevaluaciones y evaluaciones internas de calidad

El Responsable de la Auditoría Interna debe propiciar el establecimiento de un programa de calidad y mejora continua de la función, mediante revisiones internas y externas orientadas a verificar el cumplimiento de las normas de control interno y de auditoría dictadas por la SIGEN, y de las normas legales vigentes, así como el desempeño y la calidad de los trabajos. Ver Principio 10- Mejorar la calidad.

Para ello, el auditor interno debe:

3.4.1.    Establecer un programa de autoevaluación que incluya
(Ver Punto 10.1. Evaluación interna de la calidad:)

a)  La frecuencia de realización, la que debe ser como mínimo una vez al año.

b)  La metodología a aplicar y las responsabilidades para su ejecución.

c)  La definición de las metas de desempeños esperadas, en todas las etapas de la auditoría (planeamiento, ejecución, comunicación de resultadosyseguimiento).

d)  La presentación y comunicación de los resultados de las evaluaciones internas a las autoridades superiores.

e)  El desarrollo de planes de acción para abordar aquellos aspectos que deben ser corregidos (abordar las deficiencias y oportunidades de mejoras).

3.4.2.    Establecer un programa de evaluaciones externas que incluya
(Ver Punto 10.2. Evaluación externa de la calidad: )

Detalle de las revisiones externas a ser realizadas por la SIGEN a través de las Comisiones Fiscalizadoras o Sindicaturas Jurisdiccionales, Equipo de Calidad SIGEN, u otros órganos competentes.

4.  Mejora continua

Alinear la gestión de la Unidad de Auditoría Interna al enfoque de la mejora continua. Ver Principio 10. Mejorar la calidad. Para ello, el Responsable de la Auditoría Interna, debe conservar información documentada del análisis, de la evaluación y de la decisión de la adopción o no de oportunidades de mejora y/o acciones correctivas.

A fin de determinar si hay necesidades, oportunidades de mejora y/o acciones correctivas a implementar, el Auditor Interno debe:

a) Considerar los resultados del análisis y de la evaluación de las partes interesadas, es decir, su grado de satisfacción.

b)  Efectuar el seguimiento de los indicadores.

c)  Tener en cuenta los resultados de las revisiones efectuadas por los auditores.

d)  Considerar los resultados de la formación y capacitación de los auditores.

e)  Verificar el grado de implementación de las acciones correctivas.

____________

1 Principio 10. Mejorar la calidad.
El Responsable de la Auditoría Interna debe propiciar el establecimiento de un programa de calidad y mejora continua de la función, mediante revisiones internas y externas orientadas a verificar el cumplimiento de las normas de control interno y de auditoría dictadas por la SIGEN, y de las normas legales vigentes, así como el desempeño y la calidad de los trabajos.

IF-2026-91389864-APN-GPNYPT#SIGEN

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