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Malvinas 44 años: la caballería aérea en Malvinas

Además de los despliegues de la Fuerza Aérea Argentina, del Comando de Aviación Naval, y de la Prefectura Naval Argentina, se ordenó el despliegue a Malvinas de helicópteros del Comando de Aviación del Ejército.

Pasado el 14 de abril comenzaron a surcar los cielos malvinenses los SA330 Puma, Bell UH-1H, Agusta A-109 y Boeing Vertol CH-47 Chinook, del Batallón de Aviación de Combate 601, con base en el Aeródromo Militar de Campo de Mayo, los que se sumaron a los Bell UH-1H de la Sección de Aviación de Ejército 9 en Comodoro Rivadavia.

Previamente, desde el 7 de abril ya habían comenzado a cruzar a Malvinas las primeras máquinas: dos Puma y un A-109, desplegados desde el ARA “Bahía Paraíso”, mientras otros cuatro Puma, cuatro A-109 y nueve UH-1H, volaban al sur de la Argentina Continental.


Algunos helicópteros cruzaron haciendo escala en el buque Bahía Paraíso; dos Puma y un A-109 fueron llevados a bordo del ARA “Almirante Irízar”, y dos Chinook junto a un Puma llegaron en vuelo directo. A través de aviones Hércules C-130H de la Fuerza Aérea, comenzaron a desplegarse los UH-1H desde el 18, siendo la primera vez que se embarcaban estas aeronaves del Ejército en un avión Hércules de transporte, logrando llevar ocho en su interior, en distintos vuelos a las islas.

Dada la saturación de operaciones y aeronaves en el aeropuerto de Malvinas, los helicópteros fueron trasladados al cuartel de los Royal Marines en Moody Brook, desde donde operarían fuertemente desde el comienzo de la guerra, permitiendo abastecer a las distintas unidades desplegadas a lo largo de las islas, así como insertar y recuperar patrullas, realizar asalto aéreo, búsqueda y rescate, reconocimiento y otras misiones, cumpliendo un rol fundamental en las islas. Dada la falta de caminos, el tipo de terreno y el barro existente, fueron esenciales para provisión de víveres, munición y otras cargas a distintas posiciones en poco tiempo, pudiendo llegar adonde ningún vehículo terrestre podía hacerlo. Por única vez, a fines de abril, uno de los aviones de transporte táctico Fiat G-222 de la Compañía de Aviación de Apoyo General 601 tocó las islas, marcando la amplitud del despliegue.


A lo largo del litoral continental, operaron tanto helicópteros como con aviones, militares y civiles, de distintos organismos estatales, como de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias, la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Policía Federal Argentina, los gobiernos de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y San Juan, Ferrocarriles Argentinos, Agua y Energía y la empresa RACA.

De estas acciones en el litoral de la Argentina continental, se sufrió la trágica pérdida el 30 de abril, de un helicóptero cerca de Caleta Olivia durante un vuelo de reconocimiento costero, causando la muerte de sus 14 ocupantes.

Un helicóptero Puma fue destinado el 22 de abril al Bahía Paraíso, que actuaría como buque hospital junto al Irízar, para realizar traslados sanitarios, recibiendo primero las cruces rojas en su fuselaje, y luego siendo pintado completamente de blanco y con las cruces rojas. En ese contexto, fue fundamental para el traslado de heridos durante toda la guerra.

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