Ejes del Plan Nacional de Agua


Agua potable y saneamiento

En nuestro país, hay 7 millones de personas que no cuentan con servicio de agua potable, y casi 20 millones que no tienen cloacas. Además, el 80% de los residuos cloacales que generamos se vuelcan directo a los ríos y arroyos, sin tratamiento.

A través de este eje, se busca facilitar el acceso de millones de argentinos a los servicios básicos mediante la ampliación de la provisión, incluyendo obras de redes y plantas.

El objetivo es alcanzar una cobertura del 100% de agua potable y del 75% de cloacas en zonas urbanas, con su consecuente impacto en la salud y en la calidad de vida de gran parte de la población.

Adaptación a los extremos climáticos

Argentina se encuentra entre los países más afectados por catástrofes de inundaciones rurales y urbanas. Por eso, es necesario implementar obras para proteger la vida de las personas y mitigar el impacto sobre los bienes de la población, la infraestructura y la producción.

Agua para la producción

El objetivo es integrar la política hídrica a las políticas sociales, económicas y ambientales de la Nación. Generar mecanismos para la priorización de proyectos e incorporar nuevas áreas a la producción agrícola, a través de la generación de miles de hectáreas de riego.

Aprovechamiento multipropósito y biomasa

Se trata de la gestión integral del recurso hídrico, para su mejor aprovechamiento, a través de la puesta en marcha de grandes obras de infraestructura. Estas obras tienen varios propósitos: el abastecimiento de agua para uso humano e industrial; la regulación de agua a través de los embalses; el control de inundaciones; el incremento de áreas de riego; el aumento de la garantía de provisión de agua en el caso de las áreas existentes, y la mejora en la navegación.

Los beneficios de estas obras, que incluyen la generación de energía eléctrica, alcanzan la promoción del turismo y la redistribución de habitantes que contribuye a revertir la tendencia de concentración en las grandes ciudades.