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Hepatitis A


¿Qué es la hepatitis A?

Es una infección en el hígado, causada por el virus de la hepatitis A, que provoca inflamación y afecta su funcionamiento.
Se transmite por alimentos o agua contaminados con el virus.
La infección se puede propagar con más facilidad en lugares cerrados como guarderías, hogares de tránsito y colegios.

¿Cuáles son los síntomas?

Los más comunes son:

  • fiebre,
  • náuseas,
  • vómitos,
  • pérdida de apetito,
  • cansancio.

A veces causa dolor o sensibilidad en el hígado, piel u ojos amarillos (ictericia), orina oscura y materia fecal blanquecina. Sin embargo, muchas personas infectadas tienen pocos síntomas o ninguno.
La mayor complicación de la enfermedad es la insuficiencia hepática aguda, que puede derivar en el trasplante de hígado y tiene alta mortalidad.

¿Cómo se previene?

Con la aplicación de la vacuna incluida en el Calendario Nacional de Vacunación (CNV).

Estrategia de vacunación

Única dosis: 12 meses de vida.

Además de la vacunación prevista en el CNV, se contempla la vacunación contra el Virus de la Hepatitis A en los siguientes grupos:

  • Personas con desórdenes de la coagulación.
  • Enfermedad hepática crónica.
  • Personal de laboratorio que manipula muestras de virus de la Hepatitis A.
  • Varones que tienen relaciones sexuales con otros varones, mujeres trans, trabajadoras y trabajadores sexuales.
  • Personal gastronómico.
  • Personal de jardines maternales que asiste a niños menores de un año de vida.
  • Personas que viajan a zonas de alta o mediana endemia.

Para todos estos grupos, el esquema indicado es de dos dosis de vacuna contra la hepatitis A, con un intervalo de 6 meses entre la primera y la segunda dosis.

Los niños con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas deben vacunarse al cumplir un año de vida, y recibir una segunda dosis con un intervalo de 6 meses desde la primera aplicación.

La vacunación constituye una de las principales herramientas para la prevención de la hepatitis A y debe complementarse con medidas de higiene y saneamiento destinadas a reducir la transmisión fecal-oral. Entre ellas se incluyen: el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño o cambiar pañales y antes de preparar, manipular o consumir alimentos; el consumo de agua segura; la adecuada eliminación de excretas y la correcta higiene de superficies y elementos que pudieran estar contaminados.

Para ampliar las recomendaciones sobre prevención, transmisión y vacunación contra la hepatitis A, hacer clic acá

En Argentina, la Hepatitis A llegó a causar el 90% de las hepatitis agudas que afectaban a la población pediátrica. Sin embargo, gracias a la vacunación, desde 2007 no se realizaron trasplantes de hígado por falla hepática fulminante debido a infección por virus de la hepatitis A en este grupo poblacional.

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