Centro de referencia nacional en salud mental
MISIÓN
El Hospital Nacional en Red descentralizado “Laura Bonaparte” propone un modelo de atención en salud mental y adicciones que sea eficiente, accesible y de alta calidad, a través de dispositivos clínicos y organizacionales alineados con estándares científicos, criterios de sostenibilidad operativa y articulación territorial federal.
La institución asume el compromiso de brindar servicios que respondan a la demanda real de la población, con racionalidad en el uso de recursos, protocolos clínicos actualizados y una estructura funcional orientada a resultados.
VISIÓN
Aspiramos a consolidarnos como un referente nacional en el abordaje eficiente, clínicamente innovador y operativamente sustentable del padecimiento mental y los consumos problemáticos.
Nuestro objetivo es fortalecer la gestión federal, optimizar la administración de recursos públicos y promover un modelo replicable, capaz de articular atención especializada con prácticas comunitarias efectivas, verificables y auditables.
VALORES INSTITUCIONALES
- Profesionalismo: Sostenemos una práctica basada en la idoneidad técnica, la formación continua y el compromiso individual con el cumplimiento de funciones concretas. El profesionalismo es el pilar que garantiza la calidad y seriedad del servicio público.
- Responsabilidad: Cada decisión clínica, administrativa o institucional debe ser asumida con responsabilidad individual y colectiva, asegurando el uso racional de los recursos, el cumplimiento de las normas vigentes y el respeto por la libertad de los usuarios.
- Eficiencia: Buscamos maximizar el impacto sanitario de cada acción, minimizando desperdicios y corrigiendo desvíos operativos. La eficiencia es condición necesaria para la sostenibilidad de cualquier política pública.
- Transparencia: Priorizamos la trazabilidad de los procesos, la rendición de cuentas y la disponibilidad de información clara para los órganos de control, los ciudadanos y el propio equipo institucional.
- Respeto: Respetamos a los usuarios, al equipo de trabajo, a la ley, a los procesos institucionales y a la diversidad de opiniones. El respeto no es un eslogan: es una práctica que comienza por cumplir funciones, horarios, protocolos y reglas básicas de convivencia.
- Mejora continua: No naturalizamos errores ni estructuras obsoletas. Trabajamos para identificar problemas, corregirlos y aprender, promoviendo una cultura organizacional que valore la autocrítica, la evidencia y el mérito.