Hepatitis C

Se transmite a través de la sangre al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con personas infectadas.


¿Qué es la hepatitis C?

Es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis C.

Aunque se puede presentar como una infección aguda, lo más frecuente es que se desarrolle de forma asintomática, evolucionando a una enfermedad crónica (persistente) que con el tiempo puede conducir a cirrosis, cáncer de hígado y múltiples complicaciones fuera del hígado.

Es importante evitar el consumo de alcohol y medicamentos que puedan ser tóxicos para el hígado..

¿Cómo se transmite?

La hepatitis C se transmite por contacto directo con sangre infectada:

  • Al compartir agujas, jeringas, canutos o elementos cortopunzantes con personas infectadas.

  • Al hacerse un tatuaje o piercing con material no descartable o debidamente esterilizado.

  • Al tener relaciones sexuales sin preservativo u otro método de barrera.

Las personas que recibieron transfusiones antes del año 1994 también pudieron haber estado expuestas al virus, ya que se desconocía en ese momento.

También existe la transmisión durante el embarazo, aunque es una vía poco frecuente.

¿Cuáles son los síntomas?

En una infección aguda, los síntomas pueden aparecer de 2 semanas a 6 meses después de haber tenido contacto con el virus.

Los síntomas de la hepatitis C crónica pueden tardar hasta 30 años en manifestarse, y el daño al hígado suele ser silencioso durante este tiempo.

Los síntomas de la hepatitis C pueden incluir:

  • Cansancio, fatiga (astenia).

  • Náuseas o vómitos.

  • Fiebre y escalofríos.

  • Orina de color oscuro y materia fecal de color más claro.

  • Coloración amarilla en la piel y mucosas (ictericia).

  • Problemas de coagulación de la sangre.

  • Vómitos de sangre o materia fecal negra (sangrado digestivo).

  • Distensión abdominal con líquido dentro del abdomen (ascitis).

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de hepatitis C se realiza mediante análisis de sangre específicos que detectan tanto la presencia del virus.

Se recomienda que al menos una vez en la vida todas las personas se realicen el test de la hepatitis C a partir de los 18 años.

¿Cómo se trata?

La hepatitis C se puede curar. En los últimos años aparecieron nuevos medicamentos antivirales que permiten tratamientos cortos (8 o 12 semanas).
El tratamiento de la hepatitis C es universal, seguro y efectivo en el 95% de los casos.

El tratamiento de las hepatitis B y C previene la necesidad de trasplante, el desarrollo de cirrosis y cáncer de hígado y disminuye la mortalidad global.

¿Cómo se previene?

Al momento no se dispone de una vacuna para prevenir la infección por hepatitis C.

Se debe evitar el contacto directo con la sangre de otras personas, no compartir cepillos de dientes ni otros artículos personales como agujas, maquinas de afeitar, etc.

Es fundamental el uso de un método de barrera como el preservativo, campos de látex, guantes o dediles en todas las relaciones sexuales (anales, orales y vaginales) es la medida más efectiva para prevenir la hepatitis C y cualquier infección de transmisión sexual.

Es importante exigir el uso de materiales esterilizados para la realización de un tatuaje o piercing, o ante cualquier procedimiento médico invasivo y/o estético.