Donación de células progenitoras hematopoyéticas

Por qué se necesitan donantes, quiénes pueden ser donantes y cómo se realiza la donación de células progenitoras hematopoyéticas.


Las células progenitoras hematopoyéticas (CPH) son las encargadas de producir los componentes de la sangre. Se pueden donar en vida y se utilizan para el tratamiento de enfermedades de la sangre, cuando se indica un trasplante de médula ósea.

¿Por qué se necesitan donantes no emparentados?

Dentro del grupo familiar, los hermanos son los mejores donantes para un paciente que necesita un trasplante de CPH, debido a las características hereditarias del sistema mayor de histocompatibilidad humano (HLA).

Sin embargo, sólo entre un 25% y un 30% de los pacientes tiene la posibilidad de encontrar un donante familiar compatible, con lo que el resto queda sin acceso a esta práctica terapéutica.

Justamente, para que sea viable la ejecución de un trasplante no emparentado, se recurre a los registros internacionales de donantes voluntarios.

¿Quiénes pueden ser donantes de CPH?

Toda persona de entre 18 y 55 años de edad, en buen estado de salud, con un peso mínimo de 50 kg. y en condiciones de donar sangre (comunicarse con el centro de donantes y consultar los requisitos para hacer la donación).

El donante no debe poseer antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.

¿Qué hay que hacer para incorporarse al registro como donante?

La inscripción en el registro es un acto solidario y voluntario. Tiene el propósito de facilitar los trasplantes de CPH a pacientes que no poseen donantes compatibles en su grupo familiar.

Para ello es necesario llenar un formulario y cumplir con todos los requisitos solicitados.

¿Cómo se realiza la donación?

El proceso de donación sólo es posible si el código genético del donante es compatible con el del paciente.

Si ello ocurre, el equipo médico evalúa el estado de salud del donante que deberá elegir el método de donación:

Sangre periférica: se trata de una práctica ambulatoria en la que se aplican 5 vacunas para facilitar la liberación de células a fin de poder ser recolectadas en un procedimiento llamado aféresis.

Médula ósea: requiere de uno o dos días de internación y anestesia general. Se punza el hueso de la cadera y se aspiran las células.

Las células son enviadas al lugar donde se encuentre el paciente. Al estar reglamentada la búsqueda y el traslado de CPH para el trasplante, ni el paciente ni el donante deben viajar.

Más información en el INCUCAI