Prevención


Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse siguiendo hábitos saludables y en otros casos, puede reducirse el riesgo de enfermar.

Las principales pautas que se recomiendan son:

  • Adoptar una alimentación saludable basada tanto en el consumo diario de frutas y verduras (al menos cinco porciones por día) y de legumbres, cereales integrales y frutos secos, como en la reducción del consumo de fiambres, embutidos, manteca , leche entera y de productos de pastelería, snacks y golosinas, entre otros.
  • Realizar actividad física todos los días, al menos 30 minutos.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol (más de dos vasos de vino o 350 cc de cerveza por día).
  • Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas y utilizar protectores solares y ropa que proteja la piel. Estas medidas deben extremarse especialmente en los grupos más vulnerables: niños menores de 3 años y personas de piel blanca, cabello y ojos claros. Es importante seguir estas recomendaciones no solo en verano sino en todo el año.
  • Usar preservativo en todas las relaciones sexuales para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), asociado con la probabilidad de desarrollar Linfoma y Sarcoma de Kaposi y el Virus del Papiloma Humano (VPH) asociado con cáncer de cuello de útero. Es importante aclarar que dado que el VPH se transmite por contacto sexual (por ejemplo, manos en contacto con zonas genitales), el uso del preservativo no evita totalmente su transmisión.
  • Evitar el tabaco y mantener los ambientes libres de humo.
¿Cómo cambia el riesgo de cáncer luego de dejar de fumar?
  • Al dejar el tabaco se reduce considerablemente el riesgo de desarrollar y de morir por cáncer. Las personas diagnosticadas con cáncer que dejan de fumar, reducen el riesgo de aparición de un segundo tumor y el riesgo de morir por la enfermedad, en ciertos casos hasta un 30% y 40%.
  • A los 5 años de haber dejado el hábito, el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga se reducen a la mitad. El riesgo de cáncer de cuello de útero llega a ser como el de personas no fumadoras.
  • Luego de 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón es cerca de la mitad que el de una persona que continúa fumando. Además, disminuye el riesgo de cáncer de laringe y páncreas.

Beneficios de dejar de fumar

  • Las personas que abandonan el tabaco ganan sustancialmente expectativa de vida. Cualquier edad es buena para dejar de fumar y se goza un beneficio mayor al hacerlo a una edad temprana.
  • La expectativa de vida de personas fumadoras es al menos 10 años menor que la de personas no fumadoras. Los fumadores que dejan el hábito antes de los 40 años de edad reducen el riesgo de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con el tabaquismo en cerca de 90%, y quienes dejan entre los 45 y 54 años de edad reducen el riesgo de morir prematuramente en casi dos tercios.
¿Cómo dejar de fumar?

Llamá a la línea gratuita de atención 0800-999-3040, con acceso desde todo el país.

Controles de salud para prevenir el cáncer
  • Mujeres de 25 a 64 años: realizarse el examen de PAP o Test de VPH a fin de detectar la presencia de VPH de alto riesgo, virus que si no se trata, con el tiempo puede convertirse en cáncer de cuello de útero.
  • Mujeres de 50 a 69 años: las mujeres que nunca tuvieron enfermedades en las mamas ni tienen antecedentes familiares ni síntomas deben realizarse una mamografía cada 1 o 2 años. Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama deberán decidir con su médico cuál es el momento adecuado para comenzar con los controles.
  • Hombres y mujeres de 50 a 75 años: realizar el test de sangre oculta en materia fecal inmunoquímico y/o colonoscopía.