Historia
Por iniciativa del Dr. Arturo Oñativia durante su gestión como ministro de Asistencia Social y Salud Publica de la Nación (1963-1966), se crea en 1972 el Instituto de Ciencias de la Nutrición del Noroeste Argentino, sobre la base de la transformación del entonces Instituto de Endocrinología de Salta. Participan inicialmente las provincias de Salta, Jujuy, Catamarca y Tucumán (Decreto 7531/72).
El 1° de noviembre de 1974 el Instituto comienza sus actividades con la misión de “realizar estudios e investigaciones que permitan el diagnóstico nutricional del noroeste argentino” como así también sus factores determinantes, evaluar resultados y proponer normas de promoción, prevención, educación y tratamiento, con el fin de mejorar el estado nutricional de la población.
En paralelo, se incorpora una marcada actividad docente con la apertura, en la Universidad Nacional de Salta, de la Licenciatura en Nutrición (la segunda del país luego de la UBA) y la carrera de Enfermería Universitaria.
A partir de 1980, el organismo pasa a llamarse Instituto Nacional de Investigaciones Nutricionales (Decreto 2694/80) y en 1982 su estructura es modificada (Decreto 2839/82).
Al ponerse en vigencia la primera Reforma Administrativa del Estado Nacional, se aprueba una nueva estructura que rige hasta diciembre de 1996, cuando pasa a llamarse Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales -CNIN- y es transferido a la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (Decreto 660/96).
Del diagnóstico a la investigación-acción en salud
En la historia del CNIN pueden identificarse dos grandes etapas. Podría decirse que los primeros 25 años la actividad investigativa se enfocó en la realización de diagnósticos, mientras que en las últimas décadas se produce un viraje hacia las actividades orientadas a la transferencia del conocimiento.
Datos de la encuesta alimentaria realizada en 1975 en la provincia de Salta ponían de relieve un estado de desnutrición crónica comprometiendo nutrientes, con mayor grado ciertos minerales y vitaminas; estudios antropométricos mostraban porcentajes importantes de preescolares y escolares desnutridos. El retraso progresivo de la talla demostraba la presencia sostenida de los déficits mencionados.
Es por ello que, desde su creación hasta la primera década del siglo XXI, el CNIN se dedica a realizar diversas investigaciones sobre desnutrición infantil y materna, frecuencia de nutrientes deficitarios, absorción de grasas y recuperación proteica en niños desnutridos, requerimientos de nutrientes -hierro, calcio, yodo, ácido fólico, vitaminas-. Las líneas de trabajo desarrolladas involucraban diferentes grupos etarios -niños, adolescentes, adultos mayores-, y poblacionales -embarazadas, lactantes, escolares-.
También están presentes como temas de investigación la obesidad y otras enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación y los estilos de vida. Es así que se han realizado y presentado en el ámbito científico, numerosos trabajos de investigación en torno a los Factores de Riesgo Cardiovascular, con énfasis en el estudio de aquellos conductuales o “modificables” y sus determinantes, a fin de profundizar en su conocimiento y proponer medidas preventivas.
Es de destacar el posicionamiento del CNIN respecto de las problemáticas de salud pública, apoyando entre sus actividades a los proyectos transdisciplinarios y multisectoriales, con abordaje territorial, como forma colaborativa de diagnosticar, definir objetivos y posibles intervenciones.
Ejemplo de lo anterior es el proyecto “Participación comunitaria para la promoción del normal crecimiento y desarrollo infantil”, un trabajo extenso de cinco años (1995-1999) en barrios de alta vulnerabilidad social de la ciudad de Salta que se gesta a partir de entender las causas complejas de la desnutrición infantil.
En 2003 se realiza una encuesta nutricional comparativa con la del año 1975 en la provincia de Salta, que recibe el primer premio otorgado por el XV Congreso de la Sociedad Argentina de Nutrición (2005).
En el marco de la importancia contemporánea de los problemas de salud asociados al consumo de alimentos contaminados, se desarrolla una línea de acción que involucra la evaluación de programas de asistencia alimentaria, estudios microbiológicos de alimentos ofrecidos en comedores y cursos de manipulación segura de alimentos para actores clave.
La carencia del micronutriente yodo, que afecta principalmente coeficiente intelectual, crecimiento y desarrollo, fue a lo largo de la vida del CNIN un tema continuo de investigación. Desde el Laboratorio Referencial, se consolida la Vigilancia y Monitoreo del Yodo en sales y poblaciones, abordando NOA, NEA y Cuyo. En 2008 se diseña y desarrolla el “kit para detección de yodo en sal”, destinado al screening y al uso educativo. Desde 2017 se cuenta con la asistencia técnica de la Iodine Global Network (IGN), y desde 2018 con la acreditación de los indicadores por parte del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
En 2009 se aborda la prevalencia de anemia como problema nutricional importante en niños menores de dos años. CNIN participa de una investigación multicéntrica para evaluar la efectividad y aceptabilidad del compuesto multivitamínico en polvo con sales de fumarato ferroso denominado “chispitas nutricionales” en comparación con la suplementación de referencia en gotas.
Asimismo, el CNIN asesora al parlamento de la provincia de Salta para la sanción, en 2019, de la Ley Nº 8103 y Decreto Nº 1240, que declaran de interés provincial la prevención y tratamiento de los desórdenes por deficiencia de yodo y disponen la obligatoriedad del uso de sal yodada en los productos panificados.
En 2023 se realizan dos estudios en el Chaco salteño: uno a pedido del Ministerio de Salud para conocer hábitos alimentarios de familias titulares de derecho con asistencia alimentaria; otro para evaluar la ingesta de sal adecuadamente yodada y determinar el estado nutricional de ese micronutriente en mujeres nativas de edad fértil, integrantes de las mismas familias. Este último recibe el primer premio en el XXII Congreso Argentino de Nutrición.
La figura de Arturo Oñativia
Hijo de José María Oñativia y Delicia Moreno Boedo, nació en la ciudad Salta el 16 de abril de 1914. Allí cursó sus estudios primarios y secundarios egresando como bachiller en 1932.
Estudió en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, donde obtiene su doctorado con la calificación de sobresaliente el 2 de diciembre de 1940. Su tesis fue sobre un tema endocrinológico con repercusión nutricional: “Estudio Clínico del Síndrome Adiposo Genital”.
En 1955, Oñativia regresa a Salta decidido a volcar toda su capacidad y energía en la erradicación del bocio endémico en el país. Comparte este interés con el Dr. Héctor Antonio Perinetti de Mendoza.
En 1957 organiza y crea el Instituto del Bocio de Salta, destinado a centralizar la investigación, estudio y profilaxis del bocio, enfermedad endémica en la provincia. Renombrado en 1958 como Instituto de Endocrinología, fue dirigido por Oñativia desde su inauguración hasta su cesantía por la dictadura militar que usurpó el poder en 1976. Tras su fallecimiento en 1985, el instituto pasa a llamarse Hospital Dr. Arturo Oñativia.
El Instituto de Endocrinología fue modelo hospitalario por su atención al enfermo, por su producción científica, por la formación de recursos humanos especializados y por la interrelación y sinergia que generó con otras instituciones del país y del extranjero.
Durante la presidencia de Arturo Illia (1963-1966), Oñativia estuvo al frente de la cartera nacional de Salud. Su gestión se caracterizó por la intensa actividad realizada, donde se pueden destacar:
- La reforma del Sistema Hospitalario Nacional a partir de la Ley de Hospitales de Comunidad.
- La creación del Servicio Nacional de Agua Potable destinado a la provisión de este elemento vital a las comunidades rurales.
- Ley N° 16462 de Medicamentos, a partir de la cual deja de ser una mercancía y pasa a ser un bien social que debe garantizarse a la población. Esta ley fue duramente resistida por la industria farmacéutica, con presiones internas dentro del mismo gobierno y externas a través de empresas multinacionales.
En 1967 se sanciona la Ley 17.259 que establece la obligatoriedad de adicionar yodo a la sal de consumo humano y animal, con excepción de la sal para la industria alimentaria y farmacéutica. De esta manera, el Dr. Oñativia completó su tarea en lo que hace a la prevención del bocio endémico, con resultados muy satisfactorios y logrando su reducción en forma drástica.
Línea de tiempo
1955
Arturo Oñativia regresa a Salta luego de sus estudios en medicina en la Universidad de Buenos Aires, decidido a volcar toda su capacidad y energía en la erradicación del bocio endémico en el país.
1957
Oñativia crea el Instituto del Bocio de Salta, renombrado en 1958 como Instituto de Endocrinología.
1967
Se sanciona la Ley 17.259 que establece la obligatoriedad de adicionar yodo a la sal de consumo humano y animal. De esta manera, el Dr. Oñativia completa su tarea en lo que hace a la prevención del bocio endémico, con resultados muy satisfactorios y logrando su reducción en forma drástica.
1972
Sobre la base del Instituto de Endocrinología, se crea el Instituto de Ciencias de la Nutrición del Noroeste Argentino (Decreto 7531/72).
1974
El 1° de noviembre el Instituto comienza sus actividades con la misión de “realizar estudios e investigaciones que permitan el diagnóstico nutricional del noroeste argentino” para proponer normas de promoción, prevención, educación y tratamiento, y mejorar el estado nutricional de la población. Se crean la Licenciatura en Nutrición y la carrera de Enfermería Universitaria en la Universidad Nacional de Salta.
1975
Se realiza la encuesta alimentaria en la provincia de Salta donde se pone de relieve un estado de desnutrición crónica en preescolares y escolares, y el retraso progresivo de la talla.
1975-2010
Desde su creación hasta la primera década del siglo XXI, el Instituto se dedica a realizar diversas investigaciones sobre desnutrición infantil y materna, frecuencia de nutrientes deficitarios, absorción de grasas y recuperación proteica, requerimientos de nutrientes -hierro, calcio, yodo, ácido fólico, vitaminas-. Se destacan los proyectos transdisciplinarios y multisectoriales, con abordaje territorial. También están presentes como temas de investigación la obesidad y otras enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación y los estilos de vida.
1995-1999
Se implementa el proyecto “Participación comunitaria para la promoción del normal crecimiento y desarrollo infantil”, un trabajo extenso en barrios de alta vulnerabilidad social de la ciudad de Salta que se gesta a partir de entender las causas complejas de la desnutrición infantil.
1996
El Instituto Nacional de Investigaciones Nutricionales pasa a llamarse Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales -CNIN- y es transferido a la ANLIS Malbrán (Decreto 660/96).
2003
Se realiza una encuesta nutricional comparativa con la del año 1975 en la provincia de Salta, que recibe el primer premio otorgado por el XV Congreso de la Sociedad Argentina de Nutrición (2005).
2008
Se diseña y desarrolla el “kit para detección de yodo en sal”, destinado al screening y al uso educativo.
2009
Se aborda la prevalencia de anemia como problema nutricional importante en niños menores de dos años. CNIN participa en investigación multicéntrica para evaluar la efectividad y aceptabilidad del compuesto multivitamínico en polvo con sales de fumarato ferroso denominado “chispitas nutricionales” en comparación con la suplementación de referencia en gotas.
2019
El parlamento salteño sanciona la Ley Nº 8103 y Decreto Nº 1240 con el asesoramiento técnico del CNIN, que declaran de interés provincial la prevención y tratamiento de los desórdenes por deficiencia de yodo y disponen la obligatoriedad del uso de sal yodada en los productos panificados.
2023
Se realizan dos estudios en el Chaco salteño: uno para conocer hábitos alimentarios de familias titulares de derecho con asistencia alimentaria; otro para evaluar la ingesta de sal adecuadamente yodada y determinar el estado nutricional de ese micronutriente en mujeres nativas de edad fértil, integrantes de las mismas familias. Este último recibe el primer premio en el XXII Congreso Argentino de Nutrición.