Tomada convocó a continuar la lucha para erradicar el trabajo infantil

En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el MTEySS manifiesta el compromiso de seguir trabajando para erradicarlo definitivamente en todas sus formas con políticas integrales que aborden sus diferentes aristas. El Gobierno nacional ha tomado serias medidas en ese sentido durante la última década.


En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora hoy, 12 de junio, el Ministerio de Trabajo de la Nación manifiesta el compromiso de continuar trabajando en profundidad para erradicar definitivamente toda forma de trabajo infantil. Su eliminación requiere políticas integrales que aborden sus diferentes aristas y el Gobierno nacional ha tomado durante la última década serias medidas en ese sentido. Este año, “¡NO al trabajo infantil - SÍ a una educación de calidad!” es la consigna difundida a nivel mundial.

Se entiende por "trabajo infantil" toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas o niños, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo o trabajo (16 años) o que no han finalizado la escolaridad obligatoria o que no han cumplido los 18 años, si se trata de trabajo peligroso.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, expresó que “el trabajo infantil es la forma más perversa del trabajo no registrado y afecta todos los derechos de la infancia. Hacer trabajar a los niños es un delito en nuestro país, con prisión efectiva de hasta cuatro años, como dicta el artículo 148 bis del Código Penal; pero, tan importante como esta pena y la sanción administrativa, es la sanción moral que debemos lograr de toda la sociedad”.

“El país que estamos construyendo es un país donde los niños jueguen y estudien, los adultos tengan trabajo y las empresas que usen trabajo infantil sean sancionadas.Todas nuestras políticas están basadas en el trabajo decente. La erradicación del trabajo infantil es una de esas dimensiones, y su abordaje debe hacerse junto con todos los actores sociales. Es nuestro deber como adultos sacarlos de la calle y lugares de trabajo para devolverlos a la escuela”, agregó el Ministro.

El trabajo infantil es una problemática social compleja que vulnera los derechos de la niñez. Los niños que trabajan sufren un desgaste físico y psíquico que afecta su salud, deteriora sus capacidades y potencialidades; consecuentemente, abandonan la escuela o faltan frecuentemente a clases y repiten de grado, lo que les provoca daños irreversibles que interfieren su desarrollo y que seguramente les generará impedimentos para obtener trabajos calificados y bien remunerados en su etapa adulta.

En materia de educación, en la Argentina es significativo el aumento del presupuesto educativo, la creación de nuevas escuelas y la extensión de la escolaridad formal que permiten una mayor inclusión, así como la generalización de las salas de cuatro años y la creación de espacios institucionales para el cuidado de la primera infancia mientras los adultos trabajan. Estas son algunas de las medidas realizadas que están llamadas a profundizarse.

La Asignación Universal por Hijo, que garantiza un piso de ingresos exigiendo como contraprestación la acreditación de escolaridad y atención de la salud, es una política clave, una respuesta al déficit económico y educativo, que es la causa que lleva al trabajo infantil. Por otra parte, los y las adolescentes requieren especial atención por el riesgo de deserción educativa y la frecuencia con que son víctimas de condiciones de trabajo asociadas a la informalidad y falta de protección. A través del programa “Construir futuro con trabajo decente” en el que intervienen Trabajo y Educación se incluyen los valores asociados a los derechos laborales en los contenidos de la educación secundaria y de la formación docente. Una línea de acción complementaria es la prevención de la paternidad y maternidad adolescente, otro factor de deserción escolar e ingreso prematuro a modalidades precarias de trabajo.

La Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI) integrada, entre otros, por los ministerios de Trabajo y Educación, ha desarrollado una tarea de capacitación en la materia a distintos actores institucionales, docentes entre ellos, para favorecer la prevención y detección del trabajo infantil. La premisa de que la cultura del trabajo se aprende en la escuela y no trabajando tempranamente es un punto de partida en este sentido.

La CONAETI ha liderado el proceso de diseño de los planes nacionales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (2006-2010 y 2011-2015) encuadrados en los compromisos y responsabilidades asumidos por el Estado argentino, contando con la activa participación, compromiso y responsabilidad de los representantes de los distintos ministerios del Poder Ejecutivo nacional, representantes del sector empresarial, del sindical y de la sociedad civil.

Dada la estructura federal de nuestro país se dio amplia participación a todas las provincias, con la activa intervención de los integrantes de las Comisiones Provinciales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI).

En 2014 nuestro país, a través de esta cartera, se sumó a la campaña de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): Tarjeta Roja al Trabajo Infantil en el marco de la Copa Mundial de Fútbol 2014. Participaron referentes culturales nacionales e internacionales. Hasta el mismo Papa Francisco fue parte de la campaña en la que numerosos referentes se fotografiaron con la tarjeta roja con la leyenda "Todos Unidos Contra el Trabajo Infantil". Este mes se relanza la campaña, encuadrada en la Copa América Chile 2015.

La lucha contra el trabajo infantil se ha convertido hace ya muchos años en una verdadera Política de Estado. Nuestra sociedad toda ha crecido de forma comprometida sabiendo que la infancia no se negocia. Y en nuestro país la violación al derecho a no trabajar de todo niño o niña, configura un delito penal. Por tanto bregamos por una niñez que juegue libremente y pueda educarse en pleno ejercicio de sus derechos sin trabajo.