Tomada afirmó: “No se puede ser neutro frente a los conflictos sociales o laborales”

El ministro de Trabajo durante el cierre de la jornada sobre La intervención del Estado en el conflicto social y laboral realizada el martes 6 de abril destacó: “No se puede ser neutro frente a los conflictos sociales o laborales, podemos ser equilibrados, pero no neutrales”. El encuentro tuvo lugar en la sede del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, y acompañaron al ministro Tomada el secretario de Justicia de la Nación, Héctor Masquelet; y el vicepresidente del Tribunal, Luis Lozano.


El ministro de Trabajo durante el cierre de la jornada sobre La intervención del Estado en el conflicto social y laboral realizada el martes 6 de abril destacó: “No se puede ser neutro frente a los conflictos sociales o laborales, podemos ser equilibrados, pero no neutrales”.

El encuentro tuvo lugar en la sede del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, y acompañaron al ministro Tomada el secretario de Justicia de la Nación, Héctor Masquelet; y el vicepresidente del Tribunal, Luis Lozano.

Al hablar ante funcionarios, magistrados, abogados y estudiantes, el titular de la cartera laboral mostró su satisfacción por estos debates, y aclaró al respecto: “siempre creí en la idea de que no hay que estigmatizar los conflictos, hay que gestionarlos, administrarlos, apostar a encontrar un equilibrio”.

“Sin dudas esto nos ayuda a hablar, discutir y repensar los conflictos. Hoy el tema está complejizado por la cantidad de actores sociales, porque antes los actores eran sindicatos y empresarios, pero hoy los sujetos son mucho más que eso y nos exige alejarnos de la mirada simplificada del orden público“, añadió el ministro.

Asimismo, Tomada cuestionó cuando algunos dirigentes hoy plantean “soluciones mágicas que tienden a suprimir el conflicto” y señaló que “si el conflicto es extraño al funcionamiento de una sociedad plural, la idea del conflicto como hecho patológico es repugnante”.

“En los años negros de la dictadura estuvo claro como se trataron los conflictos sociales o laborales, y cuando algunos hoy dicen vamos a sacar una ley porque no podemos matar a todos es muy claro hacia donde se dirigen“, aclaró el ministro.

Por último, Tomada rescató el rol importante que tiene la intervención del Estado en la resolución de los conflictos.

Uno de los organizadores de la jornada, el subsecretario de Relaciones Laborales del ministerio de Trabajo de la Nación, Alvaro Ruiz, explicó que “fue un encuentro muy positivo” porque se mezclaron distintas miradas de responsables de diferentes órbitas del Estado, que al igual que los organizadores “son actores importantes en la conflictividad”.

“Pudimos escuchar distintas opiniones de formación académica y esperamos que esta primera reunión genere otras en todo el país“, sostuvo el funcionario.

Asimismo, Ruiz afirmó que “hubo coincidencias generales en que la protesta social es una expresión de la democracia y no debe tener una respuesta represiva”.

“El conflicto es un elemento de una sociedad plural y democrática y que ese conflicto cobre una exterioridad mayor es natural, por eso se debe proteger a los que están en el conflicto y tutelar a los terceros que tiene algún perjuicio o incomodidad por una huelga o un piquete“, aclaró.

A través de varios paneles, los participantes debatieron el rol del Estado en el conflicto social y laboral e intercambiaron ideas en “el marco del respeto y promoción de los derechos humanos”.

La jornada procuró analizar y debatir una respuesta jurídica sistémica laboral y penal ante eventuales colisiones entre distintos derechos e intereses con garantía constitucional.

Participaron de la jornada especialistas y expositores como Marcelo Vázquez (Camarista Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad), Héctor García (Profesor de derecho del Trabajo de la UBA), Estela Ferreirós (Jueza de la Cámara Nacinal de Apelaciones del Trabajo), y Germán Garavano (Fiscal General de la fiscalía general del ministerio Fiscal de la Ciudad), entre otros