“Siéntanse orgullosos de pertenecer, esa sensación no tiene sustituto”

Luego de 50 años de participar ininterrumpidamente en diversas misiones de exploración, búsqueda y salvamento de personas y material aéreo en las condiciones climáticas más adversas, el sistema de armas DHC-6 Twin Otter celebró un nuevo aniversario de su incorporación a la Fuerza Aérea Argentina (FAA) y la habilitación de pilotos Etapa II del Curso de Estandarización de Procedimientos para Aviadores de Transporte (CEPAT) 2018/2019.


La ceremonia fue presidida por el titular de la Institución, brigadier general “VGM” Enrique Víctor Amrein, acompañado por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento (CAA), brigadier mayor Alejandro Amoros; el jefe del Estado Mayor del CAA, brigadier Pedro Girardi; el jefe de la I Brigada Aérea, comodoro Juan Piuma y el Director de Asuntos Antárticos de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), comodoro Enrique Videla, personal militar y civil, familiares de los recién llegados e invitados especiales.

Para dar comienzo la Banda de Música, “Alas Argentinas” dirigida por la capitán Sandra Corbalán, interpretó los acordes del Himno Nacional Argentino.

Luego, el brigadier general Amrein se dirigió a los integrantes de la dotación 49°: “En nombre de la Fuerza Aérea es un honor para mí darles la bienvenida, después de un año de esfuerzo en la Base Marambio. Han cumplido con los objetivos impuestos por la Institución. Por último quiero agradecer a los familiares, fue un año de ausencias que no puede pasar desapercibido”.

Noticias en Vuelo, dialogó con el jefe de la Base Marambio, durante la estadía de la dotación 49, vicecomodoro Gustavo Bruschini, quién explicó los objetivos alcanzados: “Focalizamos nuestra gestión en la eficiencia energética, lo que implicó una reconversión total de la usina y la instalación de molinos eólicos. También procesando datos de rendimiento de los paneles solares”.

Cabe destacar que la dotación 49 fue testigo del regreso a la operatividad del Buque Almirante Irizar tras 11 años de inactividad: “Esto implicó una tarea de planificación, alistamiento y ejecución compleja, que pudimos sobrellevar con altos niveles de seguridad operacional”, explicó Bruschini.
Durante la ausencia del buque, la Fuerza Aérea Argentina fue protagonista del traslado y abastecimiento de combustible y víveres al Continente Blanco por medio de la aeronave
C-100 Hercules, haciendo posta desde la puerta de entrada a la Antártida, Base Marambio a todas las demás Bases.

Asimismo, los miembros de la campaña antártica 2017/2018 culminaron su gestión con la dependencia orgánica del Comando Conjunto Antártico del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, organismo del cuál dependerán las próximas campañas al Continente Blanco.

Por último, la ceremonia concluyó con el saludo protocolar por parte de las autoridades al personal de la Dotación, quienes desbordaron de felicidad al abrazar a sus seres queridos.