SEDRONAR suma una Casa Comunitaria Convivencial a la red federal de dispositivos

La secretaria Gabriela Torres visitó esta mañana el Hogar Santa María, un centro integral para personas con consumos problemáticos en situación de calle ubicado en el barrio de Flores, donde recorrió con el padre Juan las tres casas que integran el espacio convivencial para mujeres.


La titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), Gabriela Torres, recorrió esta mañana el Hogar Santa María, construido en el barrio Padre Ricciardelli del bajo Flores para albergar a personas con consumos problemáticos en situación de calle, y que incluye un espacio específico para mujeres, niños y disidencias que formará parte del Programa de Subsidios a las Casas Comunitarias Convivenciales.

Durante su visita, Torres y el padre Juan Ricciardelli, quien está a cargo del Hogar Santa María, se entrevistaron con algunas de las convivientes en las casitas San Juan Diego, Virgen de Guadalupe y Madre Teresa. Los primeros pasos, la vida cotidiana en la “pequeña familia” y las expectativas, formaron parte de la charla.

Ese espacio de mujeres, niños y disidencias formará parte de la red de 21 Casas Convivenciales Comunitarias (CCC) que va a conveniar este año la SEDRONAR. Y, de esta manera, el dispositivo contará con un reconocimiento institucional y un apoyo económico que le permitirán fortalecer su trabajo en materia de abordaje de consumos problemáticos, en el marco del Programa de Subsidios a las Casas Comunitarias Convivenciales.

“Creemos que los problemas de las adicciones y el consumo hay que trabajarlos integralmente, mediante una política clara de acceso al tratamiento, territorial y gratuita. Por eso, desde la Sedronar este año vamos a sumar 150 nuevos espacios a la red federal, entre los cuales se cuentan las Casas Comunitarias Convivenciales, una modalidad que ya empezamos a conveniar”, detalló Torres.

El Hogar Santa María, construido desde 2013 dentro del espacio de la Parroquia María Madre del Pueblo, en la ex villa 1-11-14, está compuesto también por cuatro casitas de varones, una escuela con primaria a la que asisten 240 chicos, una secundaria donde estudian 120 chicos, un espacio lúdico recreativo y un comedor que ofrece 3.500 viandas por día.

Además, este espacio comunitario que también ofrece talleres de arte y de panadería, trabaja en red con otros centros barriales del Hogar de Cristo e instituciones educativas, de salud y de acceso a la justicia.