Responsabilidad civil en crímenes de lesa humanidad: la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas a dos ex gerentes de Ford

Fueron juzgados en 2018 y recibieron penas de 10 y 12 años de prisión como partícipes necesarios de los secuestros y tormentos que sufrieron trabajadores y delegados de la multinacional.


La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas a dos ex gerentes de Ford Motor Argentina, Héctor Sibilla y Pedro Müller, por delitos contra 24 trabajadores en la última dictadura.

La condena en 2018 a 12 y 10 años de prisión respectivamente fue la primera en Argentina a altos funcionarios de una empresa multinacional durante el terrorismo de Estado. En ese juicio histórico también fue condenado el ex militar Santiago Omar Riveros, comandante de Institutos Militares de Campo de Mayo, quien recibió 15 años de prisión.

En la dictadura cívico-militar, Müller fue Gerente de Manufactura de Ford Motor Argentina y Sibilla fue el jefe de Seguridad. Ambos fueron considerados partícipes necesarios de los secuestros y tormentos que sufrieron trabajadores y delegados.

La mayoría de las víctimas fueron secuestradas en sus puestos de trabajo. El tribunal oral comprobó —y ahora Casación ratifica— que los recursos logísticos y materiales de la empresa fueron indispensables para esos crímenes. También se verificó que algunos de los trabajadores fueron retenidos cautivos y torturados en un quincho recreativo dentro de la planta que funcionó como CCD.

El fallo de Casación que confirmó esas penas llega luego de varios meses de demoras injustificadas. En febrero de 2021, el expediente ya estaba en condiciones de ser resuelto y se dilató a pesar de los reclamos realizados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y las propias víctimas.

En ese lapso, falleció una de las víctimas e impulsores de la búsqueda por memoria, verdad y justicia, el extrabajador y delegado de Ford Motor Argentina, Pedro Troiani, quien producto de estas demoras no llegó a ver firme la sentencia a sus victimarios.

Los crímenes padecidos por trabajadores y trabajadoras de Ford, así como la falta de una respuesta judicial adecuada, también fueron constatados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por lo que la demora comprometía la responsabilidad internacional del Estado argentino.

Esta confirmación de una sentencia emblemática constituye un paso fundamental en el eje de responsabilidad empresarial y represión a trabajadores, trabajadoras y sindicalistas, planteado desde las denuncias iniciales contra la dictadura y sostenido por décadas.

El impulso enérgico de los juicios, en particular de aquellos que involucran la responsabilidad de actores civiles y económicos, es una prioridad del Plan Estratégico para el avance del proceso de justicia por los crímenes de lesa humanidad promovido por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.