Renovado servicio del CAJ móvil en Santiago del Estero

El dispositivo proporciona asistencia y asesoría legal y médica a habitantes de parajes rurales ubicados hasta 200 kilómetros de la localidad de Campo Gallo.


Llevar el acceso a los derechos a todos los ciudadanos, sobre todo a quienes viven en lugares distantes de las grandes concentraciones urbanas, es uno de los objetivos que impulsa el Programa Justicia 2020 a través de la inauguración de los Centros de Acceso a Justicia (CAJ) desplegados en todas las provincias del territorio argentino. Recientemente, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos inauguró una posta móvil del Corredor Norte Legal y Sanitario en CAJ de Campo Gallo, en Santiago del Estero.

El servicio de atención legal de este CAJ cuenta con un equipo de profesionales que recorren tres veces por semana un radio de 200 kilómetros, para brindar un servicio de atención legal y de salud primaria a comunidades rurales.

El Corredor Norte Legal y Sanitario es un programa que funciona en forma coordinada entre el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Ministerio de Salud y los gobiernos provinciales de Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy y Formosa.

Allí, los CAJ son oficinas fijas y móviles conformadas por un abogado, un trabajador social, un médico y un chofer que recorren distintos territorios para brindar un servicio conjunto de salud y de justicia con un abordaje integral. De este modo se posibilita el acceso a servicios y respuestas a problemas jurídicos y médicos sin necesidad de que las personas deban trasladarse en zonas de alta dispersión geográfica.

Las unidades tienen asiento en las siguientes localidades: Campo Gallo (Santiago del Estero), Belén (Catamarca), Amaicha del Valle (Tucumán), Susques (Jujuy) e Ingeniero Juárez (Formosa).

La primera unidad móvil la constituyó el Centro de Acceso a Justicia número 90 que opera en Susques, Jujuy, desde 2018.

“El servicio móvil de los CAJ es un dispositivo de política pública fundamental, ya que al ser tan descentralizado, y pensado casi artesanalmente para las necesidades de determinadas poblaciones que nada tienen que ver con las ciudades capitales de las provincias, hace un aporte esencial”, sostiene la subsecretaria de Acceso a la Justicia, Florencia Schkolnik.

La funcionaria agregó: “Creo que para regiones geográficas de difícil acceso, donde hay pocos efectores del Estado, este dispositivo es una excelente herramienta de construcción de ciudadanía, de ejercicio de derechos”.

Atender en el territorio

El CAJ de Campo Gallo lo integran una licenciada en Psicología, una trabajadora social, personal administrativo y una mediadora comunitaria. Y la unidad del equipo itinerante está conformada por un abogado, un trabajador social, un médico, una enfermera y el chofer del vehículo.

Las problemáticas más recurrentes en las consultas son: violencia de género, consumo de drogas y alcohol, abuso sexual infantil, maltratos a personas adultos mayores y discapacitadas, discapacidad, conflictos de propiedad de tierras, filiaciones, deberes y derechos de responsabilidad parental, trámite de DNI, consulta sobre el trámite de la Asignación Universal por Hijo, entre otros ítems.

“El estimativo de cuántas consultas por mes se atienden y resuelven varía según los parajes y la cantidad de población en cada uno de ellos. Podemos tener en un paraje 10 personas con dos consultas cada una, y en otros parajes 30 consultantes con una inquietud cada uno”, explica Gabriela Díaz Flocco, trabajadora social del CAJ móvil de Campo Gallo. Díaz Flocco calcula que atienden entre 80 y 100 consultas mensuales.

Otro ejemplo del servicio itinerante de asistencia legal y médica en zonas rurales es el CAJ de Amaicha del Valle, en Tucumán: funciona desde junio de 2019 y cuenta con una oficina fija instalada en la comunidad indígena y una oficina móvil equipada para trasladar a los profesionales.

“Estamos atendiendo desde la zona del Infiernillo hasta Colalao del Valle, donde se asientan las comunidades indígenas de Amaicha, Quilmes y Colalao. La idea es seguir ampliando este servicio a otras localidades”, explica Marcos Peralta, integrante del staff del CAJ, del que también forma parte un comunero indígena de Amaicha del Valle.

Las problemáticas que abordan los profesionales son similares a las que se presentan en Campo Gallo. La atención a los consultantes se brinda los martes de 9 a 13 horas en la sede de la comunidad Indígena “Los Amaichas” y el resto de la semana la unidad móvil recorre un radio de 200 kilómetros a la redonda.

Desde la Subsecretaría de Acceso a la Justicia del Ministerio de Justicia se continúa con la apuesta por una mayor presencia de los CAJ móviles en todo el país.

“Esta semana además inauguramos el servicio de atención rural itinerante del Centro de Acceso a Justicia (CAJ) de Ingeniero Juárez, en Formosa”, concluyó Schkolnik.