Presentación del Informe sobre Desarrollo Mundial 2017


La titular de la Oficina Anticorrupción (OA), Laura Alonso, participó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de la presentación del Informe sobre Desarrollo Mundial 2017: la gobernanza y las leyes, elaborado por el Banco Mundial, que insta a los países y a los organismos internacionales a repensar los desafíos relacionados con el desarrollo, el crecimiento y la equidad. Alonso estuvo acompañada por el politólogo estadounidense y asesor del estudio, Francis Fukuyama; el embajador argentino en Chile, José Octavio Bordón; el director ejecutivo de Poder Ciudadano, Pablo Secchi; y la directora ejecutiva de CIPPEC, Julia Pomares.

Alonso planteó que “la corrupción distorsiona el desarrollo de un país” y afirmó que “en Argentina el Poder Judicial y el Ministerio Público Fiscal no han funcionado en los últimos 20 años para frenar la corrupción”.

Además, sostuvo también que el subdesarrollo está vinculado a “la falta de control para la eficiencia administrativa”. En este marco, planteó que “el Estado perdió capacidades”, ya que “no sabe diseñar o planificar contrataciones públicas en determinadas áreas, y sin embargo, está lleno de empleados”.

“En Chile, en México y en Brasil se reformó la administración pública, mientras que Argentina sigue con la misma administración pública del siglo XIX. En las provincias la situación es peor”, expresó la secretaria de Ética Pública, Transparencia y Lucha contra la Corrupción.

Por su parte, Fukuyama se preguntó por qué los países no logran desarrollarse y aseveró que “el problema es fundamentalmente político”, ya que “si uno no resuelve los problemas políticos no resuelve el problema social mayor”. “Argentina es el mejor ejemplo: tiene un clima excelente, geografía excelente, tiene recursos naturales, muy buena población, pero tiene una gobernanza problemática que la ha retrasado. Esta es la razón por la que Argentina no es como Canadá”, analizó el politólogo estadounidense, autor de El fin de la historia y el último hombre.

Para avanzar en la solución de los problemas políticos, Fukuyama consideró que “hay muchas personas que no quieren que cambie el sistema porque se beneficia el statu quo”, por lo que “hace falta diseñar una estrategia para construir coaliciones que contrarresten a los que se van a oponer”. A la vez, aseguró que “no hay un modelo universal que se pueda importar” sino que cada país debe seguir su propio camino de acuerdo a sus características.

El Informe sobre Desarrollo Mundial del Banco Mundial analiza cómo la distribución desigual del poder en las sociedades limita la eficacia de las políticas y excluye a grupos y personas. Por eso, plantea la necesidad de una distribución del poder entre diversos actores sociales para que las políticas tengan la legitimidad necesaria y puedan ser implementadas con éxito. Además, menciona tres elementos esenciales para que las políticas sean eficaces: el compromiso, la coordinación y la cooperación.